Revista Cultura y Ocio

“Jamón y Queso”, artista de Guinea Ecuatorial: “Prefiero siempre molestar a los dioses”

Publicado el 09 febrero 2015 por Javier Flores Letelier

Conversamos con Ramón Esono Ebalé, dibujante que ha dedicado su vida y obra a denunciar las atrocidades cometidas por el régimen dictatorial de Teodoro Obiang. Con su particular tono sarcástico, Ramón comenta el rol que han asumido los jóvenes africanos en la lucha por conquistar derechos civiles, criticando de paso la fuerte presencia norteamericana en el continente negro. “Mi trabajo no me aporta nada económico, solo la sensación de hacer lo correcto”, reconoce el dibujante.

Por Roberto Nieri

Poco o nada sabemos los chilenos de Guinea Ecuatorial, ese pequeño país africano que durante enero y febrero fuera sede de la Copa Africana de Fútbol. Sin dudas, esta ignorancia está avalada por las principales potencias de occidente, a quienes no les conviene que se revele la escandalosa situación política que se vive en esas naciones, tan acostumbradas al saqueo y la explotación imperialista, hoy disfrazada con la careta de las compañías extractivistas transnacionales. Sin embargo, actividades deportivas como esta copa CAN 2015, nos permiten mirar por la ventana y conocer aquella negra realidad silenciada por los medios.

Dictadores

Guinea Ecuatorial, con capital en Malabo, fue colonia española hasta 1968, razón por la cual, hasta la actualidad, es el único país africano cuyo idioma oficial es el español. Ubicado en la costa occidental de África, tiene un territorio un poco más pequeño que Bélgica -o nuestra región del Maule-, limitando al norte con Camerún, al este y al sur con Gabón, y al oeste con el Golfo de Guinea. Desde su independencia, ha sido gobernado por dos gobiernos corruptos: Francisco Macías Nguema fue el primer presidente elegido democráticamente, pero en 1969 comienza a perseguir y ejecutar a sus opositores, iniciando una dictadura que duró 10 años, hasta que en agosto de 1979, su sobrino, el “teniente coronel” Teodoro Obiang Nguema, lidera un golpe de Estado que condena a muerte a Macías.

Desde esa fecha, Obiang y su familia han gobernado Guinea Ecuatorial con mano dura, deteniendo y ejecutando a sus opositores, controlando los medios de comunicación, e imponiendo constituciones que él mismo pasa por alto. De hecho, según la ONU, Reporteros Sin Fronteras y otras ONG como Freedom House, Guinea Ecuatorial es uno de los países más corruptos y represivos del mundo, y de los que más viola los Derechos Humanos. Para revertir esta imagen internacional, Obiang ha simulado democratizar el país con una serie de reformas, restableciendo el parlamento y convocando a elecciones el 2013, donde su partido resultó ganador con un 99% de los votos, lo que dirigentes de la oposición califican como un fraude electoral, denunciando la detención de opositores y una burda manipulación de los resultados.

Jóvenes activistas

La mayoría de los grupos opositores tienen funcionamiento en el extranjero, dadas las presiones de las que son víctimas al interior del país. En Estados Unidos está la sede de la Organización EG Justice, la cual denuncia permanentemente los crímenes del dictador. En el mismo sentido se dirigen las gestiones de la Asociación para la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial “Asodegue”. Y en España se han refugiado jóvenes opositores como Delfín Mocache Massoko, quien difunde información sobre Guinea Ecuatorial a través de su medio virtual Diario Rombe, siendo Internet y las redes sociales una herramienta fundamental en la lucha por la democracia.

En ese sentido, uno de los jóvenes activistas más destacados es el dibujante y muralista Ramón Esono Ebalé, más conocido por su nombre artístico “Jamón y Queso”. Ramón, nacido el 22 de noviembre de 1977, ha participado con sus cómics en numerosas exposiciones en África, Europa, Sudamérica y Estados Unidos, obteniendo varios premios internacionales, entre ellos el del Festival Internacional de la Historieta de Angulema (Francia), en el Festival Coco Bulles de Cómics de Abidjan (Costa de Marfil), así como en el concurso organizado por la revista África y Mediterráneo de Bolonia (Italia).

