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Eloísa está debajo de un almendro, de Enrique Jardiel Poncela

Publicado el 10 junio 2016 por Rustisymustis @rustismustis
Eloísa está debajo de un almendro, de Enrique Jardiel PoncelaEloísa está debajo de un almendroAutor: Enrique Jardiel PoncelaEditorial: Vicens VivesISBN: 9788468212722
Páginas: 192
Eloísa está debajo de un almendro, de Enrique Jardiel PoncelaLa estética renovadora del humor de Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) alcanzó una de sus mayores cimas con Eloísa está debajo de un almendro (1940). En esta hilarante comedia, el dramaturgo madrileño reaccionó frente al humor ramplón y casticista del chiste fácil y el lenguaje vulgar, y optó por un humor basado en la inverosimilitud de las situaciones y en la abigarrada escenografía, como resulta bien patente en el primer acto de la obra, una pieza antológica del teatro cómico. Fascinado por los relatos de detectives, Jardiel decidió añadir a su comedia el misterio, la trama policíaca y el carácter singular e imaginativo de sus personajes protagonistas. La hábil combinación de todos esos ingredientes lograron convertir esta obra en la más representativa y lograda de su autor. (Sinopsis de la editorial).
Durante años y años me he estado preguntando qué demonios hacía Eloísa debajo de un almendro. También durante años y años mi vida lectora se ha desarrollado sin que ninguna obra de teatro se cruzara en mi camino. Y no sé realmente cuál ha sido el motivo, porque en mi infancia me encantaba leer teatro. Cuando estudiaba EGB, tuve la suerte de tener una excelente profesora de lengua que nos hacía leer cada trimestre, más o menos, una obra teatral en clase. Me gustaba tanto, que cuando llegaba a casa reclutaba a mi abuela y a mi hermana y juntas leíamos teatro; lo mismo nos servía una obra de Buero Vallejo, que una comedía de Moratín o una tragedia de Shakespeare, disfrutábamos muchísimo con todas (aunque dudo mucho que las entendiésemos del todo).
Con estos antecedentes, lo extraño es que hasta ahora no haya retomado estas lecturas, pero me alegro mucho de que mi vuelta al teatro haya sido para averiguar, de una vez por todas, quién era esa famosa Eloísa del almendro. Se puede decir que esta obra es una comedia, pero también tiene muchos elementos de misterio e investigación. Mi encuentro con el humor de Jardiel ha sido totalmente positivo, porque el humor absurdo es el que me hace reír, el que me convence del todo, y Eloísa está debajo de un almendro es puro humor surrealista. Jardiel está muy lejos del típico humor del "caca, culo, pedo, pis" o del chiste fácil, y lo he agradecido mucho porque aunque a mí es muy difícil hacerme reír con un libro o una película, este autor lo consigue totalmente.
Lo que más destacaría de la obra son sus personajes y la ambientación. Los protagonistas son presentados en un prólogo que sitúa la acción en un cine. Allí, el contraste entre la sofisticación de los personajes principales y los demás espectadores de la sala es enorme, y creo que Jardiel sitúa a gente de clase más baja(que no volverá a aparecer más adelante) para contraponerla a Mariana y a Fernando y así hacer que aún destaquen más por su peculiaridad. En este prólogo tiene lugar una de las escenas más hilarantes de la obra: una mujer, su marido y un amigo hablan durante líneas y líneas únicamente mediante refranes:
"¡Ahí le duele! Claro que agua pasá no mueve molino; pero yo me asocié con el Melecio por aquello de que más ven cuatro ojos que dos, y porque lo que uno no piensa al otro se le ocurre. Pero de casta le viene al galgo el ser rabilargo: el padre de Melecio siempre ha sido de los de quítate tú para ponerme yo, y de tal palo tal astilla, y genio y figura hasta la sepultura. Total: que el tal Melecio empezó a asomar la oreja y yo a darme cuenta, porque por el humo se sabe dónde está el fuego."

Además de Mariana y Fernando, que son la pareja protagonista y enamorada, hay que destacar a los secundarios, todos extravagantes y raros a más no poder: el padre de Mariana, Edgardo, vive en su cama pero es capaz de viajar desde allí en tren por toda España; su hermana Clotilde no se separa de sus perros, aterrada siempre por la posible llegada de ladrones a la casa familiar; Fermín, el criado, quiere marcharse de la casa porque si se queda un día más acabará igual de loco que sus patrones,... Todos ellos y unos cuantos más forman un maravilloso elenco en el que no sobra nadie y que nos divertirá continuamente con sus locuras.
La escenografía es el segundo aspecto a destacar. El prólogo y los dos actos se sitúan en tres localizaciones muy originales: el interior de un cine en el que todos entran, salen y comentan; el salón de los Briones donde no cabe un objeto más y en el que hay que trazar rutas de viaje para entrar y salir por lo abigarrado del mobiliario, y la casa de Fernando con varias puertas por las que continuamente aparece y desaparece gente. Aunque el misterio, para mí, no es lo principal de la trama, sí que hace que ésta avance sin perder el ritmo en ningún momento, y en el segundo acto todo se resuelve muy rápidamente dejándonos, cuanto menos, con una sonrisa en los labios.
No puedo acabar la reseña sin destacar la edición que Vicens Vives ha hecho de Eloísa. Dentro de la colección Aula de Literatura, el libro incluye una introducción muy interesante sobre Jardiel y su obra (recomiendo leerla al final, para que no nos desvele demasiado sobre el argumento), notas a pie de página y unas actividades al final que analizan los personajes, los temas o el estilo de la obra, lo que le dan un valor añadido y lo hacen el libro perfecto para trabajar en una clase. (Además, creo que esta lectura puede ser muy del agrado de alumnos adolescentes).
Si no habéis leído Eloísa está debajo de un almendro deberíais hacerlo, porque este libro contiene entretenimiento y diversión como pocos lo hacen. Yo ya tengo la película preparada porque, aunque tengo entendido que se centra demasiado en la relación amorosa de los protagonistas, es por ahora la única versión que puedo ver. Me queda esperar a que una compañía teatral represente la obra, y que yo esté cerca para ver la representación. Vamos, que tendrían que alinearse los astros, pero si lo hacen, allí estaré. Seguro. 
Eloísa está debajo de un almendro, de Enrique Jardiel Poncela
Eloísa está debajo de un almendro, de Enrique Jardiel Poncela
 Por supuesto, hoy teníamos que recomendar la película Eloísa está debajo de un almendro, de Rafael Gil (1943).


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