Revista Espiritualidad

¿Cómo manejar emociones negativas?

Por Chocobuda

¿Cómo manejar emociones negativas?

El Budismo Zen es muy difícil porque su estudio requiere poner en tela de juicio mucho del conocimiento convencional y el “sentido común” de nuestra cultura occidental. Aprender conceptos como la vacuidad o la ilusión del YO siempre crea confusión, pues requiere un buen nivel de esfuerzo para ver la vida con ojos frescos.

La enseñanza de la vacuidad (Shunyata) nos dice que todo en este universo carece de nombre, etiquetas y adjetivos; por lo tanto, todo está vacío de contenido intelectual humano. Somos nosotros los que inventamos las palabras, unidades de medida e historias alrededor de las cosas del universo.

La enseñanza de la ilusión del Yo (Anatta) habla de cómo la personalidad humana y el ego son solo una colección de historias que cada uno de nosotros se narra. Es decir, lo que somos es en realidad, solo ficción. Al aferrarse a estas historias, uno mismo se separa de la vida al generar la ilusión de individualidad.

Esta ilusión incluye la amplia gama de emociones humanas. Aunque son reales, el drama e historias que les agregamos, no. Con frecuencia nosotros mismos nos llevamos al sufrimiento, por no entender que la imaginación es nuestra peor enemiga.

Entonces, una pregunta común es: si todo es ilusión, ¿cómo manejar los ilusorios pero negativos estados de ánimo?

No es que las emociones humanas no existan. ¡Claro que sí! Son parte de nosotros. Vivimos amor, tristeza, ira, sentido de peligro, alegría, ecuanimidad y más. PERO las emociones también están vacías. No tienen historias, dramas, argumentos ni nada. Están en nosotros porque son herramientas para entender el mundo y ayudarnos a una buena calidad de vida. Todas son útiles.

Pero es nuestro ego el que les pone un montón de basura egocéntrica encima y luego ya nos las podemos aguantar. En lugar de vivir el amor en silencio, con humildad y gratitud, le ponemos un dramón romántico encima lleno de apegos y deseos. Claro que se sale de control. Se vuelve monstruoso indomable, en realidad.

En el Zen aprendemos a ver las emociones por lo que son. No les agregamos nada. Las dejamos pasar, que se queden el tiempo que necesitan y luego solas se van. No hay tal cosa como emociones negativas. Si las dejas pasar y no les pones historias encima, la emoción que sea se evaporará y no causará daño.

Decirlo es fácil, claro. Llegar a entenderlo cuesta trabajo y tiempo, pero no es imposible vivir en ecuanimidad. Es cuestión de comenzar a leer un poco más sobre la práctica Zen y dar los primeros pasos en la meditación.

Para saber más sobre este tema, recomiendo leer esto: https://chocobuda.com/2015/06/16/nunca-suprimas-mejor-acepta-tus-emociones/

También ver este webinar que di hace unos años: https://chocobuda.com/2015/06/02/webinar-de-manejo-de-emociones-listo-para-todos/

Finalmente, leereste poema diario durante una semana, antes de Zazen; ayuda mucho ha hacer las paces con las emociones.

Contra lo que la cultura occidental dicta, de verdad que no es necesario sufrir las emociones. Solo hay que comenzar a abrir la conciencia por medio de la práctica espiritual.


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