Revista Salud y Bienestar

El empoderamiento no es un destino, sino un camino: empoderar a los individuos, empoderar a las comunidades

Por Hilari

El empoderamiento no es un destino, sino un camino: empoderar a los individuos, empoderar a las comunidadesEn los últimos años en Salud Mental (SM), cuántas veces hemos escuchado el término “Empoderamiento o Empowerment”. ¿Y qué tiene que ver con la SM, yo como profesional, usuario, familiar en qué me repercute? La filosofía del empoderamiento tiene su origen en los Estados Unidos, con el enfoque de la educación popular desarrollada a partir del trabajo en los años 60 de Paulo Freire, estando ambas muy ligadas a los denominados enfoques participativos, presentes en el campo del desarrollo desde los años 70. El uso moderno de empoderar o empower parte de los movimientos por los derechos civiles, que buscaban empoderar a sus seguidores. El movimiento de derechos civiles crea todo un aparato conceptual que desde la cultura estadounidense se exporta a otras culturas. Aunque la palabra floreció cuando fue adoptada por el movimiento feminista y fue tal el éxito que acabaron adoptándola movimientos del más diverso signo.
Empoderar significa: “conceder un poder (legal)”, “conceder derechos” (o más bien conquistarlos), “asumir el control”.

El término empoderamiento se refiere, en su sentido más general, a la habilidad de la gente para comprender y controlar las fuerzas personales, políticas, sociales y económicas para tomar decisiones que mejoren sus vidas (Zimmerman,1988). Hay que Tirar los Muros: por parte de los profesionales de la SM conjuntamente con la sociedad, por prejuicios descartan que exista esa habilidad para comprender y controlar…Expresiones de los profesionales como: “no tienes la capacidad de...déjame que nosotros decidamos, es lo mejor para ti…”, se le llama paternalismo y así es como comienza un Proceso de Incapacitación Legal.Rappaport lo define como el poder que ejercen los individuos sobre sus propias vidas, a la vez que participan democráticamente en la vida de la comunidad (Rappaport, 1987). Hay que Tirar los Muros:: Es muy difícil que el profesional de la salud facilite o traspase parte de su poder y menos permitir que otros lo ejerzan sobre ellos. Hoy en día, la lucha por la jerarquía y las asimetrías de poder existen en el mundo de la salud y lo triste es que se utilice como “herramienta terapéutica”.