En los dibujos y textos que difunde a través de las redes sociales y de sus blogs -“Las locuras de Jamón y Queso” y “LocosTv”-, aborda temas polémicos como la corrupción, la represión política, las violaciones de derechos humanos, la violencia de género, todo en un tono de crítica ácida, satírica, contra el gobierno de Obiang, discurso que le ha costado severas amenazas por parte de partidarios del régimen.

Africalls?

“Estas amenazas son normales en regímenes conocidos por sus métodos violentos, pero, en estos tiempos y con estos formatos ¿quién podría señalar a los autores? De todas formas, la amenaza que más me ‘interesó’, fue una que conservo en mi muro de facebook, y la mantengo ahí para que me recuerde que esto no tiene nada de broma. Son amenazas de muerte, en mi contra o contra alguien de mi círculo directo. Pero yo soy de los que piensan que cuando alguien decide llevar a cabo un acto criminal como el que se presume que será “mi final”, entonces no se dedica a amenazar, actúa”, señala Ramón, quien hoy en día reside junto a su familia en Paraguay, y con quien pudimos comunicarnos recientemente a través de las redes sociales.

Ramón es un artista autodidacta que comenzó su carrera trabajando en imprentas, como la del Centro Cultural de España en Malabo, pero como siempre fue un buen dibujante, poco a poco comenzó a dedicarse por completo a su pasión por el dibujo y el cómic, desarrollando un estilo propio, crudo y violento, en los que el dictador y sus seguidores, los “pobres mentales” como Ramón los denomina, son ridiculizados permanentemente.

“Tuve la mala suerte de nacer dibujante en un país con un régimen totalitario, que no admite avances en lo que a creatividad individual se refiere. Aunque en realidad a los artistas e intelectuales no se les ve con buenos ojos en ningún lado. Guinea Ecuatorial no iba  ser la excepción, allí ser libre depende de las boludeces de otros. En Guinea Ecuatorial, para ser libre, debes moverte en los mundos donde el arte no eclipse la figura de los ‘pobres mentales’, pero esa tendencia es siempre negativa. Yo prefiero siempre molestar a los dioses”, comenta Ramón, agregando que en su país “los que andamos con el arte bajo el brazo somos menos que un conductor de transporte para empleados de las empresas americanas del petróleo”.

Desde el interior del país, al igual que Ramón, otros jóvenes disidentes organizan actividades para promover los derechos civiles, destacándose como una potente arma el rap, estilo musical que ha cumplido un rol importante en los movimientos rebeldes que recientemente han derrocado otras dictaduras de la región como Níger (2009), Senegal (2011) y Burkina Faso(2013). El mismo Ramón destaca el rol del “hip-hop” en Guinea Ecuatorial expresando que hoy los raperos “son la clase intelectual de Guinea Ecuatorial”.

El papel de USA

Ha sido gracias a estos grupos opositores que hemos podido conocer las prácticas corruptas de lo que ellos denominan la “cleptocracia” familiar de los Obiang. Destaca en ese sentido el hijo del dictador, Teodorín Obiang, a quien apodan “El Patrón”, un personaje siniestro que se ha enriquecido con el saqueo de los recursos naturales del país. Teodorín fue ministro de Agricultura y Bosques de su padre, en una época en que la madera, la pesca y la agricultura eran la principal fuente de ingreso de su Guinea. Luego, cuando en 1994 fueron descubiertas importantes reservas de petróleo, Teodorín se enriqueció cobrando permisos de explotación a compañías petroleras norteamericanas que se instalaron en el territorio. Dandy multimillonario, compró propiedad en Estados Unidos y Francia, donde dicen que tenía autos de lujo que combinaba con el color de sus zapatos.

Ese hallazgo de petróleo le cambio la cara a Guinea Ecuatorial. Aunque solo en apariencia. De ser un pequeño país exportador de madera, pasó a convertirse en el tercer exportador de petróleo en el África subsahariana, acogiendo a compañías norteamericanas como la Exxon Mobil, Marathon Oil, Amerada Hess y Vanco Energy. El año 2008, el gobierno de Obiang recibió 6 mil millones de dólares por la venta de petróleo y gas natural. En 2010, el índice de renta per cápita era de 34.843, pero en la práctica, los 700 mil habitantes vivían solo con 2 dólares al día. De todas formas, estos últimos años la economía del país ha sufrido un bajón importante, disminuyendo el precio del petróleo en el mercado internacional, al mismo tiempo que las principales zonas de explotación empiezan a ser menos productivas.

