Revista Cine

Corazones de Hierro, veracidad de papel

Por Cinéfilo Criticón @cinefilocritic

La característica de transmitir emociones y en especial el ser una experiencia, es lo que más me gusta del cine. Su capacidad de transportarnos ya sea a una galaxia lejana, Egipto o de plano a un país en donde nunca hemos estado; y hacernos creer que nos encontramos en medio de la acción, es una capacidad envidiable que pocas películas pueden presumir. Ya sea por problemas monetarios o que el director no sea tan experto, por lo general sabemos que nos encontramos en un foro con actores pretendiendo.

De vez en cuando, ocurre el milagro de filmes que se brincan las limitaciones para sorprendernos como lo fueron ‘Interestelar’ y ‘Gravity’. Pero no todos pueden darse el lujo de hacernos experimentar el espacio, en este caso ‘Corazones de Hierro’ se limita a hacernos vivir lo que es una guerra y vaya que resulta ser toda una experiencia.

Wardaddy

Desde los primeros minutos sentimos la adrenalina fluir mientras Wardaddy (Brad Pitt) aniquila a un enemigo en medio de un campo de batalla. Es una escena que nos anuncia cero tregua ante los horrores de un conflicto bélico y los ríos de sangre que veremos correr. De inmediato conocemos a la tripulación del tanque llamado “Fury”, tan diversa como un panel de estudio de mercadotecnia analizando un producto. No incluyeron un asiático porque de plano habría demasiado contraste.

Después de una breve introducción en donde conocemos las circunstancias del Gordo (Michael Peña), el religioso (Shia LaBeouf), el redneck (Logan Lerman) y el líder heroico. Suficiente decir que sus expectativas de vida no son prometedoras y menos cuando llega el inexperto joven Norman con su filosofía de cero asesinatos. De ahí en adelante es tratar de sobrevivir en territorio enemigo a toda clase de ataques tipo guerrilla, educar a Norman y protagonizar un secuencia emocionante entre tanques de guerra que vale la pena el boleto de cine.

Fury Tanks

La primera mitad es un gusto ver ‘Fury’ porque te mantiene en suspenso por largos periodos de tiempo, mientras que la dirección y fotografía de Roman Vasyanov, dibujan un paisaje desolador de una Alemania al borde de perder la guerra. El sentimiento claustrofóbico de estar encerrados en un tanque la mayoría del tiempo, permite conocer a los protagonistas, con todo y sus personalidades de cliché. Con el paso de los minutos los perdonas, no se si es por los actores o de plano porque Brad Pitt se roba nuestra atención con su acento suizo-alemán cuando muestra su desagrado ante los agentes de la SS.

Es partir de un bombardeo enemigo, con unas cuestionables muertes solo para avanzar el desarrollo de Norman como combatiente desalmado, cuando vemos de plano la manipulación por parte del libreto de David Ayer, quien también es el director. En un principio me hace creer, o al menos eso interpreto, que mostrará los efectos deshumanizadores de un conflicto bélico. De como Wardaddy ha estado envuelto en el conflicto tanto tiempo que su brújula es de aniquilar sin resentimiento, que su objetivo es sobrevivir sin detenerse a pensar en como lograrlo; que si es necesario asesinar niños, él no se tentará el corazón porque su objetivo es sobrevivir. Pero es en el desenlace que todo lo anterior queda en el olvido porque vemos las intenciones de David Ayer de perpetuar su mensaje patriotero, o como el quiere hacerlo pasar: homenaje a quienes lucharon en la guerra.

Elenco-Fury

Les puedo perdonar sus pretensiones de imitar ‘Senderos de Gloria’, o más reciente con ‘El Soldado Ryan’, lo que me es imposible de creer es que exista un soldado alemán que mande a la muerte a cientos de sus hombres para destruir un tanque. Si ves que te están aniquilando, por lo menos espera a refuerzos, o de plano consigue otra forma de reducir tus bajas, bueno eso digo yo. El colmo es la imagen final con los cadáveres alrededor de la batalla como si eso es digno de una postal, reclamando un patriotismo recalcitrante. Tampoco se me puede pasar el soldado miope que no ve a Norman con tal de tener un final feliz. Ya ni para que lamentarse, mejor recuerdo los buenos momentos de la primera mitad.

Tan bien que ibas ‘Corazones de Hierro’ porque a pesar que tus intenciones permanecen ocultas la mayor parte del tiempo, no puedo negar que existe un trabajo digno en la dirección, actuaciones y fotografía. Que le vamos a hacer, ya será para la próxima.


Volver a la Portada de Logo Paperblog