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Banjo - Tooie, cuando RARE todavía dominaba el mundo.

Publicado el 11 abril 2016 por 99redpotions @99RedPotions
Hacía mucho que no me animaba a escribir, de hecho se podría decir que el blog está muerto desde hace meses y quizás este texto caiga en saco roto, pero mientras tengamos el dominio me niego a publicar en otro lugar que no sea este.Dicho esto me vuelvo a animar a escribir porque me he vuelto a animar a jugar a cosas de las que, quizás, ya no se escriba tanto, bueno, realmente me he vuelto a animar porque me ha vuelto a dar una fiebre muy mala con Nintendo 64 y estoy jugando mucho a la que es mi consola preferida.Uno de los juegos a los que he estado jugando últimamente es Banjo - Tooie, secuela del genialísimo Banjo - Kazooie que no llegó a tener tanta fama por el momento en el que salió al mercado, en el fin de ciclo de la maravillosa consola de 64 bits.
Banjo - Tooie, cuando RARE todavía dominaba el mundo.
Para hablar de Banjo - Tooie antes hay que poner un poco el juego en su contexto temporal, estamos hablando de un tiempo en el que cada juego de RARE era prácticamente celebrado como la Semana Santa en Andalucía y en el que el salto a la siguiente generación de consolas estaba a la vuelta de la esquina. Se daba por hecho que el título iba a ser la obra cumbre de la compañía que había rivalizado con la propia Nintendo en la calidad de sus títulos para la 64 bits, de hecho Banjo - Kazooie fue el único juego capaz de discutirle a Super Mario 64 el trono de los juegos plataformeros en 3D (aunque no llega a las cotas de perfección del mejor juego de la historia). En definitiva se esperaba un juego que aprovechase todo lo aprendido por los genios británicos durante los últimos años, y así fue.
Banjo - Tooie, cuando RARE todavía dominaba el mundo.
Mejorando lo que parecía inmejorable.
El primer título de la saga destacaba por muchos motivos que le hacían tener una personalidad muy distinta a la de la mayoría de juegos de plataformas de la época.Para empezar por el dos en uno de personaje principal, se podría entender que el verdadero héroe es Banjo, pero honestamente, el alma del juego es Kazooie, tanto por su carácter como porque todo lo que hacía distinto al juego de otros plataformas venía de la mochila donde la pajarraca pasaba la mayor parte del tiempo. Para la segunda parte no iba a bastar con eso, el tener dos personajes en uno ya lo teníamos, ahora había que dar un paso más allá, y había que darlo sin perder el equilibrio del juego, para eso se incluyeron nuevas mecánicas que encajaban a la perfección con el concepto pero que eran totalmente novedosas con respecto al primer título.La más evidente es que ahora el duo protagonista se podía separar, en determinados momentos tanto Banjo como Kazooie tenían que apañárselas solos para realizar determinados objetivos. Lejos de ser un movimiento forzado queda de manera absolutamente natural ya que cada personaje por serparado podía aprender determinados movimientos que juntos no podían realizar, Banjo aprovecha su mochila vacía en muchos de ellos, Kazooie su ligereza y habilidad propia de un ave.
Pero no solo eso, los que conozcáis el primer título sabréis de Mumbo, un chamán que nos transformaba en distintas cosas en cada escenario. En el segundo título Mumbo tiene un papel bastante más activo, ya que podemos controlarle para superar determinados escollos y situaciones gracias a su magia.Evidentemente no por ello hemos perdido la capacidad de transformarnos en diversas criaturas durante el juego, pero esta vez es otro personaje (una chaman en bikini que no mola ni la mitad que Mumbo, todo sea dicho) la que nos da la posibilidad de tomar el contro de una especie de gárgola, de un camión de Prosegur, de una abeja o de una lavadora (entre otras cosas) para dar una más que bien recibidad variedad de situaciones durante la aventura del oso y la pájara.Otras novedades son las fases (o más bien situaciones) que jugaremos en primera persona al más puro estilo Goldeneye, he de decir que a día de hoy estas situaciones me han costado más que en su día, por el mero hecho de que controlar un juego en primera persona a día de hoy es muy distinto a hacerlo como lo hacíamos en Nintendo 64, pero que visto en perspectiva seguía contribuyendo a esa gran variedad de situaciones de la que hace gala el juego y que es una de sus principales virtudes.
Banjo - Tooie, cuando RARE todavía dominaba el mundo.
Mundos interconectados.
