Revista Literatura

En busca de los elementales, en Lanzarote - Islas Canarias.

Por Marino @marino
En busca de los elementales, en Lanzarote - Islas Canarias.
Autor: ​Marino de Armas Benítez, 33º S:.G:.I:.G:. / H:.R:.A:.K:.T:.P:. Marino de Armas Benítez © 2017
Masónicamente y personalmente hablando considero que nunca debemos dejar morir el aprendiz que vive en nuestro interior, pues el día que eso ocurra se abandona la búsqueda y muere el deseo de perfeccionar nuestra piedra bruta.
Por ello y tras mucho tiempo sin disfrutar de unas vacaciones, considere oportuno vincular: descanso familiar, búsqueda interior e historia. Y qué mejor lugar que visitar las bellas Islas Canarias lugar donde resido desde hace años, dirigiendo mis pasos a la Isla de Lanzarote; el nombre de esta isla procede del marino genovés Lanceloto Malocello quien la visitó en el siglo XIV. Anteriormente a este nombre, los nativos le llamaban Titerogakaet término de origen bereber que significa la que esta quemada o montaña colorada.
Elementales, nombre que reciben unos seres mitológicos descritos en las Obras Alquímicas de Paracelso; eran cuatro coincidiendo con los de la tradición griega. La correspondencia entre los elementos y las criaturas que representaban, sería:
·   Tierra = Gnomos (Según la mitología nórdica y cabalística son unos enanos que habitan en las entrañas de la tierra trabajando en minas, también se dice que les roban a las personas ambiciosas. Etimológicamente hablando proviene del griego Gnosein que significa conocer; esto nos recuerda nuestro viaje iniciático al Cuarto de Reflexiones donde se revela el inexorable momento de la muerte física del ser humano, la transmutación) ·   Aire = Sílfides (Espíritu femenino del aire según la tradición hermética, relacionados etimológicamente con los elfos aunque a diferencia de éstos, no existen mitos explícitos sobre ellos. descritos en las Obras Alquímicas de Paracelso). El primer viaje iniciático es el aire, recibiendo el aliento de vida necesario para el camino y la nueva vida  la cual nacemos. Masónicamente durante esta etapa el viajero se halla sumido en el materialismo y las satisfacciones materiales, y lo dominan sus apetitos y su personalismo. ·   Agua = Ondinas (Ninfas acuáticas de espectacular belleza que habitaban en los lagos, ríos, estanques o fuentes; mitad mujer y mitad pez). El agua, segundo viaje iniciático. Simboliza la naturaleza emocional, esta etapa se caracteriza por las grandes luchas internas. ·   Fuego = Salamandras (Anfibio común en el continente europeo. Las primeras alusiones conocidas acerca de este animal se atribuyen a Aristóteles quien aseguraba que lo apagaban al pasar sobre él. Esta creencia fue refrendada por los griegos Nicandro de Colofón y Antígono de Caristo, también por el romano Plinio el Viejo). El tercer viaje del aprendiz es por fuego, el cual personifica nuestra naturaleza mental. En esta etapa el peregrino, tras consumirse en un fuego sagrado resucita a una nueva vida, espiritualizado y liberado de sus limitaciones, habiendo escalado las tres gradas al trono del espíritu o ser supremo entre nosotros, representado éste por el Venerable Maestro de la Logia. Cayendo la venda de los ojos y todo se ilumina.
Las Islas Canarias son afortunadas por la amplia huella de los elementales en todos sus aspectos, desde los nombres hasta la geografía y vida cotidiana. Por ello el elemento fuego ha sido y será quien las caracteriza, Guayota o Guaiota era el nombre que daban los nativos guanches a la principal entidad maligna de su mitología según los primeros historiadores de Canarias compartiendo rasgos similares a otras deidades como es el caso de la diosa Pelé de la mitología hawaiana que vivía en el volcán Kīlauea. El religioso fray Alonso de Espinosa, uno de los primeros historiadores de Tenerife, escribió: ...Con todo esto conocían haber infierno y tenían para sí que estaba en el pico de Teide, y así llamaban al infierno Echeyde y al demonio Guayota... También vemos como las históricas erupciones del volcán Teide en Tenerife, son conocidas desde el siglo XIV las que dieron pie a los navegantes de la época para llamar a Tenerife Isla del Infierno.
