Revista América Latina

El peligro de una guerra imperialista es real y puede ser inminente

Publicado el 17 marzo 2015 por Jmartoranoster

Julio Escalona.

  • Sin embargo, podemos evitarlo. Es la hora de la política y la diplomacia para aislarlos regional e internacionalmente y evitar un ataque militar por parte de la fuerza militar de EEUU o de ejércitos de mercenarios terroristas manejados por EEUU
  • Responsablemente el proceso bolivariano ha tratado de afectar la seguridad del capital para acumular ganancias a costa de los pueblos y de la naturaleza.
  • Jamás contra la seguridad de EEUU como pueblo o como nación. Por el contrario, siempre les hemos tenido profundo respeto.
  • Por esa razón hemos sido solidarios y somos responsables de que miles de estadounidenses pobres no hayan muerto durante los fríos invierno pues les hemos suministrado combustible para la calefacción.
  • Es la hora de la unidad en torno al presidente Maduro

Es la hora de la unidad pues las fuerzas imperiales han pasado de la desestabilización al derrocamiento inmediato del presidente Maduro
Creer que las críticas y acusaciones públicas van a contribuir a reforzar el espíritu de resistencia y la organización de ella es un camino equivocado. Por el contrario, lo que pueden es crear confusión.
Soy solidario con los que han hecho o puedan hacer alertas y señalamientos para reforzar la resistencia antiimperialista, pero con el firme espíritu de reforzar el liderazgo del presidente Maduro.
Es un grave error creer que las negociaciones que ha intentado Unasur han fracasado porque se dirige a dos cúpulas burocráticas, la gubernamental y la de la oposición, ambas desligadas del pueblo.
Es también un grave error creer que Unasur debe incorporar a otros actores pues el pueblo ha madurado y ha decidido realizar cambios profundos.
Por fortuna, creo que Unasur le va prestar ninguna atención a esas afirmaciones. Unasur tiene una percepción seria de lo que está ocurriendo en Venezuela y sabe lo que debe hacer.
Pero es muy grave a estas alturas del desenvolvimiento de la situación, poner a la oposición y al presidente Maduro en la misma balanza en cuanto a la responsabilidad de que el diálogo se haya roto una y otra vez, particularmente el año pasado, después de las guarimbas y los crímenes cometidos.
Los diálogos no han prosperado porque nunca el núcleo dirigente de la oposición, particularmente el sector radical, ha tenido interés en él y por eso cuando el diálogo va tomando fuerza buscan desesperadamente una excusa para romper las negociaciones, lo que es muy fácil demostrar. Los motivos de la oposición han sido motivos desestabilizadores, golpistas. ¿Por qué entonces se buscan razones para acusar de burocrático el liderazgo del Presidente Maduro?
Desde que está crisis comenzó el Presidente maduro ha andado en la calle valientemente enfrentando a las fuerzas imperiales. En los últimos días lo sigue haciendo sabiendo que hay un plan para asesinarlo, pero sabiendo también que si alguien no se puede “enconchar” es él. ¿Si no se quiere ver esto, qué lentes tenemos puestos?
Hay para mí un asunto muy claro, Las fuerzas imperiales nos han declarado la guerra y han dado pasos firmes en esa dirección y el pueblo venezolano está al borde de enfrentar el peligro de una matanza generalizada. Yo espero y trabajo para que no sea así, pero puede ocurrir y la Celac, Unasur y otras fuerzas continentales y mundiales están percibiendo el peligro. El presidente Nicolás Maduro es el líder de la resistencia y lo está haciendo bien con el firme y competente respaldo de la Canciller Delcy Rodríguez.
No hay otra opción que unirse al liderazgo del presidente Maduro. Rodearlo firmemente de solidaridad y trabajar por la unidad del pueblo, chavista y no chavista, para enfrentar la agresión imperial.
Venezuela nunca ha atentado contra la seguridad de EEUU como nación o como pueblo
No puedo pensar que el presidente Obama crea sinceramente que Venezuela amenaza la seguridad de EEUU. Eso es tan absurdo que cualquier ciudadano del mundo medianamente informado sabe que eso es una mentira, que ese es un plan diabólico que puede terminar, como ya ha ocurrido en otras regiones, en graves violaciones de los derechos humanos y en violencia criminal.
La orden ejecutiva del presidente Obama es una maniobra, es una manera de profundizar la guerra psicológica y mediática, de someternos a presión permanente para desgastarnos y atemorizar a la población. Bien sabemos que militarmente no los vamos a derrotar. Pero el Presidente Chávez los derrotó políticamente una y otra vez. Es en ese campo donde hemos planteado la lucha pues políticamente no tienen razón. La política estadounidense siempre ha estado basada en mentiras y violencia. Tenemos que trabajar para evitar una ofensiva militar estadounidense.
Bien se sabe que nunca hemos atentado contra EEUU como pueblo o como nación. En muchas oportunidades hemos sido solidarios con las desgracias del pueblo estadounidense. Francisco de Miranda, uno de los fundadores de nuestra patria venezolana y americana, peleó por la independencia de EEUU con respecto a Inglaterra. El Presidente Chávez es responsable de que miles de estadounidenses pobres no hayan muerto por el frío invernal al suministrarles combustibles para calefacción. Esa es una manipulación para sembrar odio y justificar de antemano cualquier violencia contra el gobierno y el pueblo de Venezuela.
El Presidente Chávez y el pueblo venezolano se levantaron contra el proceso para instaurar el Alca y destruirnos como pueblos soberanos
Contra la seguridad y los autoproclamados derechos del capital a sojuzgarnos mientras se enriquecía con la sangre sudor y lagrimas de los trabajadores
