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Entrevista a Operators

Publicado el 21 noviembre 2013 por Ladypink

por Yago González

“Los ‘mass media’ musicales solo ponen mierda o el ‘hype’ del momento”

operators

Son tres amigos asomándose a la cuarentena. Son de Oviedo y alrededores. Cantan de la melancolía, de la fiesta, de Dostoievski y de Chuck Norris. No buscan la gloria de un estadio rebosante.  No aspiran a nada más que a pasárselo bien. Tienen un pie en el punk, otro en el power-pop  y también echan mano del soul para marcar el paso. Aman el cine de serie B, los tebeos y la cultura americana underground. Quieren grabar su primer disco, pero ya tienen un videoclip que refleja su sencillez, su espíritu de ingredientes básicos: un local oscuro y tres de focos de intensa luz amarilla recortando los perfiles de un batería, un bajo y un guitarra/vocalista. La canción se llama ‘Afternoons’. Sonó en su último concierto, en el local ovetense Supernova Bar, donde saltamos a las órdenes de sus acordes. Se llaman ‘Operators’. Hablamos con Kiko Muro, la voz tras el micrófono.

̶  Hace años tuviste un grupo llamado “Los Nervios” de claro estilo punk-hardocore melódico. “Operators”, si bien sigue recogiendo influencias de ese estilo, suena más adulto, más reposado. ¿En qué genero lo situarías: rock and roll, rock-pop, punk-pop? ¿O tal vez no te gusta hablar de géneros concretos?

Ni nos gusta ni nos disgusta hablar de géneros. De lo que sí estoy completamente seguro es de que cuando formamos Operators no dijimos “vamos a hacer esto o lo otro”. Hacemos lo que nos da la gana. Obviamente, el grupo tiene una línea que podríamos inscribir en el punk-powerpop, pero al escuchar las canciones apreciarás influencias de otros estilos como el pop underground americano o los ritmos soul. Y sí, los ritmos son más calmados, más “medios-tiempos”, pero suena mucho más contundente. En realidad, intentamos que las canciones tengan cada una su propio ritmo, su propia identidad. Si no, es un coñazo.

̶  ¿Qué discos y autores has escuchado para componer las canciones de “Operators”? ¿Algún grupo en particular que quieras destacar como referencia?

El resultado de la canciones de Operators no salen de lo que estamos escuchando ahora mismo, si no de la acumulación de años y años escuchando y leyendo sobre música y tocando en bandas. Gracias a mi hermano mayor tuve acceso siendo muy joven a muchos discos que me marcaron de por vida. El soul, el punk primitivo de la Crypt, el beat y el rock&roll de los 60, el punk del ’77, el powerpop de Elvis Costello o Paul Collins, el pop underground de los 80/90, la escena hardcore americana, punk-rock… Todas esas influencias se van acumulando y van dejando un poso que te sirve para construir canciones. Toda la banda escuchamos eso y más. Nos entendemos muy bien como grupo. Prácticamente ya no nos hace falta ni hablar entre nosotros (risas). El quid de la cuestión es no copiar lo que admiras, eso la gente lo aprecia. Y luego, ensayar muuuucho.

̶  ¿Por qué ese sonido más calmado, menos rabioso? ¿Responde a un cambio en tu propia vida, a una manera de ver las cosas? ¿En qué aspectos te ves diferente respecto a la etapa de “Los Nervios”?

Como te decía, los ritmos son más medios tiempos pero las canciones suenan más potentes y además está hecho así a propósito. Vini al bajo y Rubén a la batería dan una potencia y a la vez una elegancia a las líneas fuera de lo común. Rubén es uno de los baterías más directos y contundentes que he visto y Vini hace unas líneas muy elegantes. Siempre digo que es el Paul Simonon español (risas). Y, ¿qué ha cambiado? Hombre, pues que ya no somos adolescentes…nos sentiríamos raros haciendo canciones sobre las cosas que sentíamos o nos pasaban con 18 años…sería como habernos estancado emocionalmente.

̶  ¿Por qué el nombre de “Operators”?