Ortíz-Torres se refiere al proceso por el cual los individuos, grupos, organizaciones y comunidades desarrollan un sentido de control sobre sus vidas, para actuar eficientemente en el ámbito público, tener acceso a recursos y promover cambios en sus contextos comunes (Ortíz-Torres, 1992). Hay que Tirar los Muros: También existen asimetrías de poder estructural, la SM es “La Cenicienta o el Patito feo” del sector salud y social. Os imagináis, con fuerza, éxito y de moda (actualmente no lo hay) una campaña, un programa de TV, Radio, partido político, movimiento, organización sobre SM con el poder de cambiar actitudes, eliminar prejuicios…todo llegará; otros colectivos históricamente discriminados lo están consiguiendo.
Destacar la idea del carácter de proceso del empoderamiento, entendido como un instrumento para el cambio social y político, a través también del desarrollo personal y colectivo. Hay que Tirar los Muros: ¿Hablamos de facilitar el  empoderamiento al pueblo, como lo reclamaba el “Movimiento del 15 M”…? ¿Os imagináis un movimiento 15M llevado por el sector SM?
Si partimos de la idea de que toda relación social implica relaciones de poder. Rowlands (1997) habla del “Poder para”(Movilización), “poder con”(la organización autónoma), “poder desde”, “poder interior o propio” (la toma de conciencia) como otro concepto de poder diferente al “poder sobre”. Este último es poder de suma cero, el otro es de suma positiva, el aumento de poder de una persona no disminuye el de otras. Hay que Tirar los Muros: Preguntaros qué tipo de poder más utilizado es el que se ejerce en SM (Ejemplo: relación Profesional-usuario).
En el pasado y presente las personas con problemas de salud mental no han tenido y actualmente casi ni tiene voz. Ni ellas ni sus familias participaban en la toma de decisiones cuando acudían a los servicios de SM, y continúan estando en riesgo de exclusión social y discriminación en todas las facetas de la vida. En el contexto de la SM, el empoderamiento se refiere al nivel de elección, influencia y control que los usuarios de estos servicios ejercen en las situaciones que acontecen en sus vidas. La clave del empoderamiento es la eliminación de los impedimentos formales e informales, así como la transformación de las relaciones de poder entre individuos, comunidades, servicios y gobiernos.Uno de los seis puntos clave para la guía de actuaciones que aparecen en la Estrategia Europea de Prevención y Control de las Enfermedades No Trasmisibles establece que “las personas deben ser empoderadas para promocionar su propia salud, para interactuar con los servicios sanitarios y participar activamente en la gestión de la enfermedad”. La Declaración de Salud Mental para Europa (1986), el Plan de Acción en Salud Mental para Europa (1975)y el Pacto Europeo para la Salud Mental y el Bienestar (2006) reconocen que el empoderamiento de las personas con problemas de SM y de sus cuidadores es prioritario en las próximas décadas.
Puesto que la salud es un derecho humano fundamental, el empoderamiento de las personas y de sus familias, amigos u otros cuidadores informales, es una labor social que fomenta que comunidades, empleadores, sindicatos, instituciones educativas y organizaciones de voluntariado respeten la salud y el bienestar de los individuos y de la población y que actúen de forma que impulsen el empoderamiento de individuos y grupos para que respeten sus propios derechos, y los de los demás, a la salud y al bienestar.
A nivel individual, el empoderamiento es un elemento importante del desarrollo humano. Es un proceso de toma de control y responsabilidad de las actuaciones que tienen como propósito alcanzar la totalidad de su capacidad. Dicho proceso consta de cuatro dimensiones que son las siguientes: -Autoconfianza, -Participación en las decisiones, -Dignidad y respeto, -Pertenencia y contribución a una sociedad más plural,
Para la persona, el proceso de empoderamiento significa vencer una situación de impotencia y adquirir control sobre la propia vida.El empoderamiento de las personas está dirigido a ayudar a la autodeterminación y autonomía, para que pueda ejercer más influencia en la toma de decisiones sociales y políticas, y para aumentar su autoestima.Las comunidades pueden apoyar a las personas en este proceso, estableciendo redes sociales y movilizando ayuda social; así se mejora la cohesión entre individuos y se puede apoyar a las personas que están atravesando periodos de vulnerabilidad.
Empoderamiento de la persona y del cuidador en la salud mentalEstá claro que el poder es crucial cuando se habla de empoderamiento y un elemento importante de las estrategias de empoderamiento es (Wallerstein N. Copenhagen, WHO Regional Office for Europe, 2006):
