Revista Ciencia

Gran Vuelta a Islandia. Etapa 1 Keflavik-Laugarvatn (30-8-19)

Por Rafasc

Amanece soleado y ventoso en Keflavik cuando nos disponemos a comenzar la Vueta a Islandia, en un país donde los grandes contrastes también afectan a la climatología, ya que en Islandia en cinco minutos puedes pasar de un espléndido sol a un plomizo lluvioso y viceversa.. En la península de Reykjanes, donde nos encontramos, al SO de la isla, se encuentra un núcleo de gran interés histórico, paisajístico y turístico, se trata del llamado Circulo de Oro, compuesto por la Cascada de Gullfoss o Cascada Dorada (gull=oro ; foss=cascada), el Valle de Haukadalur y sus geiser, y el Parque Nacional de Thingvellir.

De camino hacia el Círculo de Oro, es visita obligada el Lago Kleifarvatn en el área geotérmica de Krýsuvík. Este lago tiene el atractivo de sus playas negras y rocas de lava, así como de una leyenda que dice que en sus aguas habita un gran monstruo con apariencia de serpiente del tamaño de una ballena. Cercana al lago se encuentra el área geotérmica de Krýsuvík donde ya se comienza a observar los grandes contrastes de esta isla volcánica, donde conviven laderas verdes, con arenas rojizas, superficies amarillas y lodos hirvientes grises, lo que hace de Krýsuvík un paisaje representativo de lo que es esta tierra. Un sendero acondicionado permite caminar entre humeantes emanaciones, agua en ebullición, y un intenso olor a azufre.

Visto el peculiar paisaje de Krýsuvík, no dirigimos en busca de un río de agua caliente, tan atípico como curioso. Se trata del valle del Reykjadalur o Valle del Humo (Reykja=humo. dalur=valle). Un recorrido de unos tres km por un ancho camino de grava en el que remontamos el valle con el cañon de Djúpagil a la izquierda y su llamativa cascada Djúpagilsfoss nos va adentrando y mostrando el motivo de su nombre, el vapor brota de cualquier resquicio del terreno, incluso pasamos entre el humo terrestre. En una hondonada divisamos la zona de baño de Klambragil, donde no podremos resistirnos a un baño en un río de agua caliente en un entorno de gran belleza.

Tras el relajante baño y el regreso al inicio de la caminata, ponemos rumbo al primer enclave del Circulo de Oro, la Cascada de Gullfoss. Este imponente salto de agua lo forma el río Hvítá y la fractura de placas que forman el terreno de la zona, esta rotura sumada a la erosión del agua han medelado un cañon de algo más de dos kilómetros que conforma todo el conjunto de Gullfoss. La cascada está formada por dos saltos de agua, el principal de algo más de 30m y en diagonal al primero, al que sigue un profundo cañon de mas de 2km por donde discurre el Hvítá (el inicio del cañon, al pie del segundo salto de agua, es imposible ver debido a la neblina que se forma con la caída del agua).

Impresionados por la belleza de Gullfoss, continuamos hacia el segundo paraje del Círculo de Oro, el Valle de Haukadalur o Velle del Halcón (Haukur=halcón, dalur=valle). Este lugar tiene como peculiaridad el área geotérmica donde se encuentran los geiser más conocidos y visitados de Islandia, El más famoso el Geysir, que dio el nombre en todo el mundo a este fenómeno, pero que permanece dormido desde hace años. El que se muestra activo es su vecino Strokkur que brota cada 8-10min, lo que hace que siempre se encuentre gente esperando a que brote de la tierra.. Queda el tercer punto del Círculo de Oro, pero ya lo veremos en la siguiente etapa.

© Texto y fotografía de Rafael Rodríguez


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