El Presidente Chávez se levantó contra el derecho que el capital se atribuye, de convertirnos a todos (naturaleza y humanidad), en simples insumos para la acumulación de capital, en chatarra, en basura, después que el capital, como vampiro nocturno nos haya chupado la vida y el alma.
No es contra la seguridad de EEUU como pueblo o como nación. En ese plano Venezuela no sólo ha sido respetuosa sino solidaria como ya lo señalé, al suministrar combustible para calefacción a familias pobres durante el frío invierno.
Es contra la libertad del capital para explotar las riquezas naturales y a la población latinocaribeña, que Venezuela ha insurgido. Esa es la “amenaza” que nuestro país representa: haber obstaculizado el proceso que se venía adelantando a través de las cumbres de las Américas para destruir la soberanía de los Estados latinocaribeños, imponer nuevas fronteras mediante el poder de grandes empresas internacionales, utilizando entre otros instrumentos los acuerdos de libre comercio.
Nos venían destruyendo como sociedades, como pueblos soberanos para convertirnos en simples mercados, es decir, en piezas de los procesos de acumulación de capital a escala mundial de los procesos internacionales de división del trabajo organizados por el capital.
De Estados y pueblos soberanos con una determinada identidad cultural, histórica, lingüística, religiosa, territorial, étnica, del más soberbio mestizaje de todos los mestizajes que haya conocido la humanidad, en departamentos integrados a la estructura organizativa y funcional de grandes corporaciones internacionales, que carecen de nacionalidad, pues en última instancia el capital no tiene patria.
Tampoco tiene un nexo espiritual, ecológico, histórico con el planeta tierra. Para el capital el planeta no es más que un gran reservorio de “recursos” naturales y de fuerza de trabajo. Por eso tiene planes para colonizar la luna y otros planetas y en algún momento, desechar al hermoso planeta tierra, único en el sistema planetario solar. Desecharlo cuando probablemente lo hayan convertido en chatarra, con los ecosistemas destruidos y probablemente cubierto de radiación atómica o no sé de qué otras sustancias, esencias de muerte y holocausto.
El atrevimiento de Venezuela, liderada por el Presidente Chávez, fue atravesarse al avance de este proceso que nos conducía inevitablemente a la muerte y levantar un proyecto de vida, que culminó con el grito de “¡Viviremos y venceremos!”
Desde la Cumbre de las Américas convocada por el presidente Clinton, realizado en Miami, en 1994, pasando por la Segunda Cumbre, realizada en Santiago de Chile en 1997, se venía trabajando intensamente por la conformación del Área de Libre Comercio de las Américas(Alca). Simultáneamente se iban elaborando los planes de inversión para apropiarse de nuestras riquezas naturales, reconfigurando y recolonizando el continente. Milmillonarias ganancias estaban a la vuelta de la esquina simultáneamente con la pérdida de nuestra soberanía, la destrucción de la naturaleza, el empobrecimiento de nuestra población y la subordinación a empresas internacionales y a la política exterior de EEUU. Finalmente, alboreando el siglo XXI, el patio trasero se conformaría en correspondencia con el sueño americano y los mandatos del Destino Manifiesto.
Ese proceso debía culminar en la Cumbre de Quebec, Canadá, en 2001. Para esa fecha ya el Presidente de Venezuela era Hugo Chávez y él comenzó a delinear una nueva geopolítica, la geopolítica de la liberación.
Esta historia ya es conocida. Yo mismo la he referido varias veces. Para el 2001, la cena estaba servida desde hacía varios años. Sin embargo, a partir de 1999, cuando se iba despidiendo el siglo XX y despuntaba el siglo XXI, apareció un indeseado comensal, que rompiendo con los modales de la diplomacia tradicional, había comenzado a utilizar un lenguaje no convencional. Era una interrogación, una amenaza, un reto y en principio, un recién llegado, un neófito en el mundo diplomático. Los carcamanes de la diplomacia comenzaron a prepararse para darle lecciones al nuevo.
Pero el nuevo fue el que dio una lección. Hizo sólidos reparos y el Alca quedó con plomo en el ala. Como hacen los diplomáticos que se respetan, no se conforman con hacer reparos, sino que salen a convertir esos reparos en acción subversiva.
Salió hacia La Habana a reunirse con Fidel Castro y fundar la Alba. El capítulo siguiente fue la derrota del Alca en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata, Argentina 2005.
Una lluvia de integración y solidaridad fue cayendo sobre nuestra región. Fueron naciendo Unasur, Petrocaribe, la Aspa, el asa. Fue levantando un nuevo vuelo la Cooperación Sur-Sur, renovando y reforzando sus principios y como una llamarada las luces de la integración y la unión fueron iluminando el mundo y de nuevo una vibración de esperanza recorrió campos y ciudades removiendo el polvo que ocultaba las viejas palabras de redención y de futuro. Los pobres del mundo volvieron a gritar con las voces seculares de la rebelión. En Nueva York, en París, en Madrid… En Trípoli, el Cairo… por toda África, Asia y por supuesto en América Latina y el Caribe. La bandera de Venezuela y fotos con el rostro del Presidente Chávez se levantaron en las plazas del mundo que se declararon en rebelión.
Por eso cuando el Presidente Chávez murió, la ONU colocó a media asta las banderas de los 193 Estados miembros y la Asamblea General realizó una reunión especial para conmemorarlo, presidida por el Presidente de la Asamblea General y el Secretario General de la ONU y la participación de todos los grupos regionales (Asia, África, América Latina y el Caribe (Grulac), Caricom, Europa Occidental, Europa del Este), G77 y China, Movimiento de Países no Alineados…