desafiar el control y la injusticia social mediante procedimientos políticos, sociales y psicológicos, que dejen al descubierto los mecanismos de control, barreras institucionales y estructurales, normas culturales y prejuicios sociales, con la finalidad de capacitar a las personas a que afronten la opresión internalizada…
El desempoderamiento de los usuarios de los servicios de SM opera en todos los niveles. A nivel social y estructural, el estigma está presente en todas las sociedades y existen muchos impedimentos para un acceso pleno al trabajo y a otras actividades sociales. En los niveles de organización y prestación de los servicios, las personas que utilizan los servicios de SM están pobremente informadas, y a menudo no se las consulta o no son tratadas adecuadamente (OMS 2010). En el aspecto individual, el haber experimentado problemas de SM puede tener efectos prolongados en los sentimientos de identidad y autoestima, es decir: el individuo internaliza el estigma.Por eso, mejorar el empoderamiento de los usuarios de los servicios de SM produce beneficios tangibles en el aspecto biológico, psicológico y social lo que incluye aumento de la autoestima, un mayor sentido de conexión con los grupos sociales locales y una implicación significativa en la sociedad.
Perspectivas de usuarios y cuidadores en relación con el empoderamiento
Los usuarios y los cuidadores consideran que es importante abogar por las siguientes cuestiones: derecho a la autonomía y autodeterminación, derecho a servicios accesibles y adecuados, evaluación de los servicios por parte de los usuarios, derecho al reconocimiento como persona ante la ley sin ninguna discriminación, desestigmatización de los trastornos mentales, y más servicios inclusivos y respetuosos con implicación de usuarios y cuidadores.
1. Perspectiva de los usuarios
El enfoque de empoderamiento fomenta el reconocimiento y el desarrollo de las fortalezas, recursos y habilidades del usuario del servicio (Fitzimmons S, Fuller R., Review Journal of Mental Health, 2002):
Estar comprometido con una agenda de empoderamiento es estar comprometido en identificar, facilitar y crear contextos en los cuales, las personas que hasta este momento han estado calladas y aisladas y han sido consideradas intrusas en distintos contextos, organizaciones y sociedades, obtienen comprensión, voz e influencia en las decisiones que afectan a sus vidas.
Poder para tomar decisiones A veces, los profesionales de SM consideran que a los usuarios del servicio y sus familias les falta capacidad para tomar decisiones o para hacerlo correctamente. Como consecuencia los servicios adoptan, frecuentemente, una postura paternalista limitando el número o calidad de las decisiones que los usuarios y sus familias pueden tomar. Hay que resaltar que sin apoyo en la toma de decisiones, los usuarios quedan atrapados en relaciones de dependencia que se prolongan en el tiempo. Nadie puede ser independiente si no tiene ocasión de tomar decisiones importantes sobre su vida.
En algunos casos, la negación de la capacidad jurídica es el obstáculo principal para la toma de decisiones: se prohíbe legalmente que una persona tome decisiones. Las personas con problemas de SM deberían gozar de capacidad jurídica, en términos de igualdad, en todos los aspectos de la vida y asimismo los estados tienen la obligación de proporcionar ayuda a las personas que necesitan asistencia para tomar decisiones (Convention on the Rights of Persons with Disabilities and its Optional Protocol. New York, United Nations, 2006)
Acceso a la información y a los recursos Las decisiones no se toman en vacío. Las personas sólo deciden correctamente cuando tienen la información suficiente para valorar las consecuencias que se derivan de varias posibilidades de elección, dicho con otras palabras: las decisiones tienen que ser informadas. De nuevo y como consecuencia del paternalismo, los profesionales de SM restringen frecuentemente la información creyendo que lo hacen en beneficio de los usuarios. Este hecho se convierte en una profecía cumplida, puesto que como falta la información adecuada los usuarios deciden de forma que confirma la creencia de los profesionales sobre su inadecuación para la toma decisiones.
2. Perspectiva de los cuidadores
