Revista Psicología

Cuentos para Mayores

Por Carlos Postigo Moreno @cpostigom

Tenemos la idea de que los cuentos son para los niños, que los adultos ya no necesitamos esas historias fantasiosas e infantiles, que no nos ayudan a solucionar nuestros problemas y preocupaciones diarias.

Ilustración de Carl Offterdinger.

Ilustración de Carl Offterdinger.

Es cierto que los cuentos son imprescindibles cuando somos niños, pero no lo son menos cuando crecemos y maduramos. Creo que ese crecimiento personal se enriquece en gran medida si nos tomamos unos momentos en nuestras ajetreadas vidas y nos paramos a leer un buen cuento.

Cuando leemos ese “buen” cuento somos transformados interiormente de diversas maneras:

  1. Transcendemos

La lectura de un cuento nos hace salir de nuestra visión presente, con sus preocupaciones y ansiedades. Viajamos a otros lugares y épocas que nos hacen vivir otras “realidades” que en último caso no dejan de estar dentro de nosotros.

Este viaje nos reconforta, serena y nos hace tomar contacto con nuestro Niño Interior. Ese niño que nunca dejó de serlo y que todavía necesita sus fantasías.

2 Elementos universales

Los cuentos están cargados de elementos universales, están presentes en todas las culturas y momentos. Estos elementos nos ayudan a conocer rasgos comunes en todos los seres humanos. Ejemplo son la bruja malvada, el niño huérfano, un objeto que se pierde…

Este hecho nos ayuda a conocer nuestra mente y su funcionamiento. Estaríamos hablando lo que para Jung eran los arquetipos.

  1. Descubrimiento

Cuando leemos un cuento estamos proyectando partes de nuestra personalidad y vivencias. Nos sentimos representados con los personajes y con las situaciones que viven.

Con este material podemos tener acceso a información inconsciente y así adquirir nuevos puntos de vista de nuestras vivencias y partes de nuestra personalidad que nos ayuden a tomar conciencia.

  1. Sabiduría

Los cuentos están cargados de enseñanzas ancestrales que nos ayudan a reflexionar y tener en cuenta tanto a la hora de tomar decisiones como al tratar sobre nuestra vida.

Esta sabiduría está escondida principalmente en los cuentos llamados “clásicos”, que han trascendido la época en la que se escribieron y el lugar debido a ese contenido sapiencial.

  1. Imaginación

Cuando leemos cuentos estamos abriendo nuestra mente a nuevos materiales fantásticos con los que no trabajamos normalmente. Animales que hablan, hadas inmortales, aventuras surrealistas…

Estos elementos nos hacen desarrollar nuestra imaginación y por ende la creatividad, la cual nos aporta soluciones insospechadas cuando estamos buscando la solución a algún problema que nos acucia.

  1. Placer

Leer es un placer. Este motivo puede ser razón suficiente para disfrutar de su lectura. Imaginar vivir aventuras extrañas con personajes, nos hace sentir un regreso a nuestra infancia y a momentos que pueden resultar entrañables y acogedores.

  1. Comunicación con niños

Por último me gustaría destacar el carácter comunicativo que tienen los cuentos con respecto a nuestros hijos. El contarles un cuento o vivirlo mediante el juego y el disfraz son actividades que fomentan la comunicación y la relación sana entre los padres y los hijos.

Esta comunicación conlleva la expresión y aprendizaje de emociones que incidirán en un desarrollo maduro del niño.

Os animo a elegir vuestro cuento favorito y volver a releerlo.

Carlos Postigo


Cuentos para Mayores
Cuentos para Mayores

Volver a la Portada de Logo Paperblog