Vamos a empezar desde el inicio, entonces. El grupo lo formamos,  en un principio, Toni Uría a la batería, Vini Serrano al bajo y yo como cantante y guitarra. Más tarde entró Rubén a la batería para sustituir a Toni. Inicialmente lo habíamos concebido como un grupo de versiones creado únicamente con vocación de ser teloneros de otras bandas, para animar los conciertos. Hacíamos versiones de Undertones, Beach Boys, The Clash, Sam Cooke, Cheap Trick, The Boys, Elvis Costello… y fue una buena manera de empezar a conocernos entre nosotros como músicos. Mientras aún estaba Toni con nosotros vino a unos cuantos ensayos Pablo Álvarez, un gran músico, a tocar la guitarra rítimica para probar como cuarteto y fue él el que trajo la idea original. Nos propuso llamarnos Operation Big Beat. El nombre estaba muy bien pero era difícil de recordar para la gente así que, más tarde, se nos ocurrió Operators. En slang, un “operator” es un ligón, un caradura, un bon vivant, un manipulador social que mueve los hilos para salir siempre beneficiado en cualquier situación. Fue en esa época cuando de una manera completamente natural e inesperada me puse a componer y fuimos creando un repertorio propio. Ahora ya tenemos un repertorio extenso y nos hemos quedado como trío, Vini, Rubén y yo. Hasta ahora sólo hemos grabado una maqueta y un vídeo, que está colgado en Youtube, de una de las canciones que grabamos, Afternoons. Ahora estamos intentando fijar una serie larga de conciertos en Asturias y alguno en Madrid para conseguir el suficiente dinero como para pagarnos la grabación del LP, que posiblemente comience en marzo/abril de 2014 con el grandísimo Ángel Kaplan como productor y gurú.

̶  ¿Tienes algún método para componer: reservas algunos momentos del día para hacerlo o simplemente cuando te apetece?

Ningún método en absoluto. He compuesto muchas cosas por la noche. Es curioso, pero ya me ha pasado muchas veces que se me ocurra una melodía en el momento justo de dormirme y me he tenido que levantar corriendo a grabarla en el móvil para que no se me olvidara y poder trabajar más tarde sobre ella. De hecho, tengo el móvil lleno de melodías cantadas que tengo que revisar. Me gustaría ser más metódico, como dicen los escritores, que te pille la inspiración trabajando, pero reconozco que lo hago por impulsos. Siempre hago la melodía antes que la letra, aunque ya sé de lo que va a tratar más o menos la canción en concreto cuando la estoy componiendo. Después la llevo al ensayo y entre los tres le damos la forma definitiva, vemos si funciona, vamos definiendo bien la estructura, añadimos los coros…

 ̶ Tus canciones tienen referencias tanto a Chuck Norris como a la literatura de Dostoievski. ¿Eso lo haces a título exclusivamente personal o quieres reflejar de alguna manera la formación cultural posmoderna de nuestra generación, donde confluyen la cultura popular de la TV y la cultura clásica?

Ahora que lo oigo me gustaría decir que es así (risas). Pero no, es totalmente personal y  lo hago de manera inconsciente. En realidad son muestras del bagaje cultural y vivencial que vas adquiriendo. Hablamos de los remordimientos, de la necesidad de escapar, de la angustia vital, de la mediocridad propia y ajena, de la melancolía, la frustración, el amor, la soledad, las fiestas, la música, y la apatía y sí, de Chuck Norris (risas). Crimen y castigo fue un libro que hace años me impactó profundamente y me hizo interesarme por otros escritores existencialistas. Por otra parte, me flipa la cultura musical americana desde el blues al hardcore, el cine sci-fi de serie B de los 50, el comic underground, ….en fin, hay mucha gente con gustos parecidos, tampoco estoy descubriendo la penicilina, vamos (risas).

̶  Es común que muchos cantantes/músicos sean tímidos en el trato personal y luego vuelquen su extroversión en el escenario. ¿Te pasa eso a ti?

No creo que ninguno de nosotros sea tímido…danos unas cervezas y ya verás (risas). Personalmente, más que tímido me considero reservado y en el escenario no nos “transformamos”, simplemente disfrutamos muchísimo tocando e intentamos transmitirlo.

̶  ¿Cómo es tu relación con tus compañeros de “Operators”? ¿Cuáles son los momentos más complicados: en los ensayos o en los conciertos?

La relación básica entre nosotros es que somos amigos y eso está por encima del grupo. Al fin y al cabo, somos tres amigos que hemos formado un grupo con la única intención de divertirnos haciendo algo que nos apasiona e intentar hacerlo de la mejor manera posible. Nada más. No hay más allá. Hay gente que le da por peinar bombillas y a nosotros por formar una banda. No hay momentos complicados precisamente por eso, porque Operators existe exclusivamente para pasarlo bien nosotros y hacerlo pasar bien a los demás.