Los cuidadores, sus familias y amigos tienen sus propias necesidades. Aunque cuidar de otros puede ser una experiencia altamente positiva, muchos autores describen su impacto en términos de carga, tanto subjetiva (percibida), como objetiva (mala salud, carga económica, rutina diaria ajena al cuidador). La OMS considera que la carga de una psicosis, para la familia y la sociedad, sólo es superada por la carga de la demencia y la tetraplejia. Un estudio realizado en cinco países europeos (Italia, Inglaterra (Reino Unido), Alemania, Grecia y Portugal) dice que los cuidadores de adultos con esquizofrenia pasan un promedio de 6 a 9 horas diarias proporcionando cuidados (BIOMED I  1998).Un estudio del Reino Unido realizado por Rethink (2003) dio como resultado los siguientes datos: El 95% de los cuidadores son miembros de la familia del usuario; El 29% proporciona cuidados y ayuda durante más de 50 horas a la semana; El 90% está afectado negativamente por su actividad como cuidador en lo referente a actividades  de esparcimiento, carrera profesional, situación financiera y relaciones familiares; El 60% reduce, de forma importante o moderada, su vida social; El 33% considera que sus relaciones familiares se ven afectadas seriamente; y El 41% experimenta, de forma importante o moderada, una merma en la salud mental y física. No obstante, hay que recordar que los cuidadores informales no son un grupo amorfo y hay que prestar atención al hecho de que el 82% de los cuidadores son mujeres (madres en el 90% de los casos), el 70% tienen una edad superior a los 60 años y el 33% de más de 70. Además, la percepción de la carga puede variar según las culturas, en términos de aceptación de la discapacidad y de las expectativas de futuro.
Confidencialidad e intercambio de información En general, cada vez está más difundida la idea de que la asistencia sanitaria consiste en una colaboración entre profesionales, usuarios y familiares. Dada la naturaleza de los problemas de SM, puede darse una especial dificultad en relación con la confidencialidad y el intercambio de información, debida a las diferencias de opinión de varios médicos en cuanto a qué información puede compartirse. El médico tiene que sopesar, de modo independiente para cuidadores y usuarios, el valor de la información a compartir ─ a veces crucial para el bienestar tanto de los usuarios como de los cuidadores ─ y los deberes éticos y legales de confidencialidad. Desgraciadamente muchos profesionales de salud mental no reciben nunca formación para manejar estos asuntos y atender a las necesidades de usuarios y cuidadores. Como resultado de esta situación se crea una falta de confianza que impide dar información, a menudo poniendo como excusa la confidencialidad. Evidentemente la calidad de la ayuda se ve afectada y muchos cuidadores se sienten marginados por los servicios, que parecen ignorar la enorme aportación que realizan como cuidadores informales.
Características y cualidades para conseguir los objetivos del empoderamiento:
Esperanza y respetoUna persona esperanzada cree en la posibilidad de que el futuro cambie y mejore, además, realizar un esfuerzo sin esperanza puede parecer que no tiene sentido. Todavía los profesionales que etiquetan a sus pacientes como incurables o crónicospretenden que hagan cambios en su vida, sin tener en cuenta la gran desesperanza que esta marca conlleva. Los cuidadores tienen que respetar la dignidad inherente y la autonomía individual de las personas con problemas de SM, que incluye la aceptación de la diferencia como parte de la diversidad humana.
Reclamación de la vida propiaComo parte del proceso de diagnóstico y tratamiento psiquiátricos, las vidas y las historias personales de los usuarios y sus familias se transforman en historiales médicos. Por eso, parte del proceso de empoderamiento es reclamar sus historias de vida. De forma similar, el proceso de empoderamiento tendría que incluir la reclamación del propio sentido de competencia y reconocer las relaciones de poder, a menudo ocultas, e inherentes al tratamiento.
Sentimiento de conexión con los demás: no sentirse solo El empoderamiento no sólo acontece en un plano individual, sino que está relacionado con experimentar la sensación de compartir experiencias y estar conectado con otras personas.
Comprender que las personas tienen derechosEl movimiento de autoayuda entre usuarios de servicios psiquiátricos es parte de un movimiento más amplio de establecimiento de derechos básicos. La lucha por la igualdad de derechos ha formado parte de todos estos movimientos de liberación, por eso, cuando se comprenden sus derechos, se hacen más fuertes y aumentan la confianza en sí mismos.
Desarrollo de las aptitudes o habilidades que la persona define como importantesLos profesionales de la salud se quejan a veces de que los usuarios tienen pocas habilidades y de que parece que no pueden aprender nuevas. Sin embargo, las capacidades que los profesionales consideran importantes a menudo no coinciden con las que los usuarios consideran prioritarias e interesantes. Cuando los usuarios tienen ocasión de aprender lo que desean, sorprenden a menudo a los profesionales ─ y en ocasiones a sí mismos ─ al ver que pueden aprender correctamente.
