Revista Ciclismo

La guía completa de entrenamiento para ciclistas y cómo afecta el rendimiento

Por Rafael @merkabici

Entrenamiento para ciclistas

La cantidad de entrenamiento que un ciclista debe hacer depende de muchos factores, como el nivel de condición física actual, los objetivos y metas a alcanzar, el nivel de resistencia, el tiempo disponible para entrenar, etc. Sin embargo, hay algunas consideraciones generales que se pueden tomar en cuenta para determinar el volumen de entrenamiento adecuado para un ciclista.

En primer lugar, el entrenamiento debe ser progresivo, es decir, debe aumentarse gradualmente de acuerdo a la capacidad del ciclista. Un ciclista principiante no debe intentar comenzar con un volumen de entrenamiento excesivo, sino que debe comenzar con un volumen de entrenamiento moderado y luego aumentarlo gradualmente con el tiempo. Además, el ciclista debe asegurarse de que el entrenamiento sea variado, para evitar el aburrimiento y el estancamiento.

Esto significa que el entrenamiento debe incluir distintos tipos de entrenamiento, como rodar, subir pendientes y ejercicios de fuerza. Finalmente, el ciclista debe asegurarse de que el entrenamiento sea adecuado a sus necesidades. Por ejemplo, si el objetivo de un ciclista es mejorar la resistencia, debe centrarse en entrenamientos de resistencia, mientras que si el objetivo es mejorar la velocidad, debe centrarse en entrenamientos de velocidad. En resumen, la cantidad de entrenamiento que un ciclista debe hacer depende de muchos factores, y debe ser determinada de acuerdo a los objetivos y necesidades del ciclista. El entrenamiento debe ser progresivo, variado y adecuado.

Errores del entrenamiento

Este error se conoce como sobreentrenamiento y es el resultado de un exceso de entrenamiento, sin la adecuada recuperación. Esto se traduce en una disminución de la capacidad de rendimiento, fatiga crónica, lesiones, disminución del estado de ánimo, disminución de la resistencia y problemas de salud. Para evitar este error, el ciclista debe tener una planificación de entrenamiento adecuada. Es decir, una planificación que tenga en cuenta el volumen y la intensidad de los entrenamientos, el descanso y la recuperación. Una buena planificación también debe tener en cuenta la nutrición y la hidratación adecuadas. Además, se deben realizar los ejercicios correctamente, evitando lesiones. Por último, se debe hacer un seguimiento de los progresos para comprobar si se están alcanzando los objetivos marcados.

La Guía Completa De Entrenamiento Para Ciclistas Y Cómo Afecta El Rendimiento 3

Decálogo del buen entrenamiento ciclista


1. Establecer objetivos realistas dentro de un periodo de tiempo determinado: El entrenamiento debe estar orientado a alcanzar resultados. Ten en cuenta que la mejora no es instantánea.

2. Planificar una hoja de ruta: Debes tener en cuenta la intensidad, volumen, descanso y recuperación para poder alcanzar los objetivos.

3. Controlar los tiempos de descanso: El descanso es tan importante como el entrenamiento, así que procura que tengas los suficientes días de descanso para que tu cuerpo recupere la energía necesaria para seguir entrenando.

4. Calentar antes de entrenar: El calentamiento previo es fundamental para que tu cuerpo esté preparado para el esfuerzo que le vas a exigir.

5. Entrenar con diversidad: La diversidad en el entrenamiento te ayudará a mejorar tu rendimiento. Añade intervalos, cambia el terreno, etc.

6. Establecer una rutina: Establecer una rutina de entrenamiento te ayudará a mantener una disciplina y a mejorar tu rendimiento.

7. Controlar la alimentación: Una alimentación adecuada es clave para un buen entrenamiento. Si quieres mejorar tu rendimiento, mantén una alimentación equilibrada.

8. Controlar la hidratación: La hidratación y la alimentación van de la mano. Es importante beber suficiente agua para evitar deshidratación, así como una correcta recuperación tras el entrenamiento.

