Revista Salud y Bienestar

Determinantes sociales – 3

Por Pedsocial @Pedsocial

Determinantes sociales – 31.2.- Determinantes sociales. Domicilio. Barrio, ubicación y composición del entorno. Características de la vivienda. Acceso a servicios. Situación laboral y recursos económicos. Escolarización: centro, nivel escolar, rendimiento escolar, cumplimiento. Ocio: actividades extraescolares, práctica deportiva, actividad vacacional.

Se puede argumentar que los determinantes sociales de la realidad son materia para recoger, evaluar o incluso actuar por parta de otros profesionales que los sanitarios. Eso es cierto, pero mientras que a las consultas de Pediatría se acude espontáneamente, no es así a las de trabajadores sociales, a las que se refiere a los pacientes cuando se detecta alguna condición que precise atención; y para conocer eso hace falta tener la información, al menos superficial del entorno del niño.

Los detalles sobre el domicilio y el barrio o pueblo suelen estar incluidos en los datos generales de identificación. Conviene por tanto tener un conocimiento previo de las distintas realidades de calles, barrios y urbanizaciones del entorno. Las características de la vivienda ya conviene conocerlas ante consultas en las que los componentes ambientales jueguen algun papel. Por ejemplo ante patología respiratoria de repetición sugestiva de alergias, cuando se debe inquirir sobre la vivienda y concretamente sobre la habitación donde duerma el niño, etc.

El acceso a los servicios es también importante: distancias, comunicación o la misma existencia de tales servicios. No es lo mismo vivir en la misma calle donde está el centro de salud, la farmacia y el supermercado más grande, que vivir en una barriada extrema alejada fisicamente de todo. O vivir en la trama urbana versus habitar un vivienda rural aislada. Las distancias también se alargan según la hora del día o las condiciones meteorológicas, como sabe cualquiera que haya tenido que buscar una farmacia de guardia en medio de una noche de tempestad.

La situación laboral de los padres es un claro determinante social, y no sólo por condicionar los recursos económicos familiares, sinó por tod lo que la carga laboral representa en los dos sentidos: por exceso de trabajo o dedicación, que resta tiempo y espacio a la atención familiar o, al contrario, por el peso que tiene el desempleo en la vida emocional de las personas.

La escolarización de los niños es un derecho universalmente reconocido. Y, además, es obligatoria, por ley y desde hace muchos años. Sentado esto, conocer el tipo de centro, público, concertado o privado, coeducacional o segregado por sexos, confesional o aconfesional (quizá laico no acierta del todo con la realidad), de educación especial o elitista, es conveniente. El nivel en que se encuentre el niño debe compararse con su edad cronológica, afinando en los primeros años según la fecha de nacimientos; es decir: si es de los pequeños o de los mayores de su clase. Y lo mismo con el rendimiento escolar. Valorar el cumplimiento o, al contrario, el absentismo es primordial, al asociarse el absentismo escolar coon multitud de problemas.

La escuela ocupa una buena parte del día de los niños, Quizá incluso demasiado, según opiniones acreditadas. Pero hay que tener un conocimiento de lo que se hace en las horas libres. La profusión de actividades extraescolares debe vigilarse y, a la primera oportunidad, obtener la opinión de los niños con independencia de la de los padres. Ir al cole es obligatorio. Pero hacer tres horas de tennis cada día porque a papa le gustaría que su nena llegue un dia a Wimbledon, puede ser una solemne majadería. Sobre todo si a la niña no le gusta. Y cuidado con los deportes pseudoinfantiles como la gimnasia rítmica, que pone en estrés los cuerpos y las mentes de muchos de sus protagonistas. En el otro extremo están las “patatas de sofá” (en inglés: “couch potatos“) derrumbados ante un televisor con programas idiotizantes durante horas y horas sin fin.

No todo el mundo puede irse de vacaciones cuando concluye el año escolar. De ahí la importancia de fomentar las colonias vacacionales infantiles subvencionadas. Aunque no ocupen todas las largas vacaciones del calendario español, el desplazamiento fuera del hogar familiar y la convivencia con otros niños, por cortas que sean, las estancias fuera de casa son siempre recomendables. Conocerlo es importante.

X. Allué (editor)


Determinantes sociales – 3

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