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Crítica robocop (2014), por albert graells

Publicado el 15 abril 2016 por Matias Olmedo @DragsterWav3
CRÍTICA ROBOCOP (2014), POR ALBERT GRAELLS
Hace dos años se estrenó un remake del “RoboCop” que Paul Verhoeven dirigió en 1987, hace ya 29 años. Mientras que la película original apenas tenía un presupuesto de 13 millones de $, la nueva versión, de mismo título, contó con una inversión de producción de 100 millones de $. Con eso quiero advertir que los problemas que tiene la película, y que le impiden estar a la altura de la original, desde luego no son por el dinero, ni por el dinero ni por medios y resultados técnicos. La película técnicamente es sobresaliente, es excelente, tiene una calidad de imagen impresionante, un sonido apabullante, unos efectos especiales de la hostia… ese no es el problema de la película, que quede claro. Técnicamente “RoboCop”, el remake, es muy buena. En el aspecto técnico, que no global, en su conjunto.
Antes de seguir, quiero dejar claro que soy un fan del “RoboCop” original de 1987, me parece una película fantástica, una obra maestra, un peliculón impresionante y espectacular, creo que es una película muy buena. De modo que juzgaré el remake tanto como remake como película en sí.
El trabajo de los actores tampoco es el problema. Aquí tenemos a un buen cuarteto de secundarios: Gary Oldman, Samuel L. Jackson, Michael Keaton y Jackie Earl Haley. Todos ellos son grandísimos actores que lo hacen genial, en esta película están estupendos. Los demás actores también lo hacen bastante bien, Joel Kinnaman está bien como Alex Murphy y como RoboCop.
De momento tenemos que, del remake, no falló el presupuesto, ni los actores, ni los efectos especiales, ni el sonido, ni la fotografía. En la película hay la máxima calidad de todo eso. Así que, de momento, vamos bien.
Analicemos el guión. ¿El guión está bien? Sí, y no. El guión tiene buenas tramas y subtramas que están bastante bien estructuradas narrativamente. No queda perfecto, pero se nota que se trabajó mucho en el desarrollo y escritura de guión en cuanto a estructura narrativa y enlazamiento de las distintas tramas, y eso ya es una muy buena base para una película. El guión profundiza mucho en los personajes; cómo son, cómo actúan y cómo interactúan entre ellos, y eso está muy bien.
CRÍTICA ROBOCOP (2014), POR ALBERT GRAELLS
Pero, sobre todo, hay algo del guión que sorprende mucho. Sorprende que el guión trate con las ideas de propagandismo político de Freud, ejemplificando la teoría hipodérmica, y haciendo entrever las inquietudes conductistas de Laswell, así como las convicciones de democracia liberal y cultura de masas de Leavis, y las suposiciones de teóricos como Lippman y Dewey.
Claro, a mí eso me impactó. Yo fui a ver “RoboCop” esperando contemplar un simple espectáculo de acción y de efectos especiales, y me encuentro con que me están hablando de Freud, de Laswell, de Leavis, de Lippman, de Dewey, las teorías de propaganda política, la teoría hipodérmica, la democracia liberal, la cultura de masas y el conductismo, etc. Que no me quejo, es de agradecer que, entre tantas superproducciones vacías de contenido, como “Blancanieves y la leyenda del cazador” o “Las crónicas de Blancanieves: El cazador y la reina de hielo” o la que seguramente vendrá dentro de unos años “Las crónicas del cazador: La leyenda de no sé quién y fulanito de tal”, ofrezcan un producto que de paso dé qué pensar, que tenga mensaje, un contenido, algo que quiera expresar y comunicar al espectador, que hable de cosas interesantes.
Pero el guión también peca de incongruencias. Por ejemplo la escena de presentación de RoboCop es como absurda. ¿Un fugitivo en busca y captura desde hace seis años por violación y asesinato va a primera fila y en directo a la presentación de un policía robot y rodeado de policías y delante de una comisaría y rodeado de todo el mundo y delante de cámaras de televisión? Por favor, un poco de sentido común. Además, el actor que hace de peligroso violador y asesino no llevaba tatuajes ni era musculoso ni nada, parecía más bien un figurante cualquiera elegido al azar.