Pasar del secretismo a la transparenciaLas personas que tienen un estatus social devaluado, si pueden ocultar este hecho, a menudo suelen hacerlo, aunque esta decisión les haga pagar un precio que consiste en una disminución de la autoestima y en sentir miedo a ser descubiertas. De ahí que a las personas que consiguen revelar su identidad como usuarios de servicios de salud mental les sea más fácil mejorar su autoconfianza. Apoyar que las personas reconozcan sus múltiples facetas, muchas de las cuales son positivas, puede ayudar a que se decidan a revelar su secreto. Es importante, tanto para las personas con problemas de salud mental como para la sociedad, reconocer y aceptar que los problemas de salud mental son una fuente de aprendizaje, crecimiento y desarrollo, y aportan aptitudes y cualidades adicionales.
El crecimiento y el cambio no terminan nunca, ni empiezan solosEl empoderamiento no es un destino, sino un camino. Nadie llega a un último peldaño en el que no pueda crecer más o hacer un cambio posible y beneficioso.
Acciones para empoderar a los usuarios de salud mental
La actuación para empoderar al usuario debe cubrir los siguientes aspectos y en los cinco niveles mencionados:
1. Protección de los derechos humanos de los usurarios de servicios y lucha contra el estigma y la discriminación; 2. Garantizar unos cuidados de alta calidad y la responsabilidad de los servicios; 3. Acceso a la información y a los recursos; 4. Inclusión en la toma de decisiones; 5. Disponer de capacidad de organización en el ámbito local para reclamar ante las instituciones y las estructuras gubernamentales.
Acciones recomendadas para empoderar a los usuarios y a los cuidadores:
Nivel social / estructural - Asegurar el respeto, la protección y el cumplimiento de todos los derechos humanos de las personas que utilizan los servicios de salud mental. Como ejemplo podríamos citar la capacidad que tienen los gobiernos de implementar de forma efectiva instrumentos de derechos humanos, muchos de los cuales protegen, de forma directa o indirecta, a las personas con problemas de salud mental. Por ejemplo la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006), que contiene una amplia legislación contra la discriminación y estrictos mecanismos de cumplimiento; y el informe de 2005 del Special Rapporteur (Relator Especial) sobre el derecho de todos a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental. El WHO resource book on mental health, human rights and legislation (Manual de Recursos sobre Salud Mental, Derechos Humanos y Legislación) (2005) trata de asuntos relacionados con los derechos humanos. - Proporcionar recursos que impulsen la creación de servicios dirigidos por usuarios, incluyendo instituciones representativas que nutran a actividades públicas y políticas, y que sean activas a nivel internacional, nacional, regional y local. - Construir un capital social a través de financiación y dotación de recursos a redes locales de usuarios y cuidadores. - Proporcionar recursos independientes de promoción y defensa en todos los ámbitos de la vida y la sociedad. - Asegurar que las actividades de los poderes públicos reduzcan el estigma y la discriminación e impulsen unos servicios comunitarios, multinivel, que impliquen campañas de concienciación pública. - Facilitar la relación entre los usuarios y los medios de comunicación con la finalidad de sensibilizarlos para que informen sobre las personas con problemas de salud mental de forma no estigmatizante. - Garantizar la promoción de la salud mental, la prevención de trastornos y actividades contra el estigma en los lugares de trabajo.
Provisión y desarrollo de servicios Garantizar el acceso a una atención de calidad y la responsabilidad de los servicios como se expone a continuación:
– Dotar de tratamientos y cuidados efectivos, asequibles o gratuitos; – Poder elegir tratamiento; – Respetar el derecho a rechazar un tratamiento; – Proporcionar tratamiento y cuidados comunitarios en salud mental especializados; – Ofrecer servicios que tengan en cuenta las diferentes necesidades de los grupos y suministrarlos sin discriminación; – Garantizar que los organismos independientes de inspección puedan examinar la legalidad de un tratamiento y del servicio.
