Revista Psicología

Hipnosis clínica. Lo mágico, está en su potencial y en la ciencia que lo revela

Por Yanquiel Barrios @her_barrios
Hipnosis clínica. Lo mágico, está en su potencial y en la ciencia que lo revela

El uso de lo que hoy en día llamamos hipnosis es muy antiguo. Su historia data de hace unos cuatro mil años atrás, ejemplo de este proceder lo fue el sueño sagrado de los templos egipcios. Otras civilizaciones antiguas también la emplearon, es el caso de China, India, Grecia y África, siendo tanto una experiencia religiosa como un medio terapéutico. Su explicación ha estado permeada por estas prácticas de los pueblos antiguos.

Los antecedentes de la hipnosis han marcado fuertemente su práctica y el conocimiento que tiene la población general e inclusive los profesionales de la salud, de ahí que muchas veces a la hipnosis se le conozca más por lo que no es que por lo que verdaderamente es, siendo esto un marco oportuno para charlatanes y profesionales poco éticos o pseudoprofesionales que la emplean de manera improcedente.

La realidad es que la hipnosis desde hace años ha estado muy apegada a la investigación científica, hoy en día no solo es un medio de atención sanitaria, sino también todo un campo dentro de la psicología experimental. La investigación sobre hipnosis ha proliferado ostensiblemente. A manera de resumen podríamos decir que la investigación ha estado centrada en dos direcciones básicas, una dirigida a explicar su naturaleza y la otra a comprobar su valor terapéutico.

Probablemente lo más polémico de la hipnosis sea explicar qué es, en esta esfera existen fuertes debates en el gremio científico dedicado a esta materia. Por lo general suele definirse como un estado de trance, al cual muchas veces se le ponen los apellidos de alterado o especial de la conciencia, y es precisamente la capacidad de la hipnosis de generar este estado o trance, lo que explicaría el comportamiento que las personas muestran bajo los efectos de la misma. Lo interesante es que la evidencia acumulada, como resultado de una rigurosa aplicación del método científico, parece ser contraria a pensar la hipnosis en términos de estado o trance.

Otra perspectiva, es la expuesta por las teorías sociocognitivas o cognitivo comportamentales de la hipnosis. A criterio del autor, representan un buen acercamiento crítico en este campo, que indudablemente viabiliza la construcción de un conocimiento más ajustado y completo de su naturaleza, considerando los resultados de la investigación al aplicar metodologías bien rigurosas. En general, estos investigadores plantean que la hipnosis puede ser explicada por los mismos conceptos que existen en la psicología para explicar otras conductas humanas, en esencia, con esto nos plantean que la hipnosis tiene que ver con la manera de pensar de los sujetos que pasan este proceso, con la imaginación, las expectativas, las creencias, entre otros aspectos.

Por otro lado, la investigación sobre su valor terapéutico parece ser más concluyente que la relacionada con su naturaleza. Esta esfera de la investigación ha estado motivada por varios factores, uno de ellos es la rapidez con que la hipnosis es capaz de provocar mejorías en los estados de salud, y la otra es precisamente el factor bioético que está dirigido a ofertar a los usuarios de los servicios de salud, aquellas opciones terapéuticas que verdaderamente hayan pasado el filtro de la ciencia para controlar su calidad.

Según la investigación, la hipnosis es útil para una amplia variedad de afecciones médico-psicológicas, para algunas afecciones ha alcanzado los criterios que la hacen ser apreciada como una intervención con validez científica; mientras que en otras afecciones aún no se cumplen todos los criterios, debido principalmente a poca investigación o investigación de mala calidad. Es concluyente en este sentido que la hipnosis suele ser un buen coadyuvante de otros tratamientos, ya sean médicos o psicológicos, al unirla a otros tratamientos se ha demostrado que es capaz de incrementar las prestaciones de este.

Dos artículos de revisión, publicados en 2016 en la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana sobre la eficacia de la hipnosis clínica en Psicología y en Medicina, han resumido lo más actualizado de la investigación en esta esfera. Según lo encontrado por los autores, en el campo de la Medicina, existe evidencia de su valor terapéutico para afecciones como: el síndrome del colon irritable y sus síntomas asociados, preparación a la cirugía, manejo del dolor en el parto, asma infantil, procedimientos oncológicos (radioterapia, biopsia, etc.), odontología en combinación con la anestesia para la extracción de molares para reducir el dolor y la ansiedad; mientras que en el campo de la Psicología existen investigaciones sobre el manejo y alivio del dolor, depresión, ansiedad, adicciones, traumas y en la obesidad.

Es igualmente importante apuntar, que existen diferencias en la cantidad y calidad de la investigación realizada, tanto en Medicina como en Psicología y que el nivel de evidencia científica es variable para cada una de las afecciones donde existe investigación, por ejemplo en el campo del dolor conocemos que la evidencia acumulada hace a la hipnosis un tratamiento extremadamente útil en su manejo y alivio, de esta manera no sucede en todos los casos en que la investigación aun es pobre, pero muy prometedora como sería la diabetes y en inmunología, para el virus del papiloma humano, donde debe continuar la investigación.

La hipnosis desde sus orígenes no se ha detenido, continua siendo una intervención atractiva para aprender por los profesionales sanitarios y muy demandada por usuarios de salud. Entre sus restos actuales están continuar la investigación sobre su valor terapéutico, realizar cada vez más investigación con seriedad y rigor, tanto para aquellas afecciones donde ya existe, como para otras en las cuales la investigación es nula o escasa, como por ejemplo en el campo de los trastornos mentales severos, donde quizás podría ser muy útiles en patologías como la esquizofrenia, igualmente es requerido continuar estudiando su naturaleza y explicando las características de este fenómeno.

Un reto grande que hoy se afronta, es combatir toda la información falsa que se difunde sobre este tema, así como la incursión de hipnoterapeutas legos (practicantes de hipnosis no profesionales) que utilizan a la hipnosis, sin prestar atención a la investigación, lo que conlleva a un incremento de las iatrogenias (efecto de daño). Del mismo modo, se debe procurar que la hipnosis sea enseñada, con enfoque basado en evidencia científica y que los profesionales que la practican y enseñan lo hagan con responsabilidad y ética, lo que ineludiblemente conllevaría a que la práctica de la hipnosis y su enseñanza se realicen con la seriedad y el rigor que demanda este proceder y evidentemente a que los usuarios de salud reciban un servicio de calidad.

Antes de concluir, se considera válido remarcar que la hipnosis es muy antigua, sin embargo no por antigua obsoleta, hay muchísima investigación novedosa hoy en día sobre ella. Sus posibilidades terapéuticas son inmensas, para muchos tiene tanto potencial como la "magia", los que la practican con seriedad consideran que lo verdaderamente mágico es la ciencia que orienta su práctica y más aún las enormes potencialidades que tiene nuestra mente, cuando la ponemos en función de nuestro bienestar, ya sea, mediante hipnosis o mediante otro proceder terapéutico, en el cual nuestra subjetividad medie. Para los que se decidan a practicar hipnosis como profesionales, háganlo con apego a la verdad científica, y tengan una visión crítica de la literatura disponible sobre el tema, y a los usuarios se les recomienda asistir a terapia mediante hipnosis, siempre que sea administrada por profesionales en el tema, como médicos o psicólogos.


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