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Fuerzas navales

Publicado el 07 febrero 2011 por Alma2061
Fuerzas navalesPortaaviones británico: el HMS InvencibleFuerzas navales, fuerzas militares marinas organizadas de un país, también llamadas Armada, que incluyen no sólo barcos y personal, sino también fuerzas aéreas y balísticas, astilleros y bases costeras para la construcción y mantenimiento de las flotas. A diferencia de la marina mercante, encargada del comercio marítimo, las armadas se utilizan con carácter primordial para la conquista y la defensa. En la paz desempeñan funciones diplomáticas tales como la exhibición de la bandera nacional, y han jugado con frecuencia un papel importante en las exploraciones y conquistas. Durante la guerra, las armadas modernas operan no sólo en superficie sino también por debajo de las aguas. Protegen las costas de la nación y la navegación marítima, lanzan ataques contra las costas y el comercio enemigos, refuerzan a los aliados, trasladan a las fuerzas anfibias hasta las costas enemigas y, mediante la aviación y los misiles, proyectan su potencia hacia el interior de un país enemigo.

2 DESARROLLO HISTÓRICO

El poder marítimo ha influido en la marcha de la historia desde tiempos remotos. Las fuerzas armadas organizadas aparecieron por primera vez en el Mediterráneo, donde Egipto, Fenicia, Persia, Grecia y Cartago mantuvieron flotas a lo largo de los siglos. Aunque Roma fuera sobre todo una potencia terrestre, construyó una flota durante las Guerras Púnicas (264-146 a.C.) y fue la potencia marítima romana la que acarreó la destrucción definitiva de Cartago. Sus barcos de guerra más primitivos eran las galeras, navíos propulsados por bancos de remos y la ayuda de velas. El arma principal de su dotación era una punta aguzada o espolón, para taladrar el costado del navío enemigo. Al espolón se añadían arqueros y hombres armados con espadas que intentaban la captura del barco enemigo mediante el abordaje. En el siglo VII los bizantinos desarrollaron el fuego griego, una substancia inflamable que se catapultaba sobre los barcos enemigos con el fin de incendiarlos. Aunque la galera reducía sus movimientos a las aguas protegidas, los vikingos utilizaron barcos bastante largos, movidos a remo, para precipitarse sobre presas incautas a lo largo de las costas atlánticas europeas.

2.1 Defensa de las rutas marítimas

La era de la exploración y el nacionalismo, que comenzó en el siglo XV, coincidió con el desarrollo de barcos a vela más grandes y manejables, así como con la invención de la pólvora y de los instrumentos de navegación, que abrieron a los marinos la posibilidad de aventurarse hasta perder de vista la costa. El descubrimiento de las rutas marítimas que conducían a India, China y las Indias en los siglos XV y XVI, aumentó el volumen del comercio, y las rivalidades nacionales por el control de esas rutas crearon la necesidad de las armadas. Hasta el fin del siglo XVIII Portugal, España, Holanda, Francia y Gran Bretaña se vieron comprometidas de una manera casi permanente en guerras marítimas, por el dominio de los mares y el control de las rutas comerciales, vitales para el contacto de las colonias ultramarinas con la metrópoli. Gran Bretaña resultó victoriosa en esa lucha y, tras derrotar a la flota combinada hispano-francesa en la batalla de Trafalgar en 1805, durante las Guerras Napoleónicas, mantuvo su hegemonía durante más de un siglo.Durante las grandes contiendas marítimas y entrada ya la segunda mitad del siglo XIX, los barcos de guerra de madera se hicieron más grandes y mucho mejor armados, llegando a contar algunos de ellos con 120 cañones. Entonces se creó una jerarquía regular de oficiales navales profesionales, desde guardiamarina a almirante. También se crearon agencias gubernamentales como almirantazgos y departamentos de Marina, para la cada vez más compleja administración de esas armadas.

2.2 De la vela al vapor

La Revolución Industrial del siglo XIX transformó por completo el navío de combate. El vapor reemplazó a la vela como medio de propulsión, el hierro y después el acero sustituyeron al casco de madera, y el cañón rayado de retrocarga y largo alcance desplazó al cañón de avancarga (carga por la boca) de ánima lisa. La invención de la mina y el torpedo, así como el submarino, revolucionaron poco después la guerra en el mar.La decisión alemana de desafiar el control británico de los mares fue una de las principales causas de la I Guerra Mundial (1914-1918). Se libraron varias batallas navales, y Alemania utilizó muy a menudo el submarino para atacar el comercio británico. En la II Guerra Mundial (1939-1945) los portaaviones y otros tipos de armas aéreas se convirtieron en los recursos dominantes en la guerra marítima. Se libraron batallas sin que las flotas contendientes llegaran a estar a la vista, mientras los bombarderos y los aviones torpedo causaban fuertes perdidas a los barcos de superficie. Como había sucedido durante la I Guerra Mundial, los submarinos alemanes se convirtieron en una amenaza para las líneas aliadas vitales a través del Atlántico. En el Pacífico los submarinos de la Marina de Estados Unidos causaron fuertes pérdidas en barcos a Japón, y le aislaron de las fuentes de las materias primas que necesitaba. El radar, así como otros avances en vigilancia electrónica y comunicaciones, también puestos en práctica durante la guerra, hicieron avanzar desde entonces la guerra en el mar.

3 FUERZA NAVAL MODERNA COMPARADA

La guerra naval ha conocido desde el final de la II Guerra Mundial una revolución tecnológica tan arrolladora como la registrada durante el siglo XIX. La propulsión nuclear proporciona hoy una gran velocidad y resistencia, sobre todo a los submarinos, que ya no padecen la desventaja de tener que ascender a la superficie para recargar sus baterías eléctricas. Los misiles teledirigidos que han sustituido a los cañones como armas principales de los buques de guerra, y los submarinos a propulsión nuclear, dotados de misiles con cabezas nucleares que pueden ser disparados desde las profundidades submarinas, se han convertido en un poderoso medio de disuasión ante la guerra total. Durante la II Guerra Mundial la Marina estadounidense aventajó a la británica como la más poderosa del mundo. Antes de su disolución, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se embarcó en un ambicioso programa de construcción naval, habiendo basado su defensa hasta la década de 1960 en su gran Ejército terrestre. Aunque el número real de buques de guerra soviéticos era más grande que el de Estados Unidos, muchos de ellos carecían del alcance, cualidades y tonelaje necesarios para participar en un conflicto global.

4 LAS ARMADAS DEL FUTURO

La precisión de los misiles de crucero y los torpedos de alcance creciente y mortífero potencial, han colocado a los grandes buques en una situación de elevada vulnerabilidad, por lo que puede darse por sentado que las armadas modernas desplegarán bajo las aguas su potencia de ataque, concentrando las flotas de superficie en buques pequeños pero de gran eficacia y versatilidad.

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