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Charabia, la única vez que oímos a Charlot en el cine

Publicado el 23 noviembre 2010 por Trebede
Con el estreno en 1936 de Tiempos Modernos, Charles Chaplin decidió que esa sería la última vez que se vería en pantalla a su gran personaje Charlot; el que le había dado la inmensa fama que tenía en esas fechas y que a la postre se ha convertido en uno de los grandes iconos del S.XX. Aunque vuelve a aparecer en películas como Candilejas o El gran Dictador, ya no es el vagabundo que, pese a todas sus penurias, siempre sale adelante con una sonrisa en los labios de todos sus anteriores trabajos. Por ejemplo en el Gran Dictador es barbero. Desde 1929 en Hollywood la mayor parte de la producción cinematográfica ya era cine sonoro. Chaplin, quien había creado y desarrollado en más de 70 películas a un Charlot sin sonidos, no quería que este hablase, su lugar era el cine mudo. El cine sonoro debía estar reservado para nuevos personajes. Sin embargo, no quiso dejar de hacer un guiño a este nuevo cine que acabaría por copar todos los estrenos haciendo que pudiésemos escuchar por primera y única vez la voz de Charlot en una película. El resultado fue la magistral pieza musical Charabia.
Charabia, la única vez que oímos a Charlot en el cine
Con Tiempos modernos Chaplin intentó, con gran acierto, realizar tanto una crítica al llamado sueño americano como una alegoría a un optimismo necesario para enfrentar los duros tiempos en que estaba sumida la sociedad americana (no hay que olvidar que en esos años EE.UU. estaba en su Gran Depresión). Esta película tiene innumerables escenas que han pasado al imaginario colectivo como iconos del cine en el S.XX. ¿Quién no tiene en mente a Charlot apretando tornillos sin poder comer la sopa en la cadena de montaje? ¿Quién no ha visto al vagabundo intentando salir de la tripas del capitalismo cuando este le engulle en forma de engranajes de maquinaria pesada? ¿Quién no ha acompañado a Chaplin en su despedida caminando junto a Goddard por una carretera sin fin mientras le arranca una sonrisa aún en los tiempos duros (de hecho esta escena es conocida como Smile, sonrisa)?
Charabia, la única vez que oímos a Charlot en el cine
El tremendo talento de Chaplin hizo que la única vez que a Charlot se le oía en el cine también haya supuesto uno de los momentos más recordados de la película. No quiso que este hablara, pero si que cantara. El talento no dependía de la llegada del sonido al cine. En esta secuencia de la película, Charlot trabaja de camarero en un restaurante con animación musical. Como no puede ser de otra forma, su habilidad como camarero está muy lejos de la que su jefe demanda de él, y le encarga realizar la animación del comedor. Tiene que hacer un número musical con una letra que le enseña su compañera, el personaje interpretado por Paulette Goddard (tercera esposa del director en la vida real). Viendo que The Tramp (nombre del personaje en esta película) no consigue aprenderla, le da escrita en un papel la letra. Charlot lo guarda en una de sus mangas para leerlo durante la actuación. Cuando va a empezar la actuación al salir él al centro de la sala, se da cuenta que ha perdido el papel, por lo que sólo le queda una salida: improvisar.
Estos versos que siguen son las primeras y únicas palabra pronunciadas por Charlot en una película. Charabia, como así es conocida esta pieza musical sin sentido, con mezcla de varios idiomas, francés, italiano e inglés entre otros, y con el añadido de muchas palabras inventadas e inexistentes en ningún idioma. A este tipo de composiciones en los que se habla como suena el habla, pero no tiene ningún tipo de sentido ni traducción se les denomina Gibberish
Se Bella ciu satore
Je notre so cafore
Je notre si cavore
Je le tu le tu le twa


La spinach or la tuko
Gigeretto toto torlo
E rusho spagaletto
Je le tu le tu le twa
La der la ser pawnbroker
Lusern seprer how mucher
E ses confees a potcha
Ponka walla ponka waa,
Señora ce le tima
Voulez-vous le taximetre
Le jonta tu la zita
Je le tu le tu le twaa.


La canción, según reconoció posteriormente Chaplin es una versión totalmente libre de Je cherche aprés Titine, canción que popularizó Lèo Daniderff.

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