Revista Cultura y Ocio

5 novedades y 1 pérdida (reparable) en El Viajero Madrid

Publicado el 15 octubre 2014 por Noemi Megustamibarrio @megustamibarrio

El Viajero Madrid, ese garito mítico de la Latina, lleva observando desde su esquina de la plaza de la Cebada cómo ha mutado el barrio en sus casi 20 años de funcionamiento. Y lo que era cuando abrió ya no es ni parecido, el entorno ha cambiado y el espacio ha decidido cambiar también. Gana en muchas cosas y pierde en otras, en mi opinión pero sigue siendo un referente para el cañeo latinero. Os enseño todas las novedades del nuevo Viajero:elviajero01

  1. El espacio muta por completo. Se invierte el orden de las plantas. Donde antes se cenaba, en la planta baja, ahora se picotea y se toman copas. Minihamburguesas, crujientes de pollo, salmorejo, croquetas… Las cenas, en la planta de arriba, para poder disfrutar más de las vistas sobre la Latina. Esto me parece un acierto. Una de las cosas más extrañas de El Viajero era tener que molestar a los comensales atravesando la planta de abajo si querías subir arriba a por una copa.elviajero03
  2. Esta planta de arriba albergará, durante el día, una biblioteca y espacio de coworking, con wifi, en el que además se impartirán talleres de diferentes materias. Los responsables destacan su “variopinta oferta de cafés, tés y tartas disponibles” que pueden hacer muy acogedor este espacio.
  3. Mantienen la apuesta por la carne. Los más viejos del lugar repetían, en la presentación del nuevo Viajero, que el bar siempre se ha caracterizado por la carne y por las vistas. No en vano, el restaurante nació por el interés de la familia de Sara Aznar (la actual gerente del Viajero), originaria de Uruguay, de traer carne de su tierra y que el público madrileño, acostumbrada a la argentina, optase por sus cortes. Para darlos a conocer, surgió El Viajero en 1995 con su parrilla uruguaya, que sigue siendo un punto fuerte de la carta.elviajero04
  4. Y ahora hacen brunch. Para aprovechar su horario mañanero, el Viajero Madrid tendrá brunch los sábados, de 11:30 a 16 horas, para añadir una oferta diferente en un día no tan saturado de gente como son los domingos a la hora de las cañas. La carta es escueta, con dos opciones de primero y de segundo para elegir, regadas con café y zumos naturales. Parfait de yogur, frutas, huevos Benedictine y una deliciosa selección de untes como guacamole, hummus y morcilla de berenjena casera con panes variados y crudités. Yo me los hubiera comido todos pero hay que elegir. Tiene un precio de 21€ y por 5€ más añades un cóctel.
  5. Con el apoyo de Mahou-San Miguel, que ha sustituido a Heineken como cerveza de referencia, los dueños de El Viajero han dado una vuelta completa a la decoración del local. Ahora es más elegante y sobria que antes, con apuesta por los materiales naturales, los tonos grises y los toques industriales animados con notas de color en los adornos en la planta baja y por tonos tierra y rojizos, más calidos, en los sofás de arriba. Me gusta mucho la nueva decoración pero echo de menos los detalles tan personales que tenía el anterior Viajero, los cuadros, los affiches, los recuerdos familiares. Sara se excusa diciéndome que “está demasiado nuevo” y que irá ganando personalidad.  elviajero02
  6. Una de las principales pegas de El Viajero en su versión anterior es que es caro. Sara me asegura que han moderado los precios. No puedo jurarlo, no he tenido en mis manos la nueva carta y sólo he tomado brunch y una caña entre las nuevas paredes. Y en la web no está actualizada. En cuanto lo sepa, edito el post. Y si los camareros son majos, también lo pondré. De momento, me ha parecido que sí.
  7. Y la pérdida… Ay… El Viajero ya no tiene azotea… ¿Y qué es El Viajero sin azotea? No nos asustemos que Sara me promete que será por poco tiempo. La reforma a la que han sometido al edificio ha sido tan profunda que ha retrasado las licencias y modificaciones necesarias para reabrir la terraza. Habrá que esperar hasta enero al menos para disfrutar de su luz y de los tejados de La Latina desde tan típico emplazamiento. Tendremos paciencia. Érase una vez una terraza

    Érase una vez una terraza

La primera vez que fui al Viajero estaba en primero de carrera, así que prácticamente debí abrir yo el local con mis manos. Apenas se salía entonces por La Latina pero siempre encontrábamos un buen sitio para tomar unas cañas por sus tabernas y acercarnos luego por El Viajero a tomar una copa. Lo recuerdo mucho, con sus luces y sus sombras, y tengo un vívido recuerdo soleado de una mañana muy bonita en la azotea. Es de esos sitios que no quieres que se pierdan.

¿Y tú? ¿Tienes algún recuerdo chulo de El Viajero? Del borde de la puerta también vale

:)

Los datos. El Viajero Madrid. Plaza de la Cebada, 11. Horario: de 12 a 02 am. Consulta los datos en la web.


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