̶  ¿Preferirías un concierto en un pequeño local con 200 fans totalmente entregados o en un estadio con 10.000 personas donde haya de todo?

Fliparía si vinieran 200 personas a vernos (risas). Las salas de conciertos están desiertas y los mass media “musicales” sólo ponen mierda o el hype del momento para sacarle la mayor rentabilidad en el menor tiempo posible. Y esa “educación” musical afecta para mal en las nuevas generaciones. En Asturias, sin ir más lejos, hay una cantidad acojonante de bandas con talento. Sin embargo, lo normal es que en una sala haya entre 0 y 80 personas. Pero bueno, en parte nos da igual. A nosotros y a los demás grupos que conocemos. Siempre preferimos que los que vayan sea para pasarlo bien y disfrutar. Calidad antes que cantidad sin duda.

̶  ¿Qué nuevos grupos te interesan? ¿Qué es lo que más te gusta de ellos?

De mis nuevos descubrimientos actualmente me gustan sobretodo Broncho y Mrs. Magician. De Broncho resaltaría la frescura, la originalidad y ese sentimiento de aquí te pillo-aquí te mato LO-FI, y de Mrs. Magician las melodías surf con canciones redondas. Además, los dos grupos tienen muy buenas letras. Son grupos “creíbles”, auténticos. De todas formas,  hace poco tuve un revival de Lemonheads, Ramones, The Shins y L7 y me pasé un par de meses sin escuchar otra cosas (risas). Puedo ser bastante enfermizo analizando canciones y discos, he llegado a escuchar la misma canción cincuenta y pico veces la misma tarde sin papadear (risas).

̶  ¿No crees que ya no hay fenómenos musicales de masas como había en los 70, 80 o 90? ¿Qué supone el cambio cultural del cassette/vinilo/CD a Spotify u otros canales de internet?

No sé si es así tal cual… Sigue habiendo grupos buenos que atraen a muchísima gente, hay festivales…. No sé. Lo que sí hay, creo, es un cambio de enfoque entre los que crecimos sin internet y los que empezaron a escuchar música cuando ya estaba implantado tal y como hoy lo conocemos. Internet te da acceso a una cantidad brutal de información pero hay que saber cribar, no meterte panzadas de música al tuntún. De todas formas, hay un auge importantísimo del vinilo actualmente. Aproximadamente, los últimos 30 discos que me he comprado han sido en vinilo. Casi todos vienen ya con un código para que te puedas descargar el álbum en formato digital. Y te aseguro que hay una diferencia muy grande de sonido. Suena mucho mejor en vinilo, de largo.

̶ ¿Crees que los jóvenes, de un modo general, están mejor o peor educados musicalmente que en la época de tu adolescencia?

Están mucho peor educados, pero es normal, están siendo bombardeados continuamente por pseudo-música superficial y embotellada para su fácil deglución. Ya desde hace mucho la Industria tiende a la homogenización de gustos. Enciendes la radio y el 90% de las canciones son ese pop edulcorado semi electrónico/bailongo con la palabra “party” en cada verso y un rapeo gilipollesco (al loro a las letras!) por detrás…Siento un gran respeto cada vez que veo a un chaval con una camiseta de un grupo real, me guste o no. Eso implica que le gusta la música y ha tenido que indagar hasta dar con algo bueno. La mejor música, normalmente, hay que ir a buscarla, no viene a ti.

̶  ¿Se hace mejor música si se lee buena literatura y se ve buen cine o puede uno ser un gran rockero y al mismo tiempo un auténtico cazurro?

Creo que tenemos ejemplos de las dos cosas (risas). No creo que a Bon Scott le importase mucho lo que decía Sartre , y AC/DC es uno de los mejores grupos que han existido jamás. Hay gente muy culta y otros puros gamberros callejeros. Y, ahí está lo bueno, si no es un aburrimiento…imagina que a todos les interesasen las mismas cosas…Hay veces que te apetece poner un disco para escucharlo con calma,  y otras poner otro para echar la casa abajo (risas). Sin embargo, por lo que he leído en biografías y antologías de grupos y escenas musicales, casi todos los que están metidos en grupos tienen una sensibilidad artística muy desarrollada y, normalmente, multidisciplinar. Tanto gente culta como, prácticamente, analfabeta.


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