Revista Espiritualidad

La Misión Sagrada

Por Josuek Alquimista @josuealquimista
Hay veces que cuesta trabajo descubrir o aceptar que tenemos una misión sagrada para cumplir en esta Tierra, ya sea por comodidad o miedo al rechazo, delegamos toda posibilidad de descubrirla y llevarla a cabo.
Hace tiempo, una mujer consideraba que tenía una misión insignificante, tan diminuta que nadie notaría si la realizaba o no, y era "simplemente" ser madre. 
Sin embargo, las circunstancias no fueron fáciles, a los 16 años fue violada por su padrastro, y quedó embarazada. Su madre la corrió de la casa cuando se entero que estaba embarazada, paso hambre, vivió en las calles, y su embarazo terminó por complicarle la vida: dejo la escuela, los amigos, las fiestas, y tuvo que trabajar el doble para mantenerse a ella y a su recién nacido. En algún momento pensó en abortar, pero decidió continuar con su "misión sagrada". La Misión Sagrada
Y parecería simple, solo ser madre... Pero ella no sabía que su misión se prolongaría por varias generaciones, su hijo creció, se caso, tuvo dos hijos, que tuvieron más hijos, y uno de ellos terminó por hacer una contribución en el campo de la medicina.
Si aquella mujer, hubiera decidido no continuar con su misión, no sólo habría abortado, no solamente se hubiera negado a ser madre, sino que hubiera negado la posibilidad de salvar más vidas en las generaciones siguientes...
Cada acción, por mínima que parezca, tiene una permanencia que se prolonga en el tiempo, nuestra misión no solo se limita a nosotros, sino que se extiende a los otros, inclusive aunque no nos percatemos en el momento que vivimos...
¡Vive Espiritual!

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