Revista Arte

El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

Por Beldz

Si os dijera que hay un tesoro cerca de Barcelona que se puede visitar gratuitamente, no sé si me creeríais. Pero sí, existe, y se encuentra en la localidad de Cornellà de Llobregat. Se trata del palacio de Can Mercader, y es una auténtica delicia para los amantes de lo decimonónico. No hace demasiados meses que me enteré de su existencia y en cuanto pude organizarme, nos fuimos con la familia a visitarlo. Llamé para reservar la visita guiada (no se puede visitar libremente) y allí que nos plantamos un soleado y frío domingo de febrero. A simple vista, observado desde fuera, no parece que su interior tenga que ser tan maravilloso. Pero lo es, porque todo lo que contiene es original de la época, y está tal y como lo dejó la familia aristocrática que lo habitó en el siglo XIX. El palacio recibe el nombre de esta familia, los Mercader, que una vez entroncada con la de los condes de Bell.lloch decidieron construir el palacio en su antigua masia, respondiendo así a sus aspiraciones sociales. Fue Joaquim de Mercader i Bell·lloch quien lo mandó construir en el año 1865. Lo diseñó Josep Domínguez Valls en estilo ecléctico, tal y como predominaba en aquella época.
El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles
El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles
El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles
El palacio tiene en sus cuatro costados cuatro torres octogonales, una fachada simétrica y una planta noble que se estructura en torno a un patio central de planta cuadrangular, cubierto por una vidriera y enmarcado por arcos apuntados decorados de manera preciosista, como si lo hubiera hecho Alphonse Mucha (al menos a mí me lo recuerda). Las salas de la planta residencial contienen todo aquello necesario para una familia aristocrática: desde un comedor, un baño completo, una capilla, una sala para tocar el piano, hasta un boudoir, una biblioteca bien surtida de ejemplares, un espacio de baile y un salón árabe. Las habitaciones las decoraron con estilos muy diferenciados, pero todas comparten entre sí una recargada suntuosidad. Lo podréis comprobar en las fotografías. ¿Qué más podríamos destacar de este palacio? Pues su colección de arte, que no podía faltar. Pinturas, cerámicas, porcelanas, muebles, aves disecadas, armas, objetos de uso cotidiano (paraguas, guantes, abanicos, sombreros, peines, portavelas, saleros...), vajillas y cristaleras. Una auténtica joya que tenía por descubrir justo al lado de casa.
El palacio de Can Mercader es una de las atracciones principales de la ciudad de Cornellà de Llobregat. Sus jardines (de los que podéis ver algunas fotografías en este enlace) son actualmente un parque que se llena de turistas, familias y deportistas, sobre todo los fines de semana. Y es que además tienen una atracción muy singular: los trenecitos. Una zona del parque está llena de un entramado de vías por los que circulan trenes eléctricos en miniatura, y que ofrecen la posibilidad, tanto a pequeños como a mayores, de subir y vivir un viaje de lo más divertido. ¡Os aseguro que es genial! Incluso pasan por dentro de un pequeño túnel. Si algún fin de semana no sabéis a dónde ir, pensad en este palacio. Estoy segura de que os gustará. Llegar a Cornellà de Llobregat no tiene pérdida. Lo más difícil es encontrar el parque una vez estás en la localidad. A nosotros nos costó un poco porque no estaba bien indicado. Por cierto, si venís un domingo, hay espacio de sobra para aparcar el coche. Y ahora que empieza el buen tiempo, no tendréis problema para comer, si sois de los que os gustan los picnics; o si preferís un restaurante, hay uno justo al lado del palacio que se come bastante bien a un precio razonable.
El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles
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El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles
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El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

Sala de los retratos, donde se pueden contemplar los personajes más relevantes de la familia


El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

Salón principal decorado en estilo barroco. Recuerda las salas de espejos de los palacios europeos. También está decorada con dos tapices flamencos de finales del siglo XVI


El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

Sala árabe. Hacía las funciones de una sala de baile


El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

El rincón anexo a la sala árabe. Está decorado con muebles isabelinos y un tapiz francés del siglo XVII


El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

Baño con ducha acristalada y lavabo de granito artificial


El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

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Salón rosa. Era la habitación destinada a los invitados


El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

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Salón isabelino


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Salón de los Austrias. Evoca el neoclásico estilo Luis XVI


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Comedor. Se puede apreciar la suntuosa vajilla decorada con las iniciales de la familia Bell.lloch. En las paredes, cuelga el ciclo de Las cuatro estaciones de Francesc Masriera


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Capilla y galería de estilo neogótico


El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

Distribución de la planta residencial
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Ubicación geográfica
El palacio de Can Mercader, un pequeño Versalles

Visita: 08/02/2015
* Todas las fotografías han sido tomadas por mí. Si quieres reproducir alguna de ellas, por favor, contacta conmigo a través del formulario de contacto. ¡Gracias!

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