Revista Cultura y Ocio

El Muro de Berlín

Por Manu Perez @revistadehisto
El Muro de Berlín supuso el símbolo de la división tanto de Alemania como de la Guerra Fría. Un muro de vigilancia y separación de dos mundos que contaría con 155 kilómetros de longitud, 302 torres de vigilancia, protecciones antitanque, perros adiestrados y casi 12.000 soldados que se prolongó en el tiempo nada menos que durante 28 años.

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Antecedentes del Muro de Berlín

Tras la rendición alemana en mayo de 1945 ante las potencias aliadas el mundo se iba a dividir en dos bloques, uno capitalista, representado por Estados Unidos, y el otro comunista, representado por la Unión Soviética.

Esa división del mundo se iba a representar en Alemania, en Berlín, pues en 1949 la zona ocupada por los países occidentales -Estados Unidos, Francia e Inglaterra- se iban a unir en un nuevo estado, denominado República Federal Alemana (RFA). La Unión Soviética, por su parte, constituyó la República Democrática Alemana (RDA) en su zona de ocupación. Berlín iba a quedar, por tanto, dividida en dos zonas.

El levantamiento del Muro de Berlín

Durante los primeros años de división la zona occidental iba a prosperar económicamente, mientras que en la zona oriental surgirían problemas. Por ello un gran número de berlineses emigró a la zona occidental, agravando los problemas de la zona oriental, pues entre ellos se encontraban la mayoría de sus profesionales mejor cualificados.

Por ello en la madrugada del 13 de agosto de 1961 las autoridades de la RDA autorizarían levantar un muro provisional que separase ambas zonas de la ciudad, cerrando la práctica totalidad de los puntos de paso. Una alambrada de 155 kilómetros sería la separación provisional entre ambos mundos, afectando a millares de trabajadores y habitantes.

En los siguientes días del mes de agosto la alambrada sería sustituida por un muro de ladrillos, siendo desalojadas las casas colindantes. Con el paso de los años ese muro sería sustituido por una pared de hormigón de entre tres metros y medio y cuatro de altura, denominado oficialmente como Muro de Protección Antifascista, con objeto de proteger a la población soviética de elementos fascistas.

Alrededor del muro se crearía la denominada franja de la muerte, la cual se encontraba formada por un foso, una alambrada, sistemas de alarma, torres de vigilancia, patrullas acompañadas por perros y una carretera por la que constantemente circulaban vehículos militares. Toda aquella persona que se acercase a esa franja sabía que estaría poniendo en riesgo su vida.

El muro iba a frenar en parte la migración de población del lado este al oeste, aunque ésta no se iba a detener. Se estima que un número mayor de cinco mil personas trató de cruzar el muro mientras éste estuvo en pie, siendo muy pocos los afortunados que lo consiguieron. En cuanto al número de víctimas directas, la Fiscalía de Berlín considera que un total de 270 personas murieron tratando de cruzarlo. Los propios alemanes denominaron al muro como el Muro de la vergüenza.

Deterioro del sistema

El sistema político y económico soviético se encontraba agotado a finales de los años 80. Ni la apertura de fronteras con Austria y Hungría en la primavera de 1989 iba a rebajar la tensión, pues cada vez más ciudadanos alemanes, cansados de la represión del régimen soviético, iban a viajar a esos países para pedir asilo a las embajadas de la RFA.

Durante los meses de septiembre y octubre de ese año se iban a suceder concentraciones masivas en varias ciudades alemanas, contabilizando más de un millón de personas que defendían un mayor aperturismo. Unas manifestaciones que provocarían la dimisión de Erich Honecker -líder soviético en la RDA- el 18 de octubre.

A pesar de la dimisión, las manifestaciones continuaron, siendo la más destacada la que tuvo lugar en la Alexanderplatz de Berlín, el 4 de noviembre, en donde más de medio millón de berlineses se manifestaron. Como respuesta La respuesta, el gobierno anunció una ley para permitir viajar a la zona oeste sin condiciones previas. Dicha ley entraría en vigor el 10 de noviembre, explicándose los pormenores de la misma en una rueda de prensa el día 9.

La caída del muro de la vergüenza

La conferencia de prensa del 9 de noviembre del gobierno no calmaría los ánimos de la población, puesto que en ella el miembro del Politburo de la RDA, Günter Schabowski iba a responder a un periodista que la ley que iba a permitir a todos los habitantes del país sin requisito previo entraría en vigencia desde ese mismo momento.

Durante la tarde la gente se agolparía en los puntos de control para cruzar al otro lado del muro, siendo las primeras personas en cruzar las que se encontraban en el paso de la calle Bornholmer. A cambio, a todas estas personas se las iba a invalidar su pasaporte. Estaban siendo expatriados.

Antes de alcanzar la medianoche más de 20.000 personas habían cruzado al oeste, y pasada la misma todos pasos fronterizos se encontraban abiertos. Tal iba a ser la demanda de gente que quería cruzar el muro que durante la madrugada se volvería a cerrar el paso hasta las primeras horas de luz del día siguiente. Más de tres millones de visados serían emitidos en las siguientes 48 horas.

Y mientras miles de personas trataban de cruzar el muro, muchas otras acudían con martillos y picas a zonas próximas a la puerta de Brandenburgo, buscando derribar el muro que durante casi tres décadas había separado a miles de familiares.

El muro que separaba dos mundos había caído, y durante la mañana del 10 de noviembre el entonces alcalde de Berlín occidental, Walter Momper, pronunció un discurso en Bonn en el que señaló que en la noche anterior el pueblo alemán había sido el pueblo más feliz del mundo, puesto que la ciudad de Berlín poco a poco podría ir recuperando una normalidad que nunca debió haber abandonado.

Autor: David Rodríguez para revistadehistoria.es

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Bibliografía

GONIN, Jean Marc, GUEZ, Oliver (2009): La caída del Muro de Berlín: Crónica de aquel hecho inesperado que cambió el mundo, Alianza Editorial D.L., Madrid.

GARZÓN, Dionisio (2013): El muro de Berlín: final de una época histórica, Marcial Pons Historia, Madrid.

KEMPE, Frederick (2012): Berlín 1961. El lugar más peligroso del mundo, Galaxia Gutenberg: Círculo de lectores, Barcelona.

MARTÍ FONTO, José María (1999): El día que acabó el Siglo XX: La caída del muro de Berlín, Anagrama D.L., Barcelona.

RAYÓN BALLESTEROS, Concepción (coord.) (2011): Los protagonistas de la caída del muro de Berlín, Universidad Francisco de Vitoria, Madrid.

TAYLOR, Frederick (2009): El muro de Berlín: 13 de  agosto 1961 – 9 de noviembre 1989, RBA, Barcelona.

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