Un cosa que tiene el remake, y que está muy bien, es su contextualización. En la película original de 1987, la contextualización era muy parecida al de otras películas de los 80, la de un futuro distópico no muy lejano en el que las bandas criminales dominan las calles de las grandes urbes, y las corporaciones toman el gobierno de dichas ciudades. Eso se veía en “1.997: Rescate en Nueva York”, “Predator 2” y otras propuestas similares. Todas esas películas mantenían un estilo ochentero, como las hombreras y los peinados rizados y voluminosos, o los ordenadores tipo caja con textos verdes sobre fondo negro, que a día de hoy da bastante gracia y produce nostalgia.
CRÍTICA ROBOCOP (2014), POR ALBERT GRAELLS
Pero en esta película no es así, en éste remake se ve claramente una contextualización post 11-S. Vemos como Estados Unidos, gracias a las grandes corporaciones, mantiene presencia militar en casi todo el mundo, con drones, robots, androides y demás. Vemos a Estados Unidos metiéndose en la soberanía ajena, y sin embargo se olvida de sus problemas internos. Esto no es nuevo, en los 60 y los 70 hubo muchas películas (no todas ellas de Hollywood) que ya mostraban una contextualización similar debido a las situaciones políticas de aquella época.
A mí ya me gusta ésta contextualización. Éste remake no hubiese funcionado con la contextualización del original, y el original no hubiese funcionado con la contextualización del remake.
Yo tenía el temor de que, con éste remake, realizado en estos tiempos en que muchas películas se hacen “ya masticadas”, ofrecieran un producto simplón, con argumentos no muy trabajados e, incluso, con tendencias infantiloides. Pero no es así para nada. Éste remake, al igual que el original, es una película de ciencia-ficción adulta. El remake es, sin lugar a dudas, más intelectual y más profundo que el original.
El diseño de RoboCop… no está mal. Lo malo es que parece más un traje que un robot, pero bueno, el diseño está bien, me gusta. Además, en esta película RoboCop conduce una moto superchula. Ya no conduce aquel coche patrulla anticuado que lucía en el original, ahora tiene estilo, y además puede ir de un sitio a otro lado de la ciudad más rápido y a más velocidad. Me gusta la idea de la moto.
La música también está bastante bien, aunque hubiera estado mejor que se basara en la composición de la película original. De hecho la música de la película original llega a sonar durante una escena, pero no más. A pesar de eso, la música compuesta para el remake está bien.
Bueno, entonces, si todo esto está bien… ¿Cuál es el problema de la película? Ahora voy a ello.
CRÍTICA ROBOCOP (2014), POR ALBERT GRAELLS
Aquí tenemos que la película está dirigida por el brasileño José Padilha, que triunfó con “Tropa de élite” y “Tropa de élite 2”. José Padilha dirige bien aquí, y de hecho tiene mérito cómo ha llevado a cabo éste “RoboCop”. El problema no es por el director, es por los productores de la película.
Antes de que se estrenara la película se filtró una conversación que José Padilhe tuvo con su compatriota Fernando Meirelles (“Ciudad de Dios”, “El jardinero fuel”, “A ciegas”). En esa conversación Padilha le decía llorando a Meirelles que el rodaje del remake de “RoboCop” era un infierno, y que estaba siendo la peor experiencia de su vida. De cada diez ideas que tenía Padilha para hacer el remake, los productores le rechazaban nueve. Padilha tenía que luchar hasta la extenuación para que los productores le dejasen llevar a cabo por lo menos una idea suya, y los productores le decían que él estaba allí sólo para hacer las cosas como le dictaban ellos y no según su propio criterio, que es absurdo, porque para eso que dirijan ellos la peli, pero así es Hollywood, el sentido común no pasa por ser el más común de los sentidos.
