Revista Salud y Bienestar

El buen samaritano

Por Anna
Ya sabéis lo mucho que me gusta despertarme con noticias como esta, así que cuando os lo cuente sabréis porque es un gran día para mí. Y es que desde hoy, en España, la ONT (Organización Nacional de Trasplantes) ha legalizado la figura del buen samaritano. ¿Pero qué es eso?
El buen samaritano es un término que se acuñó en USA, pionero en este tipo de acciones, y se trata de la persona que dona en vida alguno de sus órganos: básicamente, un riñón o un trozo de hígado. "Bueno - diréis algunos- esto ya se hacía ¿no?; yo conozco a alguien que le donó un riñón a su padre". Efectivamente, donar un órgano no vital a un familiar compatible es compatible con la Ley española desde hace años, pero es que el buen samaritano puede donar sus órganos a alguien con quien no tenga lazos de sangre (familia) o legales (pareja), es decir, a un amigo, conocido, o de forma anónima para alguien que lo necesite. Eso sí, de forma anónima, como ya pasa con las donaciones de cadáveres.
Y no sólo se ha aprobado esta figura, sino que ya ha empezado... El primer candidato de la historia de España a quien se ha prestado atención para realizar este tipo de donación es un andaluz, que ya ha superado las pruebas psicológicas precisas y que ahora está siendo sometido a análisis físicos para garantizar su correcto estado de salud. Según palabras de la ONT, esta gente altruista «ha existido en España desde hace mucho tiempo pero siempre se les ha convencido de que no lo hicieran», porque se pensaba que debajo de esta oferta podía haber algún motivo económico o algún problema psicológico, y porque, hace años, el riesgo de donar un riñón en vivo era bastante más elevado de lo que es actualmente.  «Los tiempos han cambiado, esta figura cada vez se da más en los países anglosajones y el riesgo de donar un riñón en vivo ha caído mucho», ha esgrimido el responsable de la ONT, quien ha dicho que la legislación española ofrece «todo tipo de garantías para que no haya esa comercialización encubierta a la que teníamos miedo».
A la hora de aceptar a un candidato, se precisa una evaluación psicológica profunda, un examen físico para determinar si el estado de salud es idóneo y finalmente, que se mantenga el anonimato entre donante y receptor, al tiempo que un juez tendrá que emitir en cada caso la autorización de este trasplante..  La persona que done un riñón no va a saber a quién va dirigido y, la que lo reciba, será quién lo requiera con más urgencia en las listas de espera (a menos, como hemos dicho, que vaya expresamente dirigido a un conocido del donante).
Esta nueva figura da pie también a los transplantes cruzados, que ya se realizan en muchos países, y consisten en "intercambios" de órganos. Es decir, si A está casado con B que necesita un riñón pero no son compatibles, A se lo dona a C, para que C se lo done a D y D a B, cerrando el círculo.
 
¿En fin, un gran paso para nuestro sistema de salud!

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