Revista Talentos

Extracto de EL MUNDO DE LA LÍNEA INFINITA: Nostalgia

Por Majelola @majelola

Extracto de EL MUNDO DE LA LÍNEA INFINITA: Nostalgia

NOSTALGIA, ilustración de Marta Virseda García


    En el espejo, por detrás de ella, se reflejaban los azulejos de la pared. Los había elegido ella, años atrás, y debido a su entusiasmo Ramón cedió, pese a que el diseño no terminaba de gustarle. Cada día, mientras se duchaba, quedaba absorta en sus dibujos, y a veces se abstraía tanto que no era consciente de estar malgastando el agua. Se regañaba a sí misma cuando esto sucedía, sabiendo que el agua no es un recurso infinito, y cuánto se desperdicia en el mundo moderno. 

Lo cierto era que aquel dibujo secuestraba su imaginación, para ella era hipnótico. En su composición, una línea sin fin unía toda una suerte de motivos dispares, cada cual independiente, pero conectado con los demás que formaban el diseño. Todo unido por aquella ristra infinita. Centró de nuevo la atención en ella, y percibió —ahora sí— un cambio sutil. Se acercó un poco más y se miró a los ojos durante unos segundos… Allí estaba, en el fondo de sus pupilas, la nostalgia. 

¿Por qué no la había reconocido antes? Cayó en la cuenta de que nunca había mezclado ambas visiones, su rostro y el diseño de la pared. Había una conexión que no acertaba a interpretar. Decidió mantener la atención durante un rato. Poco a poco se fue abriendo paso en su alma una huella borrosa. La memoria de un lugar remoto y a la vez familiar. La sensación era indescriptible, grata y… reconfortante. Le turbaba esa cercanía difusa. No era miedo, sino más bien inquietud. Como de estar a punto de alcanzar el borde de un precipicio extraño y atractivo. Poderoso. 

Colgó sin pensar en la barra la toalla húmeda. Reflexiva, haciendo memoria.  Recordó otras circunstancias que le suscitaban idéntica fascinación. Siempre le pasaba cuando su atención era capturada por líneas interminables. “¡Eso es, líneas infinitas!” —Discurrió emocionada—. Por ejemplo: con los raíles del tren, o con la línea del horizonte sobre el mar, o incluso al anochecer, cuando aquella línea, de un solo trazo, unía el perfil de los tejados a contraluz. Estaba claro que ese tipo de imágenes le suscitaban nostalgia. Pero nostalgia… ¿De qué? 

Mariaje López (El mundo de la línea infinita) Ilustraciones de Marta Virseda García.  M.A.R. Editor. 


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