9. Escuchar a tu cuerpo: Cada cuerpo es diferente y es importante escuchar las señales de tu cuerpo para evitar lesiones.

10. Descansa: Si quieres mejorar tu rendimiento es importante que tengas los descansos adecuados para recuperar la energía.

Volumen o calidad

En cuanto al volumen semanal para ciclistas, hay que tener en cuenta que la cantidad de entrenamiento varía mucho según el nivel de los ciclistas, así como sus objetivos. Un principiante puede entrenar de 2 a 3 veces por semana, mientras que un ciclista más avanzado puede necesitar hasta 6 o 7 entrenamientos a la semana. Por lo tanto, la cantidad de entrenamientos que se deben realizar en una semana depende de los objetivos de cada ciclista y de su nivel de experiencia. Si un ciclista está empezando, entonces 3 entrenamientos a la semana pueden ser suficientes. Si un ciclista ya es más avanzado, entonces puede necesitar hasta 7 entrenamientos a la semana para maximizar su rendimiento.

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La respuesta depende de los objetivos de entrenamiento de una persona. El entrenamiento de volumen se refiere a completar una mayor cantidad de kilómetros en menos tiempo, mientras que el entrenamiento de intensidad se refiere a entrenar a una mayor intensidad y velocidad. Si el objetivo es mejorar la resistencia, el entrenamiento de volumen es probablemente la mejor opción. Si el objetivo es mejorar la velocidad, el entrenamiento de intensidad es la mejor opción.

El sobreentrenamiento se define como una condición en la que un atleta entrena demasiado duro, demasiado a menudo o durante demasiado tiempo. Esto puede provocar desequilibrios físicos y mentales, que pueden resultar en síntomas como fatiga crónica, lesiones, dolores musculares, ansiedad, problemas de sueño y depresión. Bernal pudo haber sufrido esta condición, lo que le impidió rendir al nivel óptimo durante el Tour de Francia.

Temporada

Durante la pretemporada, el entrenamiento se centra en recuperar la forma física y mejorar la resistencia aeróbica. Es decir, los entrenamientos aquí se hacen con intensidades moderadas y a un ritmo constante. El volumen de entrenamiento también es algo mayor en esta etapa. En la fase competitiva, el objetivo será llegar al máximo de rendimiento en los eventos programados.

El volumen de entrenamiento disminuye, pero las intensidades y la calidad de los entrenamientos aumentan. Esto se consigue mediante intervalos, sprints y series. Por tanto, el volumen y la calidad del entrenamiento en el ciclismo cambian en función de la época de la temporada en que nos encontremos.

Además de la bicicleta, se trabajará también la fuerza y la resistencia muscular en la sala de entrenamiento de la bicicleta. Aquí se trabajarán los ejercicios específicos que nos ayudarán a mejorar nuestra eficiencia en la bicicleta. A medida que nos acerquemos a la fecha de los objetivos, iremos reduciendo el volumen de entrenamiento básico con la bicicleta para centrarnos en los entrenamientos de alta intensidad y/o competición. Finalmente, una vez alcanzados los objetivos, se trabajará en la recuperación y en la vuelta a la rutina habitual para evitar lesiones y mejorar nuestra condición física.

Las sesiones regenerativas son ideales para mejorar la resistencia al esfuerzo y la recuperación entre sesiones más exigentes. Estas sesiones son aquellas en las que el nivel de intensidad es bajo, con pulsaciones por debajo del umbral anaeróbico, y la duración de la sesión debe ser inferior a 1 hora.

Además, el objetivo de estas sesiones es mejorar la oxigenación del cuerpo, la circulación sanguínea y ayudar a la recuperación muscular. Es importante que se haga con una cadencia baja y constante, sin apretar demasiado los pedales, para evitar fatiga y lesiones. Las sesiones regenerativas son esenciales para mejorar la resistencia y mantener una buena forma física, y para conseguirlo lo mejor es programarlas de forma regular, al menos una vez a la semana.

