Revista Cultura y Ocio

La Boda – Astrud

Publicado el 10 noviembre 2017 por Srhelvetica

CÓMO VAMOS A FINGIR QUE NO HA CAMBIADO NADA (II)

(…sigue de aquí)

Fue “La Boda” la que le obligó a reconsiderar los fundamentos de todos aquellos prejuicios: descubrió la canción de forma algo tardía, al escucharla en uno de esos discos promocionales que venían en la Rockdelux y a los que nunca prestaba la atención necesaria, salvo cuando se trataba de sellos discográficos de su interés o los inevitables recopilatorios, a principio de año, con una selección de lo mejor del recién terminado. He buscado ahora ese cedé en las estanterías de casa: una curiosísima variedad de síndrome de Diógenes me impide tirar a la basura cuantas revistas musicales han pasado por mis manos (como si en esta era después de Google aún existiera la posibilidad de que en algún día me dé por revisar alguna de las críticas aparecidas en la revista), y menos aún desprenderme de todo tipo de artefactos sonoros gratuitos, sea cual sea su contenido. Lo he encontrado enseguida (es una variedad de Diógenes curiosamente organizada): aquel disco donde estaba “La Boda” se llamaba “DIRECTO AL CORAZÓN. CANCIONES NACIONALES DE 2001 SEGÚN LOS LECTORES”; la portada no me dice nada, pero no he podido evitar sonreírme al darle la vuelta y ver todos esos puntitos negros junto a algunos títulos, la redonda marca de rotulador con que –casi se me había olvidado- él tenía la costumbre de marcar las canciones que más le gustaban. La primera mitad del recopilatorio, tal y como denota la acumulación de puntitos, acaparó prácticamente todo su interés:

  1. FANGORIA “NO SÉ QUÉ ME DAS” del álbum “Naturaleza Muerta” (Subterfuge)
  2. ELLOS “DIFERENTES” del álbum “Lo Tuyo no Tiene Nombre” (Subterfuge)
  3. CARLOS BERLANGA “VACACIONES” del álbum “Impermeable” (Elefant)
  4. CHICO Y CHICA “TÚ, LO QUE TIENES QUE HACER” del álbum “Sí” (Austrohúngaro)
  5. ASTRUD “LA BODA” del álbum “Gran Fuerza” (Chewaka-Virgin)
  6. DAR FUL FUL “LA BELLE ÂGE” del álbum “El Artista Adolescente” (Jabalina)
  7. LA BUENA VIDA “QUÉ NOS VA A PASAR” del álbum “Hallelujah! (Siesta)
  8. POLAR “NOTHING LEFT TO SAY” del CD-EP “New Day” (Jabalina)
  9. ÚRSULA “EL PRINCIPIO DE MI POSIBLE FIN” del álbum “La Banda Sonora De Mi Funeral” (Foehn)
  10. SR CHINARRO “MERCHE” del álbum “La Primera Ópera Envasada Al Vacío” (Acuarela)
  11. LA HABITACIÓN ROJA “EL HOMBRE DEL ESPACIO INTERIOR” del álbum “Radio” (Grabaciones En El Mar-Astro)
  12. DRIVER 8 “TRADE YOUR TEARS” del álbum “Stay Around” (Little Big Records-Dock)
  13. RUPER ORDORIKA “BIHOTZ BEGIEKIN” del álbum “Hurrengo Goizean” (Metak)
  14. CHUCHO “RICARDO ARDIENDO” del álbum “Los Diarios del Petróleo” (Chewaka-Virgin)
  15. NACHO VEGAS “EL ÁNGEL SIMÓN” del álbum “Actos Inexplicables” (Limbo Starr)

De entre todas aquellas canciones, fue “La Boda” la que le golpeó con una mayor contundencia: el segundo sencillo de “Gran Fuerza” –“Mentalismo” había sido una extrañísima elección como primer adelanto, algo que había interpretado sin vacilación como una nueva demostración de las ganas del grupo por llamar la atención– iba mucho más allá de complicados ejercicios de equilibrio entre lo exquisito y lo pedante, y le ofrecía en cambio una versión del grupo que para él era inédita. Además, la enorme popularidad del tema le proporcionaba una coartada moral con la que enterrar el sentimiento de culpa, inevitable en los conversos: las saltarinas programaciones de Madelman / Jose Luis Rebollo (Chico Y Chica) quedaban fuera de toda sospecha; la claridad de su lenguaje (“ahora cómo vamos a fingir que no ha cambiado nada”: no había una forma más sencilla ni mejor de explicarlo) evidenciaba una indiscutible puntería para el retrato generacional, y por encima de todo estaba aquella extraña habilidad -tan Tennant / Lowe- para invocar al mismo tiempo lo cómico y lo indiscutiblemente lamentable, las ganas de pasarlo bien y la trágica toma de conciencia de que, hiciéramos lo que hiciéramos, ya no dependía de nosotros. La colisión (contra el paso del tiempo, contra todo lo que habíamos planeado para nosotros, contra todo el mundo) era inevitable.

Le sorprendió, sin embargo, descubrir cómo mucha más gente de la que él hubiera creído pensaba que “La Boda” trataba sobre casarse -o no hacerlo- cuando lo cierto es que para él resultaba meridianamente claro que la catástrofe iba mucho más allá de los chaqués, los padrinos o la iglesia. (Sólo es mi opinión, pero si se me permite la digresión, creo que el ajuste de cuentas definitivo con la institución matrimonial no tuvo lugar hasta cinco años más tarde, cuando en “Vamos A Casarnos” Hidrogenesse se descolgaba del entusiasmo generado a raíz de la aprobación del matrimonio homosexual en España, con un posicionamiento tan claro como incontestable: que ahora podamos hacerlo no significa en modo alguno que tengamos por qué hacerlo). Pero volviendo al modo en que “La Boda” le afectó, creo que esa canción le seducía precisamente por la forma dual en la que podía disfrutarse: como el llenapistas perfecto con el que una generación desafiaba entre risas las convenciones de una sociedad en la que no encontraba su sitio, y a la vez como la proclamación de su terrible, insuperable, miedo a crecer. La opción de Astrud, en el fondo, fue la menos mala: en lugar de convertir nuestro fallido intento de evitar lo inevitable en algo patético, ese irreversible cambio (de idea, de forma, de tiempo y de sentido) con el que traicionábamos nuestra intención de vivir en una perpetua adolescencia fue proyectado, con pulsión hedonista, sobre la pista de baile.

(continuará…)

Anuncios Publicado en: Greatest HitsEtiquetado: 2001, Astrud, Austrohúngaro, Chewaka, Gran Fuerza, Pop, VirginEnlace permanenteDeja un comentario

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