Revista Aventura

Buzones de cumbre: Senderismo, montañismo e historia.

Por Manil

¿Amante del senderismo, del excursionismo, del montañismo o del alpinismo?¿Eres de esas personas que hasta que no llegan a la cima no paran?. Pues entonces no me cabe duda de que ya sabes de que tratará el artículo de esta semana.

Hoy en día no hay cima que se precie que no tenga uno, los hay de todas las formas y materiales, por haberlos los hay incluso virtuales y aunque creas que lo sabes todo sobre ellos te invito a que me acompañes a descubrir tal vez alguna cosa que no sabías de ellos.

Buzón de cima en el Mondúver. Fotografía: http://txinbeleta.blogspot.com.es/
Buzón de cima en el Mondúver. Fotografía: http://txinbeleta.blogspot.com.es/

Seguro que tu firma ya aparece estampada en alguno de los libros de visita que podemos encontrar dentro de alguno de esos buzones de cumbre, y probablemente te habrás preguntado, quién, por qué y cómo había instalado allí ese buzón y que pasaba después con esa “curiosa” correspondencia.

Los orígenes

Aunque actualmente los encontramos en todo el territorio nacional, esta costumbre es relativamente reciente.

El auténtico germen de estos buzones lo debemos buscar mirando al norte de la península, concretamente al País Vasco (lo raro es que sólo subieran un buzón y no la estafeta de correos entera). La Federación Vasca de Montaña fundó en 1949 la Hermandad de Centenarios Alpinos con la finalidad de instaurar “Los Cien Montes”. “Los Cien Montes” pretendía ser una competición o concurso para fomentar la práctica del montañismo.

Buzón del Buruntza, tal vez el buzón de cima más antiguo.
Buzón del Buruntza, tal vez el buzón de cima más antiguo.

El buzón de cima más antiguo que podemos encontrar en el País Vasco está en la cima del Buruntza (Guipuzcua), y en él se puede leer el año 1936 grabado en el mismo metal, aunque desgraciadamente no hay placa que indique quién lo puso allí.  Puedes leer un estupendo artículo sobre el mismo en el Blog de Basabide y conocer todos sus pormenores.

Cuando un montañero llegaba a una de las cimas de “Los Cien Montes” debía dejar una tarjeta con sus datos. El siguiente montañero o montañera que hacía cima sacaba esa tarjeta del buzón e introducía la suya, y a su regreso a la civilización tenía que remitirle esa tarjeta al club de montaña del montañero que firmaba esa tarjeta, de modo que se podían contabilizar así las ascensiones de los socios a los distintos picos.

Obviamente el objetivo era ascender a cien montes diferentes, pero eso sí, había que hacerlo en un periodo comprendido entre los cinco y los diez años y siempre como socio de un club de montaña.

Una vez lograda semejante hazaña se pasaba a formar parte de la “Hermandad de Montañeros Centenarios”.

¿Quieres ser un centenario? Pues échale un ojo al reglamento y al catálogo de cimas del País Vasco que tendrás que ascender para ganarte ese derecho: “Hermandad de Montañeros Centenarios”.

Aunque en la actualidad no son muchas las federaciones que hayan creado de manera oficial su propia versión de esos “Cien Montes“, si eres una de esas personas que disfruta coleccionando picos puedes descargarte en versión PDF el documento elaborado en 2001 por José Martínez Hernández: Los techos de España. Y si lo que quieres es empezar coleccionando los de la Comunidad Valenciana, no dejes de leer nuestro artículo: “Las 10 montañas más altas de la Comunidad Valenciana”.

Sus tipologías

buzon cimero eguide
Buzón de cima en el Eguide. Fotografía: El Toledano Errante

Esta afición por dejar constancia de nuestros pasos por la montaña se fue extendiendo por toda España y así los buzones de cumbre empezaron a proliferar.

Podemos encontrarlos de una infinidad de formas distintas, desde humildes oquedades entre las rocas hasta impresionantes obras de arte realizadas en hierro forjado.

Normalmente, es algún club de montaña o alguna otra entidad la que corre con el estudio, el coste, la labor y la iniciativa de fabricarlos, subirlos hasta la cumbre e instalarlos.

Una simple bolsa de plástico cubierta con una piedra, en cuyo interior puedes encontrar un libro de firmas (donde puedes escribir las circunstancias de tu ascensión, con quién llegaste a esa cima, la fecha, la meteorología, la vía por la que subiste y en los tiempos actuales también puedes dejar tu e-mail). En esa misma bolsa puedes meter tu tarjeta de ascensión, con tus datos y la esperanza de que algún día la recibas en tu casa. Otro de los clásico buzones humildes puede ser una antigua funda protectora de carrete de fotos, escondida también entre las piedras o en algún hueco.

En el siguiente escalón puedes encontrar un buzón de acero inoxidable normal y corriente en lugar de esa piedra cubriendo la bolsa. Estará situado discretamente y te costará un poco encontrarlo.

Y luego están los otros, los buzones de cumbre en mayúsculas, cada uno con una forma original y distinta, creados para ocupar ese espacio. Son más fáciles de localizar y suelen estar acompañados de una placa con la inscripción del club o asociación que lo instaló y la fecha. Aunque en esto, como en otras muchas cosas, hay defensores y detractores. Hay quien considera que esos elementos estropean el aspecto de las cimas y que jamás deberían instalarse. Y hay gente que como yo disfruto buscándolo, dejando mi firma y pensando en los amigos y amigas que antes que yo pusieron su firma allí.