Otro de las mayores bazas del título es lo interconectados que están los distintos mundos (ocho en total) y el uso que se hace de esa interconexión para resolver determinadas situaciones y hacernos con alguno de los 90 "jiggies" (las piezas de puzle que debemos coleccionar para ir abriendo escenarios).Muchas veces no podremos resolver un problema sin haber pasado antes o después por otro mundo y realizar determinadas acciones que cambién algo en el otro, de hecho más de una vez te encontrarás llegando a un mundo desde otro sin casi haberte dado cuenta.Esto da al juego una sensación de continuidad que no tienen otros títulos del estilo y que por aquel entonces debío requerir de un grandísimo uso de la memoria del cartucho de Nintendo 64.Además si una de las mayores bazas del anterior título fue el carisma y la calidad de los mundos este no se queda atrás en ese sentido.Visitaremos la prehistoria, un parque de atracciones temático, una mina de oro, una inmensa montaña con un lado de fuego y otro de hielo... la variedad de situaciones y lugares es todo lo variada que se te puede ocurrir, a pesar de que ocho mundos puedan parecer pocos si los comparamos con los de Super Mario 64 por ejemplo. De hecho los mundos son tan grandes que tienen varios puntos de teletrasporte para no pasar más tiempo yendo de un lugar a otro que realizando algo "útil".
La inexplicable no utilización del Expasion Pak.
Banjo - Tooie es uno de los juegos que mejor ha envejecido de Nintendo 64, a pesar del la sensación "sucia" de algunas texturas y la inestable tasa de frames en algunas zonas se puede decir que no es de los juegos que te vayan a hacer llorar (no quiero mencionar a nadie Blast Corps...), pero muchos de los lastres técnicos del título se podrían haber resuelto si el juego detectara el Expansion Pak de Nintendo 64, como muchos otros títulos de la consola.Seguramente esas caídas de frames se podrían haber solucionado solo con aceptar la memoria de ram extra que le daba, aunque no se utilizase para dotar de una mayor resolución al juego ya solo con el tema de la fluidez merecía la pena incluir esa opción. No sé si fue por no tocar nada del motor con respecto al anterior título pero me parece que tiene muy poco sentido, más cuando otros muchos juegos de RARE lo aprovechan o incluso lo requieren (como Donkey Kong 64 sin ir más lejos).
Banjo - Tooie, cuando RARE todavía dominaba el mundo.
Dicho esto quiero recalcar que es un juego al que te puedes acercar más o menos sin miedo, e incluso incluye opción para jugar a 16:9 (formato panorámico) y opción de ajustar la imagen a tu pantalla (ambas cosas se echan muy en falta en otros títulos). Como con casi todos los juegos de Nintendo 64 cuesta un poco adaptarse de nuevo a determinadas resoluciones y a las técnicas de "emborronar" texturas, pero una vez lo hagas incluso podrás apreciar la belleza de los escenarios y la increíble capacidad de Nintendo 64 para algunos efectos gráficos, transparencias y reflejos teniendo en cuenta de cuando data la consola japonesa. Eso sí, debéis jugar en una tele de tubo para poder disfrutar del juego, todavía no se ha inventado una tele plana con la que poder jugar decentemente a nuestras consolas añejas.
Merece la pena darle un tiento ¿Qué opciones tengo?
Banjo - Tooie es un juego que incluso a día de hoy destaca entre los plataformas 3D (tampoco es demasiado extraño ya que proviene de la mejor época del género) y si quieres darle un tiento no creo que salgas decepcionado, para ello tienes tres opciones:
La mejor, jugar en la propia Nintendo 64: Para mi no hay nada como jugar en el hardware original con el juego original, el problema es que Banjo - Tooie es un juego que, si lo quieres completo, te va a costar mínimo 80 euros, más de lo que cuesta una novedad ahora, y si quieres solo el cartucho de 30-35 euros no va a bajar nunca, por lo cual requiere un desembolso importante.
La más cómoda, bazar XBOX 360 o RARE REPLAY: Los dos Banjos están disponibles para las dos últimas consolas de Microsoft a precios bastante razonables, además tienen una resolución adaptada y los puedes jugar sin que te sangren los ojos en tu moderna tele plana.
La más económica, emulación: Si no tienes otra opción tirar de emuladores no está mal, aunque la Nintendo 64 no está especialmente bien emulada y, además, tener un mando que se adapte bien a los controles de Nintendo 64 es difícil a no ser que te compres uno a propósito (los hay por USB exactamente igual que el original de Nintendo).
Banjo - Tooie, cuando RARE todavía dominaba el mundo.
Elijas la opción que elijas seguramente acabes descubriendo un juego  que te sorprenderá por su capacidad de enganche, su originalidad, su variedad de situaciones y el carisma y buen humor que destila por cada uno de sus polígonos.

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