Revista Cómics

Gunelle, de Diane Lacombe

Publicado el 20 febrero 2024 por Belldandy @belldandy_18
Gunelle, de Diane LacombeCambiando de tercio, hoy vengo una ración de romántica de corte histórico. Se trata de la primera parte de una trilogía titulada El Clan de Mallaig que adquirí vía Círculo de Lectores en una edición 3-en-1 que salía a un precio inmejorable de 9,95€ como ya dije en la entrada de su compra (supongo que estaba de oferta por ser uno de esos libros que iban a dejar de estar disponibles o del que tenían stock para deshacerse, ya no me acuerdo) en Febrero de 2011. Sí, ya ha llovido, pero mi lista de pendientes es... En fin. 

El formato es prácticamente el mismo que también usaron para la trilogía Remmington/Montague (El señor de la guerra, Encadenados, El duque) sólo que la autora de estos libros sacó, años después, un par más de la misma saga que tengo pendientes. Al menos, en este caso, Diane Lacombe lo dejó en la trilogía original. 

Argumento
Gunelle, de Diane LacombeAño 1424. La joven Gunelle Keith, procedente de las Lowlands escocesas, ha sido prometida en matrimonio con Iain McNeil, el heredero del clan de Mallaig, de las Highlands. Por tratarse de una alianza que conviene a los dos clanes, a Gunelle no le quedó más opción que aceptar. Por un lado, los Keith podrán talar árboles de un bosque de los McNeil con los que fabricar barcos y, por otro, ponen fin de este modo a las disputas por un tema de blasones. Como antes de claudicar se opuso fuertemente al enlace, la joven acabó despertando la ira de su padre que se negó a que nadie de la familia la acompañase en el viaje y se limitó a ponerle una escolta. Al menos, aparte del amable teniente Lennox, su nodriza Nellie y su criada Vivian sí pudieron ir con ella. 
Para una mujer culta y refinada como Gunelle, que ha pasado varios años en un convento de Francia estudiando, el viaje a las tierras del norte constituye un tremendo choque cultural. Ella ha vivido toda su vida en entornos urbanos y ahora deberá vivir en un lugar agreste y duro. Además, la mayoría hablan en gaélico, idioma que ella no conoce.
Iain, por su parte, también estaba totalmente en contra de ese matrimonio de conveniencia y se largó del castillo el mismo día que llegaba su prometida. A pesar del humillante desplante, Gunelle no tarda en ganarse el afecto de la mayoría de Mallaig, incluido Baltair McNeil, su futuro suegro, y Tòmas, primo de su prometido. No obstante, hay alguien que la detesta tan pronto llega allí. Beathag es la viuda de Alasdair, difunto hermano mayor de Iain y quien habría heredado el liderazgo del clan. No es sólo que ve que otra se llevará el papel de señora del castillo, sino que, además, lleva tiempo siendo amante de Iain.
Reseña
No cabe duda que, en el género de la romántica histórica, las Highlands escocesas son una fuente de inspiración muy destacada. El imponente paisaje, las costumbres, los clanes... Diría que, por volumen de obras, la cosa debe quedar más o menos empatada con las historias victorianas y las de la regencia.Precisamente, en cuanto a ambientación, la autora hace un gran trabajo para llevarnos a ese entorno medieval, tanto por la breve descripción de vestuarios como de las distintas zonas del castillo. Además, para meternos más en contexto, durante la historia aparecen episodios como el asedio al castillo, un torneo con lanzas entre caballeros o la peste negra haciendo estragos. A esto se suma el papel del rey y se nota que la autora se tuvo que documentar bastante de su reinado y su persona. Claro que no tengo ni la más remota idea de historia de esa época y lugar como para asegurar que esté todo correcto, pero al menos, lo parece.El punto más fuerte de este libro es Gunelle. La protagonista es una dama culta e inteligente que usará sus recursos mentales para ayudar en más de una ocasión. La joven lo pasará muy mal antes de aclimatarse a su nuevo hogar. No es para menos, a fin de cuentas, prácticamente ha sido vendida por su padre y forzada a un matrimonio que no desea. Que al final llegue a un más que previsible final feliz no quita la forma en que empieza todo.Gunelle, de Diane LacombePor otro lado, como contra, Gunelle es bastante ingenua, lo cual tiene sentido con los años que ha pasado en un convento