Buzón en el Alto de Barracas instalado por Senderoxtrem. Fotografía: Caminando hacia las alturas
Buzón en el Alto de Barracas instalado por Senderoxtrem. Fotografía: Caminando hacia las alturas

Para que entiendas mejor el proceso te voy a dejar la crónica de la creación e instalación en el emblemático Alto de Barracas (techo de la Comunidad Valenciana) en 2014 por parte de los amigos de Senderoxtrem: Operación Coguete. En las fotos de la crónica de la “operación coguete” podrás ver también a muchos de los habituales de las montañas valencianas, y  no podían faltar Álex y el Lute de Casiaventurilla entre otros.

¡¡Ojo!! ¡¡Que te estoy viendo venir!! Antes de que tú y tus colegas os lancéis a lo loco a poner un buzón en alguna cima debéis saber que cada zona tiene su legislación al respecto, así que antes de hacerlo ponte las pilas y solicita los permisos necesarios, respeta la montaña y respeta sus normas. Para que te hagas una idea de lo que quiero decirte, bastará con que le pegues una ojeada a la normativa sobre la instalación de buzones en Vizcaya (pendiente de aprobación): Normativa de buzones cimeros.

Las tarjetas de cumbre

Lo que sí que puedes hacer es crear tu propia tarjeta de cumbre, con tus datos y toda tu creatividad y llevar siempre una en la mochila para dar el “cambiazo” en tu próxima ascensión, pero no olvides nada más volver a la urbe mandar la que cogiste en la cima. Entre tú y la persona que dejó su tarjeta en la cima habrá siempre un vínculo, un vínculo que solo la gente como tu y como yo podemos entender. No se lo cuentes nunca a nadie que no le guste la montaña, no lo entenderá jamás. “¡¿Qué hay buzones en las cimas y has dejado una tarjeta?!”.

Haz tu propia tarjeta

En esta tarjeta deben figurar tus datos y los de tus acompañantes, el nombre y la altitud del pico donde la vas a depositar, la fecha, la hora a la que has hecho cima, la meteorología del día de ascensión y el itinerario. Además tendrás que dejar un espacio para que el que la recoja pueda añadir sus observaciones o comentarios cuando te la vaya a remitir. Espero algún día recoger la tuya y tener el placer de enviártela o que tal vez recojas tú una de las nuestras y me la mandes.

Los buzones de cumbre en la era digital

Es la famosa batalla entre lo digital y lo analógico, la nostalgia y la practicidad. Puede que te hayas preguntado si en lugar de una tarjeta física que se puede perder, deteriorar o extraviar podría usarse una virtual.

Pues eso mismo pensaron los amigos de Buzón de Cumbres, creando un fantástico espacio, con mucha información para que los amantes de las montañas dejemos nuestra impronta imperecedera.

Regístrate, crea tu cuenta y empieza a dejar tarjetas virtuales en su página web cada vez que hagas cima: Buzón de Cumbres.

Como te puedes imaginar yo soy un romántico empedernido, así que seguiré dejando mi tarjeta física con la esperanza de que un día aparezca en mi buzón, pero no por eso dejo de pensar que me parece una iniciativa fantástica a la que también pienso suscribirme (lo cortés no quita lo valiente).

La anécdota

cesar perez de tudela
César Pérez de Tudela. Fotografía: cesarperezdetudela.com

Hace treinta años los escaladores que hacían cumbre en el Aconcagua podían dejar patente su paso por allí en el libro de firmas que había en la punta del cerro.
Pero en 1972 ( justo el año que nací yo), el famoso alpinista César Pérez de Tudela decidió llevárselo, por lo que podemos decir que técnicamente lo robó primero y lo devolvió después a la cancillería.

Este “rapto” tenía como finalidad que nuestro compatriota pudiese demostrar que había hecho cima. Por desgracia, una vez devuelto el libro a la cancillería acabó perdiéndose, y con él los relatos históricos de los andinistas que sobrevivieron a las duras condiciones de ascensión del gigante. Hoy en día el libro habría cumplido casi 70 años.

Si mañana decides subir el Aconcagua y lo consigues, lo que encontrarás será una humilde caja hecha con un acero especial resistente a las bajas temperaturas que sirve como recipiente para el libro de visitas. Este libro es un cuadernillo cuadrado con las tapas metálicas y que para los escaladores representa la posibilidad de compartir sus sufrimientos y alegrías en la conquista de esta cima. Eso sí, esta bien atornillado al suelo para que nadie más repita la hazaña de nuestro alpinista.

Y tú, ¿eres digital o analógico?¿Dónde dejaste tu última tarjeta cimera?¿Qué buzón de cumbre te ha gustado más?. Cuéntanoslo todo, estamos deseando saber.

Como también estamos deseando que tu nombre aparezca junto con el del resto de nuestros amigos en nuestra tarjeta la próxima vez que subamos una cima.

Si te gustó este post, échale una mirada al resto de artículos de  nuestro blog y a nuestra sección multimedia , seguro que encuentras más cosas de tu interés.

Puedes hacerte suscriptor o simpatizante (las dos cosas son  gratuitas), y recibir semanalmente nuestro boletín de noticias, con artículos interesantes, propuestas de actividades y algunas cosillas más.

Y si te gusta caminar por la Comunidad Valenciana no te pierdas nuestro calendario de actividades y acompáñanos en nuestra próxima ruta.

Recuerda que “la montaña es compartir”,  y para ponértelo fácil tienes unos botones justo abajo que van de cine para eso.


Volver a la Portada de Logo Paperblog