Revista Salud y Bienestar

Alimentación equilibrada y acorde a cada edad: fundamental para el crecimiento sano del bebé

Por Itato

Las últimas noticias referentes a las cifras de obesidad en nuestro país arrojan datos preocupantes, sobre todo los referentes a la temprana edad en la que se comienza a sufrir esta enfermedad. Un estudio presentado la semana pasada en Barcelona, afirma que uno de cada tres menores en España, de entre 3 y 11 años, sufre obesidad o sobrepeso. Cifra que sitúa a España como líder europea en porcentaje de niños con exceso de peso. Los resultados del estudio, realizado por la fundación Taho a 26.000 niños y niñas de una treintena de municipios españoles, afirman que el  30% de la población infantil se encuentra en un índice superior al institucionalmente establecido, un porcentaje que se duplica en los adultos.

Una buena alimentación desde que somos bebés influye significativamente en el desarrollo del crecimiento del niño. El  comer bien no solo afecta al desarrollo físico, sino que también el desarrollo intelectual se ve reforzado.

La importancia de una buena alimentación

La vieja frase que hemos escuchado repetidas veces de que “el bebé cuando más “gordito” esté, más sano crecerá” debemos desterrarla. La salud de un bebé no se mide por los kilos que pese, es más, es necesario tener en cuenta que la alimentación que el bebé reciba en sus primeros meses de vida es sumamente importante, por ello es preciso seguir las recomendaciones que estime el pediatra.

Con los últimos datos sobre la mesa, es importante señalar que el número de células adiposas, es decir, aquellas que forman el tejido encargado de proteger y mantener en su lugar los órganos internos así como a otras estructuras más externas del cuerpo, y también el encargado de generar grasas para el organismo, se forma en la infancia y sigue con la persona el resto de su vida. Por un lado tenemos que actualmente los niños crecen más y se desarrollan mejor, gracias a un cambio en su alimentación, pero por otro, el problema de la obesidad infantil, la hipertensión arterial y el colesterol alto, vienen creciendo de forma alarmante. Debemos considerar esta situación como una llamada de atención para mejorar el control sobre lo que los niños están ingiriendo para evitar problemas futuros. Todo ello pasa por crear una rutina alimentaria saludable.

Una buena alimentación debe de ser variada. La clave para educarles en hábitos alimentarios saludables está en ofrecerle una alimentación variada desde sus primeros años de vida. Es difícil que el niño aprenda a comer bien si no le has dado la posibilidad de tomar contacto con una gran variedad de alimentos. Además, debe de ser sana: alimentos con menos grasa, con poca sal, abundantes vegetales (verduras, frutas, legumbres y cereales integrales).

Isabel Rodríguez, directora de Marketing de Milupa, nos comenta que “los primeros años del niño son esenciales para asentar unas bases nutricionales sólidas que le acompañarán a lo largo de toda la vida. La educación nutricional es un seguro de salud”. Es necesario, además, inculcar unos hábitos sanos al bebé: comer solo a las horas en las que se debe comer, acostumbrar su gusto a diferentes frutas, verduras, cereales… “los sabores a los que se acostumbre hoy, serán los que demande mañana”.

Es esencial que la educación de hábitos alimentarios saludables se lleve a cabo tanto en casa como en la escuela. La educación exige de la familia paciencia, dedicación, constancia, disciplina, no hacer concesiones inaceptables y también cierto respeto por el apetito del niño, siempre que su ritmo de crecimiento y desarrollo se encuentre dentro de la normalidad. Isabel Rodríguez señala que  “tan importante es que el  bebé tome al día la cantidad de proteínas que necesita como que no lo haga en exceso, evitando que consuma sal. Aunque los bebés se desarrollan a un ritmo de vértigo, su organismo no es el de un adulto.”

A cada etapa su alimento…

La lactancia materna es la alimentación más adecuada y completa en los primeros meses. Proporciona todos los nutrientes necesarios para un crecimiento y desarrollo adecuados. La lactancia materna favorece el contacto físico y la creación del vínculo de apego entre madre e hijo, fundamentales para su desarrollo físico y psicológico. Sin embargo, no siempre es posible y se debe recurrir a la lactancia artificial. Esta forma de alimentación presenta también algunas ventajas frente a la lactancia materna, como una mayor libertad para la madre o la posibilidad de que otros miembros de la familia alimenten al bebé.  Lo más importante es satisfacer las necesidades físicas y afectivas del bebé. La elección de la forma de alimentación del niño depende de los padres, que decidirán qué es lo más oportuno.

La etapa de dentición es importante, “es necesario ayudar al bebé a acostumbrarse  a la masticación con pequeños trocitos, ya que además la masticación refuerza el movimiento mandibular, el cual está relacionado con el habla”.

A partir de los 12 meses el bebé puede que empiece a caminar. Puede parecer que el bebé ha dejado ya de serlo y que por ello puede empezar a alimentarse como un pequeño adulto, sin embargo, es necesario aún continuar con una alimentación especial y adecuada a su edad.

Meses 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

Leche materna X X X X X X X X X X X X

Leche de inicio X X X X X

Leche continuación X X X X X X X X X

Cereales sin gluten X X X X X X X X X

Cereales con gluten X X X X X X

Zumos de fruta X X X X X X X X X

Fruta en papilla X X X X X X X X

Verduras X X X X X X X X

Carnes X X X X X X X

Pescado (blanco) X X X X

Yema de huevo X X X X

Huevo completo X

Yogur natural sin azúcar X X X X X

Fuentes: Guía Infantil, El bebé y entrevista a la Directora de Mk de Milupa opr parte de nuestra compañera Silvia López

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