estudiando. Sin embargo, la mayor pega que le puedo poner es que, con lo inteligente que es para algunas cosas, se mete en la boca del lobo (y quien haya leído el libro recordará esto) por pura inconsciencia, y no es algo que se pueda achacar a la ingenuidad que decía antes. Me parece que la autora forzó la trama para poner a su protagonista en peligro en situaciones que ella habría evitado en realidad, todo para que Iain se acabe luciendo después para salvarla de una manera directa o indirecta.Y si ella es la mayor virtud del libro, aún con esos defectos, su contraparte masculina es lo peor. Iain, durante buena parte de la historia, será un miserable integral. Se supone que su triste pasado lo justifica, pero no me ha parecido lo bastante terrible como para que me convenza. En el género, es de lo más común este cliché de personaje masculino traumado, pero normalmente suelen tener motivos más de peso que los que presenta Iain y, en esos otros casos, eso no los hace actuar de según qué formas. Gunelle debe aguantar cosas que están fuera de lugar y me parece un caso de planteamiento típico de Bella que transforma a la Bestia en humano. Al menos, no lo hace a base de "amor", sino de plantarle cara y de demostrar su valía, pero sigue siendo ella la que le debe comerse el marrón. Además, la evolución en él me parece muy brusca y el cambio, demasiado radical. No me ha parecido creíble.La relación entre ambos es, claro, lenta por esto que ya he dicho. Se agradece que no haya ningún flechazo entre ambos y realmente se detesten mutuamente. El problema de esto es que podría haber dado una relación bien desarrollada con esa base y en cambio, tenemos a una pareja que de odiarse pasa a amarse a partir de uno de esos eventos forzados del guion que decía. Luego, sí tiene momentos bonitos, pero que no han conseguido hacerme olvidar lo anterior, principalmente porque no veo que el protagonista se redima, sólo cambia de la noche a la mañana.En cuanto al contenido picante de esta historia, es muy leve. No estamos en una novela romántica histórica en que los actos sexuales tengan el peso que otras autoras le dan. Sí que los preámbulos de la primera vez de la pareja son bonitos y tiernos, pero le falta más chispa.Dado que la parte romántica no me ha convencido, el resto de la trama podría mejorar el resto del libro. Hay unas subtramas de complots por el liderazgo del clan, con robos y traiciones, que tiene su interés. Si no fuese porque es todo demasiado previsible, demasiado evidente los quiénes y los porqué, la historia habría ganado algún punto más.Entre los secundarios, el más destacado como aliado es Tòmas. Un joven que se está preparando para ser nombrado caballero. Amable y enamoradizo. Ojalá la historia hubiese tenido a Tòmas de protagonista y que Iain se hubiese quedado con su cuñada-amante. Ésta, Beathag, no diría que es un personaje sino que es la caricatura de un personaje. No tiene una sola virtud, en ningún momento se presenta como positiva su seguridad en sí misma y su libertad para tener relaciones con quien ella quiera. Simplemente es una villana retratada como una promiscua. Es mala y retorcida sin ningún trasfondo. Parece pensada sólo para elevar más todavía a Gunelle, tan buena y pura.Me quedaría mencionar a la pequeña Ceit, una niña que acogió la difunta madre de Iain a la que todo el mundo en el castillo considera tonta o con algún retraso. La pequeña se ganará el corazoncito de cualquier lectora, aunque sus problemas me parecieron un tanto inconsistentes a lo largo del libro. Algo curioso de la escritura de este libro es que alterna dos voces. Por un lado, la autora deja que Gunelle hable en primera persona, por otro, para seguir las andanzas del resto de personajes, usa la tercera. Quizás habría mejorado mi impresión de Iain si él también hubiese tenido su voz narrativa para meternos en su mente y ver su evolución.En definitiva, una novela que entretiene pero no encandila. La buena protagonista y los interesantes episodios que reflejan el contexto medieval escocés se contraponen con un protagonista nefasto, la falta de sorpresas en la trama y un cambio demasiado brusco en Iain que se refleja en la dinámica de la pareja.Gunelle, de Diane Lacombe

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