Timanfaya es el nombre que los indígenas de Lanzarote dieron a las llamadas hoy Montañas del Fuego, que van desde la Montaña Quemada hasta la Caldera de Fuencaliento. El manuscrito del presbítero de Yaiza, Andrés Lorenzo Curbelo; nos informa que las erupciones volcánicas en la isla de Lanzarote desde tuvieron su inicio el 1-09-1730 hasta 1736. Tan interesante manuscrito, ha llegado a nuestra época gracias al geólogo alemán Leopold von Buch quien insertó un extracto del mismo en su libro Physicalische Beschreibung der Canarischen Inseln, publicado en Berlín en 1825. Por ello al llegar al parque natural nos recibe la significativa imagen del diablo, anunciándonos en su peculiar estilo lo que vamos a encontrar: tierra quemada, lava solidificada, formas caprichosas, calor bajo nuestros pies, agua que se evapora y es expulsada como un geiser, parrilla natural ... Así quedó una tierra fértil, tras la erupción volcánica del siglo XVIII…
Según la religión cristiana el Diablo es conocido también como Lucifer o Lucero del Alba, sin embargo etimológicamente significa el portador de la luz. Cabe señalar que dicha expresión fue el calificativo habitual del planeta Venus, aunque también se aplico a la Estrella Sirio. Curiosamente y a tenor de lo planteado en la biblia, se atribuye el titulo de portador de la luz o Lucifer a Jesús: 2 Pedro 1:19…Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones… Apocalipsis 22:16-18Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañanaLlevándonos estas evidencias a unas ineludibles preguntas… ¿Quién es Dios, quien es el Diablo? ¿Serán fruto de intereses y pasiones humanas, no de designios celestiales?... En busca de los elementales, en Lanzarote - Islas Canarias.
En busca de los elementales, en Lanzarote - Islas Canarias.
Estudios arqueológicos apuntan que el Homo Erectus antepasado del Homo Sapiens, conocía el uso del fuego y gracias a este la sociabilización se desarrolla al reunirse en torno a las fogatas; debemos agregar que en esa época el problema no era producirlo, era mantenerlo encendido. El culto al fuego podría considerarse que surge en la prehistoria, aproximadamente en el paleolítico medio con la aparición del Homo Neardenthalensis.
Durante períodos de prolongadas lluvias en la antigüedad, el fuego de una aldea se extinguía; por ello la persona que lograse devolverlo a la localidad era considerada como héroe. Interpretándose al fuego como sinónimo de salvación, protección y alimento, causa del elaborado culto que se le rindió más tarde.
El culto al fuego fue grandioso en la antigua Persia, anterior a la dinastía de los Aqueménidas y en épocas de Zoroastro. Los sacerdotes persas tenían una riquísima liturgia esotérica relacionada con el culto al fuego y tenían la misión de mantenerlo siempre encendido. Por ello quien quiera buscar el fuego de Ahuramazda, debe buscarlo dentro del interior de su tierra filosófica (el cuerpo humano). En toda Persia existen restos de templos y antecámaras donde se le rindió culto al fuego, estos los hallamos hoy en día en Persépolis, en Ispahán, en Yezd, en Palmira, en Susa, etc. Para el zoroastrismo el fuego es la expresión de la fuerza divina, la espiritualidad en potencia y la pureza.
Contrario a lo anteriormente expuesto, el fuego según la biblia constituye un medio de castigo al ser humano: Números 11:1… Un día el pueblo se quejó de las penalidades que estaba sufriendo. Al oírlos el Señor, ardió en ira y su fuego consumió los alrededores del campamento…. 2Reyes 1:10Elías respondió: Si yo soy hombre de Dios, descienda fuego del cielo y te consuma con tus cincuenta. Descendiendo fuego del cielo y consumiendo al oficial y sus cincuenta soldados...
A pesar de los siglos pasados, hay 2017 los seres humanos de diversas nacionalidades nos seguimos reuniendo junto al fuego en el parque natural de Timanfaya compartiendo comida, cultura y un espectáculo sin precedentes. Reinando la armonía y la paz en todos los visitantes quienes de una u otra forma solo pretendemos estar en contacto con los elementales y nuestra madre común, la naturaleza. En busca de los elementales, en Lanzarote - Islas Canarias.


En un punto donde a solo diez metros de profundidad existe una temperatura de 400 ºC. Téngase en consideración que a pesar de haber ocurrido la erupción volcánica en 1730 los efectos de esta se percibieron hasta 1824.
En busca de los elementales, en Lanzarote - Islas Canarias.

A simple vista estamos ante la presencia de un hueco en la tierra que no ofrece ningún peligro. Sin embargo observen que ocurre cuando se acerca hierba seca, dejando que la boca del volcán haga el resto. En busca de los elementales, en Lanzarote - Islas Canarias.


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