Ofrecer a las personas que utilizan los servicios la ocasión de colaborar o implicarse en:- Todos los pasos y niveles de la puesta en marcha, planificación, provisión y evaluación de los servicios;- La elección de sus cuidadores clave para su salud mental; - Diseñar sus planes de atención y planificar su tratamiento (fomentando la toma de decisiones informadas, que incluye el debate sobre los riesgos de la medicación y la importancia de los estilos de vida saludables); - Trabajar hacia planes compartidos para crisis, voluntades anticipadas, poderes para abogados, planes de recuperación y planes de seguridad ante riesgos; - Garantizar que el personal esté formado en la legislación de salud mental y en las normativas de derechos humanos; - Asegurar que el reclutamiento de trabajadores, voluntarios y personal de ayuda se realiza sin discriminación por historial psiquiátrico, etnia, religión, género, orientación sexual, edad y discapacidad; - Asegurar que los usuarios y cuidadores que trabajan por el empoderamiento, no sean sancionados negándoles ayuda o etiquetándolos como creadores de problemas. Los usuarios suelen necesitar más ayuda, nunca menos, cuando se implican en planificación, provisión o revisión de políticas, legislación y servicios. - Proporcionar recursos para grupos de defensa de los derechos o grupos de usuarios, de forma que los usuarios y cuidadores que actúan como portavoces tengan una red de apoyo. - Tener un procedimiento de quejas bien difundido. Los usuarios y familiares deben poder quejarse, cualesquiera que sean sus circunstancias, y tener una defensa civil que los asista.
Educación y formación de los profesionales, usuarios/as, cuidadores/as y la comunidad - Los que diseñan e imparten la formación a los profesionales de salud mental tendrían que cooperar sistemáticamente con los usuarios y cuidadores. - Buscar formadores procedentes de diferentes campos, por ejemplo: de minorías étnicas o lingüísticas, o relacionados específicamente con niñas y mujeres con problemas de salud mental. - Incluir el estigma de la enfermedad mental en el currículo de atención primaria y de los profesionales de salud mental. - Ofrecer formación a actores sociales relevantes tales como policía y empresarios. - Garantizar la paridad entre usuarios y no usuarios, mismos honorarios para un asesor profesional o formador sea, o no, usuario o cuidador. - Ofrecer formación a usuarios y cuidadores en habilidades para participar en comisiones de trabajo y desarrollo del liderazgo. - Desarrollo de rutas y vías para el usuario, en los roles y oportunidades que tienen las profesiones asistenciales a nivel de grado y postgrado.
Aspecto individual Aunque las estructuras, las condiciones y la ayuda pueden crear oportunidades que contribuyan al empoderamiento de los individuos la responsabilidad recae, en última instancia, en los individuos para reclamar el control de sus problemas, sus vidas y la forma en la que son tratados. En el plano individual, los usuarios y los cuidadores recuperan el control mediante las actuaciones siguientes: - Creación o fortalecimiento de las formas en las que manejan sus dificultades (por ejemplo, mediante la planificación de su recuperación personal); - Teniendo voz en su tratamiento y en la atención que reciben, así como planificando la gestión de las crisis de manera que puedan ejercer influencia en su vida incluso en los momentos de gravedad (instrucciones previas, actas de voluntades anticipadas); y - Trabajando para conseguir sus propias metas y objetivos: trabajo, educación, mejora de los roles familiares y en las relaciones personales.
Todo lo expuesto supone demandar derechos y asumir deberes que crean y maximizan las libertades que otorgan a los usuarios de los servicios de salud mental un estatus de igualdad en la sociedad, pero para ello es necesario el fomento de:
1. El respeto, la independencia y la protección en forma de: - Derecho a la privacidad, recibiendo y ejercitando todos los derechos y deberes que tienen todos los ciudadanos y ciudadanas, y estando libre de cualquier clase de discriminación; - Prestaciones que garanticen un digno nivel de vida, elección de residencia y domicilio con todos los derechos que conlleva; - Garantía de derechos de propiedad, acceso a representación jurídica gratuita, o asequible, y ausencia de coacción;
2. Elección y oportunidades de desarrollo personal e inclusión social en forma de acceso equitativo a la información, trabajo y apoyo de sus iguales;
3. Desarrollo personal mediante oportunidades de educación y ocio: escuelas, universidades y bibliotecas, acceso a Internet, actividades de ocio variadas y viajes;  
4. Inclusión social en términos de acceso a las actividades públicas, sin restricción en la pertenencia a clubes y sin limitación a seguros sanitarios y recepción de préstamos bancarios.
ConclusionesLa falta de empoderamiento y la necesidad de fortalecerlo en los usuarios y los cuidadores tienen que ser aceptadas por todos. El respeto y el crecimiento son los retos claves sobre los que se debe actuar y han de ser reconocidos por todos y en todas partes.
Creo que las iniciativas de empoderamiento e inclusión no sólo ofrecen oportunidades e igualdad a los grupos más vulnerables y discriminados sino que beneficiarán a toda sociedad en su conjunto.Fuente: OMS 201029Ejemplos de indicadores que pueden servir de guía en evaluaciones de empoderamiento, obtenidos de INTRAC (1999).