El patio trasero se rebeló y millones y millones de dólares se quedaron con las ganas, la democracia representativa comenzó a experimentar mareos, la democracia participativa y protagónica fue adquiriendo carta de identidad y el grito de un mundo mejor es posible volvió a resonar con fuerza. El Presidente Chávez le puso nombre, socialismo del siglo XXI y en eso andamos…
Inevitablemente, el imperio planeó inmediatamente la revancha y la ha ido tejiendo y tejiendo y considera que ha llegado el momento de ajustar cuentas con la memoria del Presidente Chávez y con la República Bolivariana de Venezuela. Si, hemos amenazado y somos una amenaza para la seguridad del capital, no para EEUU y su pueblo. Por eso el capital desea hacernos pedazos. Ciertamente, un grave peligro se cierne sobre Venezuela y el continente latinocaribeño, pues si Venezuela cae, diré parafraseando a César Vallejo, si Venezuela cae, “digo es un decir, niños del mundo como vais a dejar de nacer”…
Pero Venezuela no caerá. El presidente Obama ha hablado y en nombre de la cúpula militar financiera que gobierna al mundo, y violando la Carta de Naciones Unidas y toda la legislación internacional que regula las relaciones entre los Estados soberanos, nos ha amenazado con la guerra, con la destrucción. Pero con la solidaridad de los pueblos del mundo y de los gobiernos democráticos, los derrotaremos políticamente e impediremos que puedan apretar el gatillo.
El Presidente Chávez revirtió la relación de fuerzas en el control de la renta petrolera
Antes del Presidente Chávez la renta petrolera era, de hecho, controlada por el capital internacional. Especialmente durante el proceso de internacionalización del petróleo cuando la directiva de PDVSA forzó la disminución del impuesto sobre las ganancias de las transnacionales petroleras y disminuyó a casi nada el cobro de la regalía y de esa manera se intensificó la “siembra del petróleo” en el mercado internacional.
El plan era multiplicar ilimitadamente la producción de petróleo, bajar los precios, convertir a PDVSA en una filial de las corporaciones petroleras internacionales y romper con la OPEP traicionando la memoria de Pérez Alfonzo.
El Presidente Chávez con poco más de un año en el gobierno fue revirtiendo este proceso pues subió los impuestos, subió la regalía, detuvo el desplome de los precios y convocó en Caracas, en el año 2000, la Segunda Cumbre de la OPEP, que marchó en dirección contraria a los planes de la directiva transnacionalizada de PDVSA. El capital internacional puso el grito en el cielo y profundizó la conspiración para derrocar al Presidente Chávez.
Así se dio el golpe de Estado de 2002, el paro petrolero de 2002-2003 y así hasta hoy, hasta la orden ejecutiva del presidente Obama y el peligro de una agresión militar inmediata contra Venezuela.
Tenían la ilusión de que iban a cayapear al presidente Maduro, pero este se crece cada día más y ha sabido derrotar políticamente las conspiraciones de la oposición interna financiadas y asesoradas por EEUU.
EEUU desesperado por la incompetencia, las divisiones y fragmentaciones de sus representantes internos, ha decidido tomar la dirección y la implementación de las iniciativas para derrocar al presidente Maduro. Por eso el decreto imperial dictado por Obama.
Al fracaso experimentado en relación al Alca, a las pérdidas milmillonarias que esto les ocasionó, la imposibilidad de controlar totalmente a PDVSA y las dificultades por tanto para apropiarse de la Faja del Orinoco, la reserva de petróleo más grande del mundo, los ha llevado a precipitar una operación de punto final contra Venezuela. Pero no es seguro que lo logren.
Como expliqué en mi trabajo anterior, Golpe, colas y guerras imperiales, no quieren esperar hasta las próximas elecciones parlamentarias pues siempre hay la posibilidad de que el chavismo las pueda ganar.
Venezuela ha sido clave para la presencia de China y Rusia en la región
Como se sabe la geopolítica de Chávez está fundada entre otros principios en la pluripolaridad y el multicentrismo, necesarios para enfrentar la hegemonía estadounidense en la región.
Los resultados han sido evidentes y ello afecta los intereses de EEUU precisamente en lo que ha considerado su patio trasero. Sobre todo, EEUU ve seriamente comprometida su ambición de apoderarse de la Faja del Orinoco pues China y Rusia han firmado importantes convenios con Venezuela donde han ido adquiriendo importantes posibilidades para hacer negocios en la Faja y en general en Venezuela.
También Rusia ha llegado a la región apoyándose en la alianza con Venezuela. Esto obviamente ha exacerbado la frustración de EEUU. El Presidente Chávez se fue atravesando en sus planes estratégicos de dominación imperial y de obtención de ganancias en la región latinocaribeña. Parece mucho para EEUU y las posibilidades de sacar al proceso bolivariano del poder se van alejando mediante métodos conspirativos ordinarios.
El decreto de guerra lanzado por Obama
Entonces, el decreto de Obama, sino ocultara tantos proyectos de muerte, se podría decir que es una fanfarronería. Pero no, es un decreto de guerra, coherente con los decretos y leyes que el gobierno de EEUU en nombre del capital internacional, aprobó en la época del presidente George W. Bush.
Como lo he sostenido en otros escritos, después del episodio de las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001, culmina el golpe de Estado contra los derechos humanos, la democracia y la paz, que la cúpula militar-financiera venía desarrollando.