Preparar Objetivos

Un buen entrenamiento basado en objetivos requiere una planificación adecuada previa. En primer lugar, es necesario establecer los objetivos que se desean alcanzar, así como los plazos para alcanzarlos. Esto ayuda a establecer una estructura para el entrenamiento y a definir los pasos que se deben seguir para alcanzar los objetivos. Una vez establecidos los objetivos, la siguiente etapa es el entrenamiento en sí. Esta debe estar basada en el principio de progresión gradual, es decir, aumentar la carga de entrenamiento de manera sostenida y progresiva para evitar lesiones e ineficiencias.

La progresión gradual también ayuda a aumentar la resistencia y la resistencia muscular, así como el rendimiento. Durante el entrenamiento, es importante realizar un seguimiento de los progresos realizados para asegurarse de que se está progresando hacia el objetivo. Esto puede hacerse mediante un diario de entrenamiento, al que se añadan anotaciones y comentarios tras cada sesión de entrenamiento. Por último, es necesario programar periodos de descanso para permitir que el cuerpo se recupere y se adapte a los nuevos niveles de ejercicio. Esto ayuda a prevenir lesiones y a mejorar el rendimiento general. Además, los periodos de descanso y recuperación también son importantes para el bienestar mental.

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En el caso de una carrera de ruta, el objetivo será mejorar tu resistencia y tu velocidad. Esto se puede hacer mediante un calentamiento y estiramientos previos antes de comenzar los entrenamientos. Luego, trabajarás en distancias más largas para mejorar tu resistencia, y también en distancias más cortas para desarrollar tu velocidad. En este caso, el trabajo a alta intensidad también es importante, ya que te preparará para correr a ritmos más rápidos.

Por último, es importante entrenar en diferentes zonas, como por ejemplo la zona de poder, zona de resistencia, zona de recuperación y zona de velocidad. Esto te ayudará a mejorar tu rendimiento, ya que cada una de estas zonas de entrenamiento te preparará para un determinado objetivo. En conclusión, entrenar por objetivos significa establecer un objetivo y luego planificar un programa de entrenamiento para alcanzar dicho objetivo, teniendo en cuenta la distancia, la intensidad y las zonas de entrenamiento adecuadas.

Carretera y MTB

La carretera requiere un entrenamiento para desarrollar una resistencia aeróbica más poderosa que la de una persona de MTB. Esto se debe a que en la carretera los ciclistas deben mantener un ritmo sostenido durante periodos más largos. Por el contrario, los ciclistas de MTB deben desarrollar una resistencia muscular para afrontar los terrenos más complicados y los cambios bruscos de dirección. En cuanto a la dieta, la recomendación para ambos deportes es similar, ya que se trata de alimentos ricos en proteínas, hidratos de carbono y grasas saludables.

Sin embargo, los ciclistas de carretera deben prestar especial atención a la hidratación, ya que en este deporte es imprescindible mantener un nivel adecuado de líquidos en el organismo. En definitiva, la preparación de un ciclista de carretera y uno de MTB es diferente, tanto en cuanto a entrenamiento como a la dieta. Se trata de dos disciplinas distintas que requieren una preparación específica para cada una.

Ciclismo para perder peso

Otro tema bastante distinto será si tu objetivo principal de andar en bicicleta es perder peso. Entrenar en ciclismo para perder peso es una excelente opción. Esta actividad puede quemar muchas calorías y ayudar a reducir la grasa corporal. El entrenamiento en ciclismo también mejora la resistencia y la capacidad cardiovascular. Para obtener los mejores resultados, es importante seguir un plan de entrenamiento bien diseñado.

Deberías incluir entrenamientos de resistencia, intervalos, ciclos largos y descanso adecuado. También es importante que comiences lentamente y trabajes hasta alcanzar un nivel de intensidad moderado. Esto te ayudará a mejorar tus habilidades sin lesionarte. Además de andar en bicicleta, es importante seguir una dieta saludable baja en calorías y grasas.