POSTURA DIALÓGICA POSTURA ANTIDIALÓGICA

Relación horizontal YO - TÚ Relación vertical SUJETO - OBJETO

Relación de empatía en busca de algo Se fustra la empatía

El diálogo es: amoroso, humilde, crítico, esperanzado, confiado, creador Desamoroso, soberbio, acrítico, desesperanzado, desconfiado, alienado

La ecuación no se hace de A para B o de A sobre B sino de A con B, mediatizados por el mundo Actuación sobre las personas adoctrinándolospara adaptarlos a la realidad que debe ser intocada


INDICADORES DE EMPODERAMIENTO GRUPAL

Antes del proceso Después del proceso

Individualismo, falta de acciones colectivas Cohesión interna y sentido de solidaridad

Falta de análisis crítico Capacidad de análisis y discusión crítica

Dependencia económica, social y política Estructura interna y elementode autogestión

Falta de seguridad en las propias capacidades Actividades colectivas

Sospecha y aislamiento Capacidad de lidiar y relacionarse con otros


INDICADORES DE EMPODERAMIENTO INTERNO

Objetivo específico Indicadores

Autogestión - Aumento y tendencias de los miembros   participantes- Reglas y procedimientos claros- Asistencia regular a reuniones- Contabilidad financiera adecuada

Resolución de Problemas - Identificación de problemas- Capacidad de análisis

Democratización - Selección libre y justa de dirigentes- Integración de miembros más débiles a la toma de decisiones- Transparencia en el flujo de información

Sostenibilidad y Autosuficiencia - Resolución de conflictos- Acciones iniciadas por el grupo- Personalidad jurídica- Sistema de apoyo intragrupal


                     INDICADORES DE EMPODERAMIENTO EXTERNO (SHETTY)

Construcción de vínculos Indicadores

Con organización ejecutora delproyecto - Influencia en distintas etapas del proyecto- Representación en administración del proyecto- Grado de autonomía financiera

Con organismos estatales - Influencia sobre fondos estatales de desarrollo- Influencia sobre otras iniciativas estatales de desarrollo en la zona

Con organismos sociales y políticoslocales
- Representación en dichos organismos- Cabildeo frente a partidos regulares- Influencia en escuelas y centros de salud locales

Con otros grupos y movimientossociales - Formación de federaciones- Establecimiento de contactos y trabajo en redes

Con élites locales y otras personasque no pertenecen al grupo
- Nivel de dependencia de élites locales- Grado de conflicto- Capacidad para incrementar poder



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