Revista Remedios

Buscapina

Por Gabriel Giner @esaludcom

Entre los fármacos destinados a calmar el dolor espasmódico o postoperatorio, la Buscapina (Butilescopolamina) es uno de los más empleados. Su composición la convierte en un recurso efectivo, en un amplio abanico de situaciones en las que nuestra salud se ve perjudicada. Pero ¿cuáles son sus aplicaciones, sus contraindicaciones o los posibles efectos secundarios? A continuación, lo averiguamos.

Cómo tomar la Buscapina: dosis recomendadas

Este antiespasmódico abdominal es un derivado de la escopolamina e hioscina que cuenta con propiedades analgésicas, antiespasmódicas y antipiréticas. Su composición en amonio cuaternario, un alcaloide frecuente en las plantas de la familia de las Duboisia, impide que dañe el sistema nervioso central.

Es utilizado, principalmente, para mitigar el dolor producido por los cólicos abdominales y espasmos del sistema gastrointestinal, biliar y genitourinario, lo que reduce también las secreciones de dichas glándulas. Su efecto analgésico, actuante sobre los músculos lisos, ataja el dolor de raíz y resulta adecuado en los siguientes casos:

  • Síndrome de colon irritable.
  • Calambres y alteraciones del sistema digestivo.
  • Espasmos menstruales.
  • Antisecretorio en úlceras urinarias.
  • Debilidad muscular.
  • Tras una intervención quirúrgica o un traumatismo severo.

La Buscapina puede administrarse por vía oral (comprimidos o grageas), rectal (supositorios) o parenteral (inyecciones musculares, subcutáneas o intravenosas). El especialista decidirá, bajo su valoración, la vía y dosificación pertinentes.

Aunque las cantidades diarias recomendadas, en pacientes adultos y niños mayores de 6 años, no deben sobrepasar los 60-80 mg por vía oral o rectal; y 100 mg, si esta es parenteral, las características de cada paciente (edad, historial, patología actual….) determinarán la dosis que mejor se ajuste a sus necesidades.

La posología convencional apunta a diluir 30 gotas en un vaso de agua 3 veces al día o tomar un comprimido cada 8 horas al menos durante 3 días. No obstante, ciertas patologías anularán las vías oral y rectal y aconsejarán la subcutánea como forma prioritaria de administración. Nos referimos a:

  • Imposibilidad de tragar.
  • Estados de baja conciencia (comatosos o agónicos).
  • Cáncer oral.
  • Obstrucción intestinal y vómitos.
  • Intolerancia repetida a la administración oral.

Esta administración subcutánea quedará invalidada en aquellas circunstancias, muy poco frecuentes, que presenten:

  • Edema generalizado.
  • Circulación periférica debilitada.
  • Problemas de coagulación.
  • Infecciones recurrentes en los puntos de inyección.

Contraindicaciones de la Buscapina

Aunque no existen estudios clínicos, la Buscapina tiene la categoría C de riesgo, en caso de embarazo; por lo que se desaconseja, por tanto, su utilización durante la gestación, sobre todo, en el primer trimestre, salvo que el médico considere imprescindible su aplicación por beneficio manifiesto para la madre y justifique posibles daños en el feto.

En la lactancia, en cambio, sí existe evidencia de su actividad inhibidora de la leche, lo que disminuye su producción. Por esta incompatibilidad, no debe administrarse durante la lactancia; y tiene que suspenderse, si resulta ineludible su administración.

Interacciones con otros medicamentos

Puede crear adicción, si se simultanea con otros antiespasmódicos; y está contraindicada, si estamos siendo tratados con antihistamínicos, antidepresivos tricíclicos o medicación susceptible de mermar la movilidad gastrointestinal, así como en pacientes con insuficiencia hepática o renal.

Aunque inusuales, las reacciones alérgicas a la Buscapina se han dado en forma de urticaria, náuseas, vómitos o sensación de ahogo, lo que exige atención médica de urgencia. Otros signos de una eventual intoxicación por sobredosis son:

  • Ausencia de orina.
  • Erupciones.
  • Palpitaciones.
  • Paralización del intestino.
  • Trastornos de la vista o respiración.

Efectos secundarios de la Buscapina

Las secuelas más habituales son la somnolencia y sequedad de boca, que remiten al cabo de pocos días. Por tanto, se recomienda evitar la conducción o manipulación de maquinaria peligrosa durante su administración, así como chupar hielo, comer caramelos o recurrir a la saliva artificial para contrarrestar dichas molestias.

Otras posibles consecuencias son:

  • Estreñimiento.
  • Náuseas.
  • Visión borrosa.
  • Dificultad para orinar o tragar.
  • Dilatación de las pupilas.
  • Enrojecimiento cutáneo.

En los casos más graves, su ingestión puede venir acompañada de:

  • Hinchazón de pies y manos.
  • Taquicardias.
  • Diarrea.
  • Insomnio.
  • Mareos, especialmente, si su administración es por vía parenteral.
  • Dolor de ojos.

Si estos síntomas persisten durante más de tres días, será necesario acudir al médico para revertir la situación y adoptar medidas alternativas.

Su administración debe realizarse con precaución, en ancianos y niños, así como en:

  • Pacientes con síndrome de Down.
  • Hipertensos.
  • Enfermos de hipertiroidismo.
  • Personas con cardiopatías.
  • Estreñimiento crónico.
  • Febrícula.
  • Colitis ulcerosa.
  • Dolor al orinar.
  • Afecciones prostáticas.
  • Glaucoma.
  • Estenosis pilórica.
  • Reflujo gastroesofágico.

Cómo conservar la Buscapina

Se recomienda conservar el medicamento fuera del alcance de los niños, en un lugar seco y fresco, que no exceda de los 30º C; y, preferentemente, en su envase, para protegerla de la luz y poder confirmar la fecha de caducidad.

Si deseamos que la farmacoterapia cumpla con su cometido, además de seguir escrupulosamente las pautas marcadas por el especialista, conviene no duplicar la dosis, si hemos olvidado tomárnosla; y, especialmente, si está próxima la hora de la siguiente.

Si las molestias no remiten en varias semanas o, incluso, empeoran, será primordial comunicárselo a nuestro facultativo. Solo si actuamos con prudencia y sentido común contribuiremos al mantenimiento de nuestro bienestar.

Este artículo es informativo, en eSalud.com no podemos recetar tratamientos médicos ni ayudar con ningún tipo de diagnóstico. Recomendamos visitar un médico en caso de cualquier duda o en caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.


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