Dada esta situación cualquiera hubiera cogido y se hubiera ido porque le hubiese salido más a cuenta. Pero Padilha no, Padilha se mantuvo al pie del cañón, discutiendo con los productores todos los días, e intentando llevar ese debacle hasta dónde le permitieran sin mandarle de patitas en la calle. Y eso tiene mérito.
Si los productores no se hubiesen entrometido en su trabajo, Padilha podría haber realizado una película mucho mejor, que no se hubiese visto afectada por las decisiones saboteadoras de los productores. ¿Y cuáles han sido esas decisiones? Muchas, y todas ellas malas.
Primero los productores quisieron hacer éste remake de una forma políticamente correcta. ¿Cómo? Quitando sangre y violencia. Vamos a ver, esto “RoboCop”, tiene que haber sangre y violencia. En el original había sangre y violencia, y los fans no pedíamos menos.
CRÍTICA ROBOCOP (2014), POR ALBERT GRAELLS
En el original Alex Murphy era acribillado y su cuerpo hecho pedazos, en el remake no, en el remake sólo le ponen una bomba en el coche. Por favor, que poco original. ¿Y a Michael Keaton RoboCop se lo carga de un simple disparo? Debería haberlo acribillado y haberlo tirado de lo alto del rascacielos, lo tenía a huevo. Pero claro, no podía haber sangre, la película tenía que ser para todos los públicos pese a que sólo irían a verla los adultos. ¿Y el tiroteo con los mafiosos? Gravarlo a oscuras es muy ruin ¡Si no se ve nada!
¡Al personaje de Samuel L. Jackson le censuran los tacos! Por Dios ¡Esto es “RoboCop”, jod--¡ ¡No los put-- teletubies! ¿Cómo coj---- se atreven a censurar los tacos! ¡A Samuel L. Jackson! ¡Al pu-- amo! ¿Pero quién co-- se creen que son los productores de éste remake? Me ca-- en la pu--. Deberían coger un mal---- martillo y jod---- las piernas con él.
Luego la película tiene más bien poca acción. Yo no noto el estilo y el buen hacer de Padilha en la acción. De acción la película tiene más bien poca y tampoco muy espectacular, la verdad. Es más, en la película se habla demasiado. No sé. En las películas de Lobezno no se habla tanto. Es cierto que éste remake tiene mucha narrativa argumental, pero siendo “RoboCop” tiene que haber más acción.
La original tenía mucha más violencia, mucha más sangre, mucha más acción y, desde luego, era épica, algo de lo que el remake no puede presumir. Además, en el original la ciudad de Detroit tenía un aspecto muy sucio y peligroso. Eso no es así en el remake, dónde Detroit parece una ciudad de ensueño, no parece ni Detroit, parece más bien Nueva York o Washington.
CRÍTICA ROBOCOP (2014), POR ALBERT GRAELLS
Y luego está lo de China. De lo que son capaces los productores de Hollywood con tal de vender sus películas en China, que la meten hasta en la sopa. ¿Pero qué necesidad hay de montar un centro de entrenamiento en China? Si luego tienes que llevar a RoboCop a Detroit ¿No sería más eficiente entrenar a RoboCop en las afueras de Detroit? ¿O por lo menos en Estados Unidos? Eso fue algo muy pobre.
También tenemos que, a lo largo de toda la película, se va notando el rifi rafe que el director y los productores tuvieron entre ellos. En algunos momentos de éste remake se vislumbra ideas conservadoras que claramente fueron cosa de los productores que lo metieron como les dio la gana, y en otras escenas se nota las ideas liberales del director. Pero hay muchas escenas en que las ideas de los productores y las ideas del director se encuentran y se enfrentan, y todo eso resta relevancia o interés a esas escenas.
Todo esto parece que sean detalles pequeños, pero es que los detalles también hacen la película, son muy importantes, y pueden ser muy relevantes a la hora de avaluar películas.
En conclusión. “RoboCop”, el remake, no está mal como película, pero podría haber estado mucho mejor si los productores no se hubieran entrometido. Como remake en sí, el original es mejor.
Mi calificación es:CRÍTICA ROBOCOP (2014), POR ALBERT GRAELLS

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