Esto te ayudará a obtener los resultados deseados más rápidamente. Finalmente, es importante que te mantengas motivado y comprometido con tu plan de entrenamiento. Si te sientes aburrido o desanimado, prueba alguna nueva ruta o invita a un amigo para que te acompañe. Esto te ayudará a mantenerte motivado y comprometido para alcanzar tus objetivos.

Entrenamiento de ciclistas profesionales

Los ciclistas profesionales entrenan entre 6 a 8 horas diarias durante la temporada. Estos entrenamientos pueden incluir sesiones de rodillo en la sala de entrenamiento, salidas en bicicleta a alta intensidad, sesiones de carrera a pie, sesiones de natación y ejercicios de fuerza. Esto es además de la competición en carreras. Los entrenamientos se suelen dividir en días de entrenamiento y días de descanso.

Un ciclista profesional recorre en promedio entre 25.000 y 35.000 kilómetros al año. Esta media se ha incrementado en los últimos años, debido a la competitividad y al aumento de la cantidad de etapas en los grandes tours. Para mantener un buen rendimiento durante una temporada, los ciclistas profesionales tienen que seguir un plan de entrenamiento muy estricto que incluye entrenamientos en bicicleta, carreras de resistencia, entrenamientos con pesas y muchos más.

En los últimos años, los profesionales han pasado de entrenar a diario durante largas horas con intensidades medias a entrenar menos pero con una mayor calidad. Esto se ha conseguido mediante entrenamientos más cortos pero más intensos, con series de alta intensidad y sesiones de esfuerzo máximo, en lugar de entrenamientos de fondo de larga duración.

Además, se han incorporado nuevas técnicas de entrenamiento que permiten a los profesionales alcanzar niveles de rendimiento más altos. Estas técnicas incluyen variaciones en la intensidad, tanto a nivel individual como en equipo, y también se han desarrollado nuevos métodos y herramientas de medición para controlar mejor el entrenamiento.

En resumen, los profesionales de ciclismo han aprendido a utilizar mejor su tiempo y sus esfuerzos para entrenar con mayor calidad y alcanzar rendimientos más altos.

¿Cuanto aconsejan descansar?


Cada persona es diferente y, por lo tanto, tendrá unos requisitos diferentes para descansar. Si eres un ciclista principiante, probablemente debas descansar después de cada entrenamiento para permitir que tu cuerpo se recupere.

Si eres un ciclista más avanzado, necesitarás descansar un par de veces a la semana para permitir que tu cuerpo se recupere. Incluso entre los ciclistas más avanzados, hay una gran variedad de opiniones sobre el tema. Algunos prefieren descansar cada dos días, mientras que otros prefieren descansar cada tres o cuatro días. Lo mejor es experimentar y encontrar un plan de descanso que funcione para ti.

En conclusión, para alcanzar los mejores resultados posibles para la práctica de ciclismo, se recomienda una planificación adecuada y no excesiva de entrenamientos, con una buena distribución de volúmenes, intensidades y tiempos de recuperación. Además, el descanso semanal es imprescindible para mantener un rendimiento óptimo.

El TSS es una medida que se usa para cuantificar el estrés al que está sometido un atleta durante un periodo de entrenamiento. Se calcula a partir de la duración del entrenamiento, la intensidad y la frecuencia de los entrenamientos. El TSS se calcula como un valor de 100-point, que se obtiene sumando los puntos de cada entrenamiento realizado.

Estos puntos se obtienen a partir de la duración, la intensidad y la frecuencia de los entrenamientos. Esta medida se utiliza para controlar el nivel de estrés al que está sometido un atleta, para que así pueda mantener un buen rendimiento. Además, el TSS se puede usar para planificar el entrenamiento y para evaluar los resultados de un atleta.


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