Es un decreto de guerra contra los Estados soberanos para convertirlos en neocolonias absolutamente subordinados; contra los procesos de integración fundados en la soberanía solidaria (que consiste en que la soberanía se legitima también mediante el reconocimiento del otro); contra el empoderamiento de los pueblos como sujetos de la transformación revolucionaria de la sociedad, tratando de convertirlos en simples sujetos económicos capaces tomar decisiones racionales. Basados en el egoísmo tomarán opciones convenientes para ellos como individuos y para toda la sociedad cuando la sociedad no es más que un mercado al servicio de la generación de ganancias, enfrentándose a los proyectos societarios que persiguen la conservación de la naturaleza y la fuerza de trabajo, para construir una sociedad nueva gobernada por el interés común, que se va liberando de la explotación y la esclavitud generadas por el capital; enfrentados a la democracia participativa y protagónica basada en el poder del pueblo, en la soberanía popular que es indelegable, como lo establece la constitución bolivariana; en la independencia del espíritu, la mente y el cuerpo como visión integral del ser humano, que se reconoce también como ser natural, parte del conjunto de los ecosistemas, por tanto, obligado a sostener los principios que rigen a la naturaleza y la existencia misma del planeta tierra.
Por ese proceso y porque en medio del ensayo y error, no hemos dejado de perseverar en el impulso de ese proyecto, somos, sin duda, una amenaza para el capital, para la cúpula militar-financiera que gobierna, precisamente, en nombre del capital. Esa cúpula nos acusa y le ha ordenado al presidente Obama que nos destruya.
Con honor y orgullo aceptamos nuestra responsabilidad, pues ella ha implicado que miles y miles de seres humanos, sobre todo los más vulnerables (niñas, niños, mujeres, ancianas y ancianos), han salido de la pobreza, se han alfabetizado, tienen acceso a la salud, a la educación, tienen vivienda, pero muy particularmente han adquirido conciencia nacional y espiritual. Es decir, van dejando de ser simples individuos sujetos del mercado y se van convirtiendo en seres humanos como integración de espíritu, mente, cuerpo y naturaleza, hermanados con todas las especies, el planeta y los demás seres humanos, de todos los colores y nacionalidades, de todas las religiones, de todas las etnias que habitan el planeta.
En ese orden de ideas, el decreto de guerra califica a Venezuela como “Amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos” y declara “una emergencia nacional con respecto a la amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos que supone la situación en Venezuela”.
Ahora bien, nadie en su sano juicio puede dreer que un país de 30 millones de habitantes, que carece de cohetes intercontinentales, de una flota capaz de atacar a EEUU, de un PIB muy pequeño en relación al de EEUU, con medios de comunicación limitados, que no produce armas de destrucción masaiva, etc. pueda ser una amenaza con respecto a una superpotencia como EEUU. Que pueda provocar que esta superpotencia se declare en emergencia. Esta es una manera de manipular al pueblo de EEUU, de generar odio hacia nosotros, de preparar ciertos sectores de opinión para agredir militarmente a la República Bolivariana de Venezuela. De satisfacer a los sectores fascistas de EEUU y del mundo, que cada vez son más numerosos y con gran poder militar, económico y mediático.
En qué fase de la guerra estamos
Como se sabe estamos enfrentados a una guerra no convencional en tiempos en los que el campo de batalla ha experimentado modificaciones sustanciales. El campo de batalla va mucho más allá del espacio geográfico en el que los soldados se enfrentan.
Estamos enfrentados a un campo de batalla complejo que el imperio en la batalla concreta con Venezuela, está priorizando los siguientes aspectos:
1) Le está dando la mayor relevancia a la batalla política. Como he sostenido en otros escritos el principio formulado por Clausewitz de que la guerra es la continuación de la política por otros medios, se ha transformado en la política es la continuación de la guerra por otros medios.
La decisión de ir a la guerra está tomada, pero el imperio impulsa la guerra en el terreno específicamente militar cuando ha ganado la batalla política. Por tanto, si nos derrota políticamente, habrá guerra. Si nosotros ganamos la batalla política triunfará la paz. En consecuencia si quieres la paz el camino no es prepararse para la guerra. Como dijo Gandhi la paz es el camino, es decir, la paz es la política, es ganar la batalla política para quitarle toda justificación a la guerra.
En eso están el Presidente Nicolás Maduro y la Canciller Delcy Rodríguez. Lo menos que podemos decir es que la batalla política está empatada, pero Venezuela pacientemente la está ganando. Ha habido manifestaciones de solidaridad desde movimientos sociales y organizaciones políticas desde los más diversos lugares del mundo, pero también de organismos multilaterales muy importantes. Estamos en condiciones para ganar la batalla política y evitar la guerra.
Un elemento clave es que el imperio no tiene razón. Desde todos los puntos de vista, jurídico, político, diplomático, el imperio está procediendo de manera arbitraria. Es evidente que dada la desproporción de la medida tomada por el presidente Obama, declarándonos enemigos de la seguridad de EEUU y llamando a una emergencia nacional, Venezuela es realmente una víctima. Venezuela es el débil. Es David contra Goliat.Las víctimas tienen todo el derecho a defenderse y ser defendidas por la humanidad que cree y respeta la paz
2) La demolición psicológica y moral de la población orientada a:

  • matar el espíritu de resistencia sembrando dudas y confusión
  • Sembrar miedo y terror lo que sugiere que asesinatos como el de Robert Serra se pueden multiplicar, pero no sólo contra dirigentes chavistas sino también opositores; lo mismo puede ocurrir contra grupos y movimientos sociales, el objetivo es crear desesperación, caos, pérdida de la esperanza y la fe.

3) Agudización de la guerra económica mediante la intensificación de escasez inducida, la especulación, el contrabando, la inflación y por ende, fortalecimiento de las colas y todos los malestares y descontentos que ellas generan.
Como lo he reiterado, la derrota de las colas que pasa por la solución de los factores que las generan, es una de las claves de la victoria. Ellas son escuelas de capitalismo, de promoción del individualismo y de los más bajos instintos humanos.
Además, simbolizan que los saboteadores capitalistas que están controlando canales de distribución de bienes esenciales, la buhonería, el contrabando y la especulación con el dólar están ganando. Esto nos afecta desde el punto de vista político, pero sobre todo desde el punto de visto psicológico.
4) Sobre la base de la demolición psicológica y moral, y la intensificación de la guerra económica, ir sembrando la “convicción” de que para garantizar la paz es necesario salir del gobierno de Maduro, bien mediante la renuncia, el derrocamiento, el asesinato o secuestro del presidente y otros miembros del alto gobierno. Incluso, el asesinato (y también el secuestro) puede ser ejecutado por grupos de “falsa bandera”).
5) Ese proceso de “convencimiento” estaría acompañado de razzias dirigidas al asesinar a dirigentes comunales, líderes locales chavistas de tal manera de debilitar la organización de la resistencia y pasar a fases de intervención más intensa con el uso, si fuere estrictamente necesario, de fuerzas militares estadounidenses, en principio, no terrestres.
5) Si el gobierno y el pueblo bolivariano logran resistir una embestida tan peligrosa, las fuerzas imperiales pueden decidir actuar de manera directa, probablemente con fuerzas militares no terrestres y no sólo a través de ejércitos privados integrados por narcoparamilitares.
6) El bloqueo naval puede ser la opción de intervención militar más inmediata. Este ofrece varias ventajas:

  • Se puede hacer desde aguas internacionales, es decir, sin tocar el territorio venezolano.
  • Puede impedir las exportaciones y las importaciones de Venezuela, lo que tendría graves efectos tales como:
  1. Cortar las exportaciones de petróleo venezolano puede ser un severo golpe a la economía de Venezuela, pues esa es la principal fuente de ingresos y de divisas de que el país dispone.
  2. El corte de las importaciones puede crear un desabastecimiento extremo, que puede llevar hasta una crisis humanitaria por la escasez de medicinas e instrumental médico y quirúrgico.
  3. Las fuerzas imperiales estarían confiando en que esa doble tenaza de impedir importaciones y exportaciones y sus efectos políticos, económicos y sociales, más los desórdenes y desestabilización generadas por las fuerzas narcoparamilitares, puedan provocar un derrumbe del gobierno del Presidente maduro en medio de un profundo caos nacional.

Voceros del gobierno de EEUU han declarado que no dejarán de comprar petróleo venezolano. Entonces estas declaraciones pueden ser de tipo distraccionista o también pueden expresar que EEUU está sopesando las serias complicaciones que una medida como esta implica. Ver: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/150313/eeuu-descarta-suspender-la-compra-de-crudo-venezolano
Las exportaciones de petróleo de Venezuela hacia EEUU pueden ser suplidos por petróleo Iraquí y de Siria que está controlado por el Ejército Islámico o por Arabia Saudita.
7) Pero el bloqueo naval tiene algunas dificultades para EEUU. Veamos:

  • Es sin duda un acto de guerra sin que haya mediado justificación alguna, por tanto, es definidamente ilegal, en circunstancias en las que en la confrontación con Venezuela EEUU no ha ganado la batalla política y no es fácil que la gane. Ello puede provocar una vasta condena continental y mundial, lo que facilitaría que Venezuela gane la batalla política y que EEUU pueda verse fuertemente aislado internacionalmente.
  • EEUU estaría realizando un ilegal acto de guerra afectando a terceros países, especialmente a todos los que Venezuela le vende petróleo y a los que le compra un amplio número de bienes y servicios.
  • Todos ellos pueden actuar legalmente contra EEUU en instancias internacionales específicas. Pero además, están autorizados por las leyes internacionales, a emprender acciones recíprocas contra EEUU y otras que son meramente hipotéticas.
  • Entre esos países están importantes actores internacionales como China, Rusia, Brasil y organizaciones multilaterales como la Alba, Unasur, Celac, Petrocaribe, Caricom…
  • ¿Esta EEUU dispuesto a iniciar una guerra comercial?
  • ¿O EEUU está dispuesto a dar un golpe fulminante contra Venezuela y su gobierno que en pocos días haya liquidado al gobierno y a la resistencia? En esa caso, mientras se despliega la solidaridad internacional, Venezuela puede estar reducida a cenizas. Sin duda, este es el método favorito de la cúpula militar-financiera que gobierna al mundo, que es la que está detrás de la decisión tomada por Obama.
  • Sin embargo, como lo confirman los casos de Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Libia, Siria, esa cúpula militar-financiera ha buscado una justificación política previa y la formación de una alianza donde han sido factores importantes países de la región a la que pertenecen los países a ser atacados militarmente. Es el caso de la Liga Árabe, factor clave en las acciones militares emprendidas por el pentágono-Otan en África y el Medio Oriente.

