Revista Mundo vegetal

El cultivo de la col

Por Pasape

Características y exigencias

Planta originaria de Europa, perfectamente adaptada a todos los climas de la Península y caracterizada por el gran número de variedades a que ha dado lugar en el curso de los siglos. Las hay de hoja lisa o rizada, de color verde o morado, de primavera, verano, otoño e invierno, etc.

No es muy exigente en cuanto a la calidad del suelo, aunque responde mejor si está bien estercolado y es profundo y fresco. Al igual que todas las especies de crucíferas, consume gran cantidad de nutrientes, por lo que puede esquilmar el terreno.

Las variedades de primavera, que se siembran en otoño, son las más resistentes y rústicas, que salvo en climas muy rigurosos, donde requieren alguna protección (campana, plástico, etc.), se desarrollan perfectamente y aguantan los rigores invernales. Las variedades de invierno, aunque menos fuertes, también soportan los fríos, mientras que las de verano y otoño son las más delicadas.

Aunque son resistentes y no resultan difíciles de cultivar, las coles no siempre dan los mismos resultados. Son bastante sensibles a los cambios en la climatología.

Col El cultivo de la col

Siembra y plantación

Las semillas se siembran en pequeño número en surcos de 1-2 cm de profundidad. Las variedades de primavera, a finales del verano; las del verano y otoño, en invierno, y las de invierno, en primavera. Las plantitas suelen tardar entre 5 y 10 días en aparecer.

Al ser hortalizas de buen tamaño, las siembras pueden escalonarse para que la cosecha se prolongue y puedan atenderse todas las necesidades. Muchas veces se hace un repicado, sobre todo para las variedades de primavera e invierno, trasplantando las plantitas al campo cuando adquieren cierto vigor.

La separación entre los surcos suele ser de 50 a 60 cm, y la distancia entre las plantas dentro de las hileras, de 45 a 60 cm.

Las variedades rústicas necesitan menos abonos. No es cierto, su rusticidad se refiere a la resistencia a las condiciones climatológicas adversas. La falta de abonos nitrogenados produce hortalizas poco vigorosas.

Cultivo y recolección

Las principales labores a realizar son la eliminación de las malas hierbas, sobre todo en primavera, que pueden retrasar el desarrollo de las pellas, y la aplicación de abonos nitrogenados para que estas hortalizas crezcan con vigor.

Las coles se recolectan cuando la pella es compacta, pero sin dejar que adquieran más tamaño, pues pueden agrietarse. Si las siembras se han hecho escalonadas, la cosecha será progresiva y tendremos estas hortalizas casi todo el año.

Posibles problemas

Las hojas de las coles son un alimento preferido por muchas especies de insectos, pero el principal enemigo es la mariposa de la col, cuyas larvas devoran por completo las hojas.

Una enfermedad que ataca con frecuencia estos cultivos es la hernia de la col, producida por un hongo que vive en el suelo. Se ve favorecido por las condiciones de humedad excesiva. Con estas hortalizas, la rotación de cultivos es muy importante, pues permite interrumpir los ciclos vitales de muchos de sus enemigos.


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