Revista Economía

¿Consultoría? Elige bien

Publicado el 17 abril 2015 por Pablo Rodríguez @pablorb

ConsultoríaExiste una gran variedad de servicios profesionales: las empresas pueden contratar externamente abogados, asesores, auditores o consultores para temas muy diversos. Además, salvo en el caso de empresas de cierto tamaño, es la opción más recomendable, puesto que no compensaría tenerlos en plantilla.

En el ámbito económico se prestan servicios de muy diversa índole, siendo uno de los más habituales el asesoramiento contable y fiscal, que puede conllevar multitud de tareas. Este tipo de labor es similar en muchos despachos, que se dedican a elaborar contabilidades, liquidar impuestos, legalizar libros, confeccionar y depositar las cuentas anuales, etcétera (tal y como podemos ver, por ejemplo, en la web de la asesoría). Aunque, evidentemente, puede haber diferencias en la profesionalidad o en el tiempo que se le dedica a estas tareas, no son las cuestiones en las que aportan un mayor valor.

Adicionalmente, se suele prestar asesoramiento fiscal, y esta sí que es un área en la que el valor añadido puede ser elevado, y en la que la diferencia entre un buen y un mal asesor puede ser muy considerable. Vale la pena «invertir» en un buen asesor, aunque sea más caro lo va a compensar con creces, ya que su conocimiento de un ámbito tan específico y cambiante como el fiscal puede proporcionar notables ahorros o evitar sanciones considerables.

La consultoría es otra rama del asesoramiento empresarial que suele incluir una gran variedad de actuaciones: proporcionar consejos, realizar estudios, detectar necesidades, liderar cambios, hacer reingeniería de procesos, modificar los modelos de negocio, etcétera.

La consultoría vivió un auge importante con la bonanza económica, pero ahora tiene ciertas dificultades, como consecuencia de varios aspectos. Por un lado, ha sido realizada en muchos casos por personas que no estaban suficientemente cualificadas para ello, bien por falta de conocimientos o bien por no disponer de la experiencia necesaria (muchas consultoras se han dedicado a enviar casi exclusivamente a consultores «junior» a las empresas).

Y por otra parte, se ha creado cierta mala fama de ser demasiado teórica, de dedicarse únicamente a proporcionar consejos u opiniones —más o menos acertados— sobre cómo hacerlo, pero sin llevar las cosas a la práctica. En definitiva, parafraseando a Peter Drucker:

«El 90% de lo que llamamos consultoría consiste en aportar consejos o teorizar sobre cuestiones que el empresario ya sabía.»

Esta mala fama lleva a que muchos empresarios recelen cuando alguien les ofrece servicios de este tipo. Sin embargo, como sucede en muchos aspectos de la vida, en la consultoría hay de todo, hay buenos profesionales y los hay que no lo son tanto. Hay quienes quieren vender consultoría «al peso» y los hay que entienden la consultoría como artesana. Algunos le dedican tiempo a las empresas para las que trabajan mientras que otros pretenden cobrar por una dedicación mínima.

Cada empresa es un mundo y tiene sus circunstancias: su entorno, su competencia, sus recursos, etcétera. Aunque hay cuestiones básicas que son comunes, no se puede aplicar el mismo modelo en todas las empresas, se requiere experiencia, pero también cierta perspectiva, flexibilidad, capacidad de análisis y mucho trabajo.

El valor que añade el consultor suele ir en consonancia con esa dedicación. La consultoría es una actividad que requiere tiempo para conocer la empresa y su sector, analizar los datos detalladamente, buscar incoherencias, aportar soluciones, ponerlas en práctica… y conseguir un valor añadido como consecuencia de esa labor.

Pero incluso, más allá del tiempo que se emplea, lo que importa es cómo se lleva a la práctica y los resultados que se obtienen. Lo relevante no es teorizar, ni siquiera hacer un informe, un análisis acertado de la solución o un rediseño de procesos, lo realmente importante es que el trabajo realizado contribuya a un mejor funcionamiento de la empresa y a un aumento de los beneficios.

¿Y TÚ, QUÉ OPINAS?

Pablo Rodríguez es economista.


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Economia SencillaEste articulo: ¿Consultoría? Elige bien, escrito por Pablo Rodriguez, se ha publicado originalmente en Economia Sencilla, y puede ser utilizado bajo las condiciones de una Licencia Creative Commons 3.0 España. Muchas gracias por suscribirte a Economia Sencilla.


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