La justificación política viene siendo construida con las acusaciones de violaciones a los derechos humanos y de corrupción generalizada. Hay que observar que curso toman, Libia fue atacada precisamente con la excusa de violaciones a los derechos humanos.
No tengo las respuestas a las interrogantes que acabo de plantear. Lo que creo saber es que los peligros existen y obligan a que la movilización política debe incrementarse muy rápidamente, tal como lo están haciendo el presidente Nicolás Maduro y la canciller Delcy Rodríguez.
8) Las complicaciones que acabo de señalar quizás expliquen por qué EEUU no ha puesto más cartas sobre la mesa distintas al decreto inicial que lanzó contra Venezuela. Sobre todo porque la movilización política y diplomática de Venezuela ha sido rápida y efectiva. Pueden vivir pensando. Entre las opciones que tienen está la profundización de la destabilización, el caos y acciones terroristas para precipitar el derrocamiento del Presidente Maduro o un determinado tipo de acción militar que aún no esté claramente definida.
Sea cual sea el camino, EEUU va a actuar, va a profundizar la ofensiva contra Venezuela para derrocar al Presidente Maduro.
9) Vale la pena así como ejercicio reflexionar un poco acerca del ¿Por qué en un primer momento han optado, hasta ahora, por no utilizar fuerzas militares estadounidenses en el terreno donde se luche y se mate?
9) Por razones eminentemente políticas pues Venezuela ha consolidado importantes alianzas continentales y mundiales, que las fuerzas imperiales no han logrado romper. Entonces, las eventuales agresiosiones en el terreno estarían a cargo de ejércitos privados integrados por narcoparamilitares, asesinos profesionales expertos en el trabajo sucio: asesinatos, torturas, violaciones, incendios de viviendas… Hasta ahora las acciones de los mercenarios han estado limitadas ¿Cuándo recibirán la orden de lanzarse a fondo contra el gobierno y el pueblo de Venezuela? ¿Qué es lo que esperan?
10) Difícilmente EEUU podría en la región latinocaribeña realizar el trabajo sucio con sus propias fuerzas militares sin que un fuerte movimiento de protesta se levante. Particularmente, Unasur podría poner en práctica, incluso, acciones de defensa colectiva.
11) Los ejércitos privados han acumulado una larga experiencia en África, en Medio Oriente, en Colombia… y coaligados con los medios de comunicación al servicio de estas masacres y expertos en cubrir la realidad con realidades virtuales, avanzan de manera siniestra usando guiones que convierten masacres horrendas, en lamentables resultados de enfrentamientos entre grupos opuestos de una comunidad, una tribu, o de bandas rivales disputándose negocios ilícitos, en fin, la CIA y los laboratorios de guerra sucia, tienen ya guiones, videos y todas las imágenes necesarias, para ocultar las masacres convirtiéndolas en tragedias provocadas por enfrentamientos entre grupos rivales disputándose un determinado botín. O acciones de grupos “fundamentalistas” de la orientación religiosa que a la CIA le parezca según las circunstancias concretas. Estas maniobras se desbaratarían si los agresores portan uniforme que los identifique con EEUU.
Los ejércitos privados también pueden emprender operaciones denominadas de “falsa bandera”, pues pueden ponerse cualquier uniforme o cualquier bandera de la colección que tienen o la CIA les suministre.
Los comandos de mercenarios, que aparecen, desaparecen, mutan reaparecen en lugares imprevistos, son los actores perfectos para ejecutar las más diversas fechorías y permanecer en el anonimato.
12) No sería tan fácil para destacamentos regulares del ejército de EEUU debidamente identificados, desplegar acciones criminales en el continente latinocaribeño, diferente a las lejanas zonas de África o Medio Oriente donde organizaciones regionales como la Liga Árabe se han convertido en aliados de las fuerzas imperiales y ya han sido cómplices de las matanzas en Iraq, Libia, Siria, para citar sólo algunos casos.
13) En Venezuela han infiltrado comandos de mercenarios que están distribuidos por el país en barrios y pueblos y han ido creando bases de apoyo y estimulan secuestros, sicariato, enfrentamientos de pandillas, microtráfico de drogas que les facilita la formación de redes criminales.
14) ¿Cuándo incrementarán la escala de sus operaciones, cuando desplegarán una ofensiva generalizada? Lo difícil es pensar que después del decreto de Obama puedan mantenerse pasivos. Sin embargo, hay un camino para detener una ofensiva general de mercenarios o peor aún, de fuerzas regulares estadounidense. Ese camino puede implicar las siguientes acciones:

  • Intensificar la ofensiva política y diplomática para aislarlos internacionalmente e impedir a como dé lugar, que puedan emprender una ofensiva generalizada con bombardeos y otros operaciones de gran escala orientadas a aniquilar al gobierno, a las organizaciones y en general a la población, a los servicios de salud, agua, electricidad, etc. Igualmente, hay que garantizar que no se apoderen de los pozos petroleros. En el plano político y diplomático el Presidente Maduro y la Canciller Delcy Rodríguez lo están haciendo muy bien.
  • Mediante la inteligencia del Estado asociada con la inteligencia social, quitarles la iniciativa operativa a los comandos terroristas y estar siempre delante de ellos para frustrar las acciones orientadas a fomentar desórdenes y en particular, las acciones terroristas.
  • Garantizar la preservación de la seguridad de las organizaciones y sus líderes. El caso de Robert Serra no se puede repetir. Igualmente vale para el presidente Maduro, los dirigentes fundamentales y todos los cuadros y militantes. Tenemos que evitar las bajas hasta donde sea posible.
  • Mantener movilizada a la población, a las organizaciones populares. Los puntos críticos de las ciudades y pueblos deben estar ocupados por las organizaciones populares.
  • Estas movilizaciones deben estar acompañadas de iniciativas socioproductivas vinculadas a la propiedad y producción social. Una de las maneras de derrotar la agresión, incluso de sacarle provecho, es desarrollando la organización del pueblo, la formación y fortalecimiento de las comunas y las empresas de producción y propiedad social.

He hecho un esfuerzo para ver el proceso global de esta lucha y de diversas variantes, pero hace falta mucha información para consolidar alternativas de paz, que son las opciones que tenemos para evitar una hecatombe.


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Julio Escalona

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