Los opositores denuncian que todos estos millones han ido a parar a los bolsillos de la familia Obiang y de personas cercanas, y gracias a sus gestiones organismos económicos internacionales han sancionado al hijo del dictador. Así, en 2009, la Unidad de Delitos Financieros de Estados Unidos obligó a Teodorín a vender sus propiedades en EE.UU. a cambio de retirar las acusaciones de corrupción y blanqueo de capitales. El heredero del trono de Guinea Ecuatorial accedió a este requerimiento, desprendiéndose de varias mansiones que mantenía en una exclusiva avenida de Malibú, California.

El sueño CMYK de una prostituta

Así, la presencia norteamericana es fundamental en Guinea Ecuatorial, y la relación del dictador con Estados Unidos es, por decir lo menos, ambigua. Aparte de la presencia de las compañías petroleras, hay equipos norteamericanos asesorando al dictador comunicacionalmente, así como agencias de seguridad del mismo país entrenan a su policía. Además, sorprende a los opositores que Estados Unidos, que tan férreamente condena a otras naciones por sus violaciones a los derechos humanos, guarde un silencio permanente respecto a la situación de Guinea Ecuatorial.

Ramón Esono Ebalé tiene una visión no muy positiva al respecto, señalando que “las relaciones con Estados Unidos solo se pueden entender con el petróleo sobre la mesa. No aportan nada en lo que respecta a ‘Derechos Humanos’, ya que si así fuere a lo mejor ya tendríamos un cambio en la mentalidad de los nacionales. Pero USA no vino a enseñarnos cosas sobre MLK o MX (Martin Luther King o Malcolm X), o todos esos ‘americanos’ que supieron mover fichas con la idea de hacer más grande su adoptiva nación. Yo de los americanos solo puedo decir que al ser un país con mucha experiencia, no sería nada raro que ayudasen al régimen a eliminar a cierta gente”.

Sin embargo, Obiang declara en forma recurrente en contra del intervencionismo extranjero, como parte de una estrategia populista que busca frenar el descontento creciente, sobre todo después del alza de impuestos decretado este año, que los ecuatoguineanos han rechazado con incipientes protestas.

A este movimiento rebelde se suma la campaña de boicot “Estadios Vacíos” que se organizó en contra de la Copa Africana de Futbol. Los opositores reclamaron que el dictador “preparó la lanza frente al antílope”, dicho africano que hace alusión a la improvisación con que se organizó el evento. Muchos denunciaron que el torneo fue impuesto a la fuerza, que no se consideraron los altos riesgos de contagio de ébola por la llegada de miles de visitantes de distintos países, como de la vecina República Democrática del Congo, capital de la pandemia. Además denunciaron que no existían en el país la infraestructura y la seguridad necesaria, y que hay necesidades más urgentes para cubrir con los millones invertidos, denuncias que en parte quedaron demostradas con los violentos enfrentamientos que sucedieron a la eliminación de Guinea Ecuatorial en las semifinales de la copa.

Sin oír reclamos, Obiang declaró que era un deber patriótico asistir a los estadios, amenazando a todo el que se manifestara en contra. De hecho, fotografías recientes compartidas a través de Internet por algunos opositores, mostraban souvenirs que se vendían en los estadios, en los que aparecía el rostro del dictador con un lema donde se declaraba “inmortal”.

Si bien el dictador buscaba utilizar el torneo de fútbol como una herramienta para lavar la imagen de su país, en la práctica solo logró posicionar a Guinea Ecuatorial en el mapa mundial de la corrupción. Aún así, Ramón Esono guarda esperanzas hacia su pueblo, mas no precisamente hacia sus dirigentes políticos, tanto del oficialismo como de la mermada oposición. “Todos ellos asisten inmóviles a las nuevas formas de hacer política, a los nuevos espacios de lucha moderna. Siguen sin dar con la fórmula que ayude a ‘conquistar’ a las masas, siguen todos creyendo en Dios, despreciando a los homosexuales”.

“Por eso, Guinea Ecuatorial debe convocar una manifestación que llame a la desobediencia”, concluye el dibujante, quien reconoce con cierta nostalgia que no deja de pensar en volver a su país. “Me vine a Paraguay porque mi mujer tiene swing, y aunque acá estoy muy bien -con la familia uno se siente lleno-, sigo pensando en regresar a Guinea Ecuatorial tarde o temprano. Imposible no volver a ver esa Isla de Bioko”.


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