Revista Psicología

Clásico Mundial de Beisbol, sueños y decepciones

Por Yanquiel Barrios @her_barrios
Clásico Mundial de Beisbol, sueños y decepciones

El Clásico Mundial de Beisbol (WBC por sus siglas en inglés) es el torneo más fuerte de este deporte que se desarrolla en el mundo. Con una frecuencia de cuatro años entre uno y otro, en este 2017 ya se celebra la cuarta edición de un torneo, que nació en medio de grandes incertidumbres y que aun no tiene garantizada su existencia futura .El clásico con luces y manchas, defensores y detractores ha significado algo trascendental en la historia del beisbol, por primera vez, los mejores peloteros del mundo, pudieron ser vistos representando a su país de origen, algo que solo doce años atrás era apenas una quimera.

Por décadas el beisbol estuvo dividido en dos bandos diferentes e irreconciliables, el profesionalismo y los amateurs. No era un tema exclusivo del beisbol, pues en otros deportes pasaba lo mismo, lo cierto es que entre los años 60 y 80, en las principales competencias deportivas del mundo, solo podían competir atletas aficionados, y el beisbol no era una excepción.

En esos años el beisbol a nivel de selecciones nacionales era dominado ampliamente por la selección nacional cubana, que salvo muy contadas derrotas, capturó la gran mayoría de los títulos beisboleros puestos en disputa en esas décadas. Cuando el beisbol llegó a las olimpiadas, ya el veto a los profesionales del deporte, comenzaba a derrumbarse, no obstante las ediciones de 1992 y 1996 contaron nuevamente con selecciones aficionadas, provocando que una vez mas la selección cubana ganara los dos torneos sin la sombra de una derrota, espejismo irreal de un nivel de calidad en los rivales, que no se correspondía con el del beisbol profesional. A partir de los Panamericanos de 1999, los profesionales irrumpieron en las competencias y los torneos de beisbol ganaron en calidad y rivalidad, más aun faltaba algo por lograr, que los peloteros de las ligas mayores jugaran por sus países. Apenas en 2006 ese anhelo, podría hacerse realidad.

El nacimiento del primer clásico mundial de beisbol fue una agradable sorpresa para todos. Finalmente las grandes ligas accedían a la realización de un torneo de selecciones nacionales donde estuvieran las máximas estrellas de ese deporte. Los aficionados del deporte de las bolas y los strikes quedamos maravillados de poder ver a Roger Clemens, Derek Jeter, Ken Griffith, Albert Pujols, Johan Santana, Ichiro Suzuki, Mike Piazza, y otras tantas luminarias con sus países de origen. El impacto mediático de la realización del primer clásico mundial fue verdaderamente inmenso, aunque quizás no fue todo lo aprovechado que debió ser por la federación internacional de beisbol y la MLB (Mayor League Baseball), cuyas diferencias parecieron limarse, pero que al final continúan siendo dos entes con intereses muy diferentes.

Entre los hitos más importantes que han tenido las tres ediciones pasadas en 2006,2009 y 2013 podemos señalar, las dos victorias japonesas en 2006 y 2009, pese a no ser de los principales favoritos. El juego perfecto de Shairon Martis, frente a Panamá en el primer clásico mundial, la espectacular final efectuada entre Japón y Korea en 2009, decidida en extrainning por el gran Ichiro; la clasificación en el 2013 de dos selecciones europeas (Holanda e Italia) para la segunda fase, así como el triunfo invicto de Dominicana en 2013, mostrando el juego más armónico que se ha visto en clásicos mundiales.

El Clásico tiene varios aspectos que disminuyen su impacto y espectacularidad. En primer lugar hay estrellas que no se sienten motivadas a participar, y siempre que son convocados responden con evasivas, en otros casos existe el deseo de participar, pero lesiones inesperadas o recurrentes, terminan por convencer a algunos de que no pueden asistir. Lo verdaderamente lamentable es que en reiteradas ocasiones el pelotero expresa su deseo de acudir al torneo, pero su club se lo impide, con la justificación mas barata que puedan encontrar, hay varias franquicias en las grandes ligas que se han hecho tristemente célebres, por su negativa a ceder peloteros .Un caso más que inverosímil ocurre este año con el receptor canadiense Russel Martin, que no podrá representar a su país, al negárselo su aseguradora.

Otro de los asuntos muy polémicos, es la limitante de lanzamientos (solo 65 lanzamientos los abridores), cuando se sabe que en Play off de la MLB, los abridores estelares muchas veces lanzan 100 o mas lanzamientos, sin problema alguno, lo cual es una gran ayuda para aquellos equipos con abridores estelares, algo que aquí deja de ser lo relevante que debería ser.

La distribución de los grupos también ha sido muy arbitraria, hay equipos que ha coincidido reiteradas veces entre ellos, por ejemplo, Japón y Korea de han visto las caras, en las tres ediciones anteriores, nada menos que 8 veces. Canadá siempre cae en el grupo de Estados Unidos, y a Cuba la han mandado dos veces para el grupo de Japón en Asia. El sistema competitivo de doble eliminación, que se elimina en esta ocasión, también afectaba la grandeza del torneo, al repetirse varios choques entre los mismos países, y en algunos casos, sin definirse clasificación alguna. La celebración del evento en marzo y no en noviembre también afecta mas a los equipos, cuyos peloteros e marzo, apenas están poniéndose en forma para la temporada larga que les espera, en tanto que en noviembre aun presentan un nivel competitivo bastante alto, que para un torneo tan corto, seria ideal.

Pese a todos los lunares, no todo es negativo. Desde el clásico pasado se instauró un sistema de eliminatorias que permitieron, que 16 países se disputaran 4 boletos para la fase final del torneo. De tal forma selecciones como Brasil, España, Israel o Colombia han logrado debutar en clásicos mundiales, colaborando a la tan necesaria internacionalización del beisbol.

Los juegos que se han efectuado, por regla general han tenido una muy buena calidad y algunas estrellas del mundo del beisbol en las mayores en los últimos años como Ichiro, Matsuzaka, Robinson Cano, José Reyes, Fernando Rodney, Chan-Ho-Park, han dejado su impronta en estos certámenes. También han causado impacto otros grandes peloteros que sin jugar en la MLB, han mostrado una calidad incuestionable, como son los casos de los cubanos Frederich Cepeda, Norge Luis Vera y Ariel Pestano, el koreano Seop-Yeung-Lee, los holandeses Rob Codermans y Diegomar Markwell y el chino Raymond Chang, entre muchos otros peloteros sobresalientes.

Existe un rumor de que este cuarto clásico mundial pudiera ser el último, debido a que no ha generado los ingresos que la MLB esperaba, pues este torneo para ellos se resume a eso, un evento creado para publicitar aún más a las grandes ligas alrededor del mundo y aumentar sus ya enormes ganancias. La mayoría coincide que las malas actuaciones de Estados Unidos, han privado al torneo de un seguimiento mayor, pues se suponía que "los padres del beisbol" ya a esta altura hubieran ganado alguno de los clásicos, más en la vida muy real, solo han llegado a una semifinal. Eso de seguro ha conspirado en contra del negocio que representa el clásico, y por eso varios desean eliminarlo. Ojalá por el bien del beisbol ,el clásico se quede, pues aun con sus luces y sus sombras, continua siendo un sueño hecho realidad para todos los aficionados al beisbol en el mundo y los sueños se alimentan ,no se destruyen ni se olvidan.


Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revista