Revista Televisión

La piscina de Cathy

Publicado el 24 noviembre 2010 por Fon_lost
"The Big C" ha tenido la habilidad de hacernos reír y llorar en cuestión de segundos en un mismo capítulo. "The Big C" ha sido una de las revelaciones de la temporada, aunque se estrenase en Agosto. "The Big C" ha sido, desde mi punto de vista, la menos showtime de todas las series de Showtime. Y ahora sí, si no quieres saber qué le ha ocurrido a Cathy, no sigas leyendo que voy a spoilear. Si sigues leyendo, hazlo escuchando la canción que ha sonado al final de la seson finale.
Conocimos a Cathy Jamison un día de verano en el que descubre que su ansiada piscina no puede ser construída. Ese mismo día se nos presentó a Paul, su marido, y a Adam, su hijo adolescente con el que se gastaba bromas macabras del tipo "estoy muerta en la bañera". Conocimos también al guarro de su hermano, Sean. Pero no fuimos los únicos en conocer a alguien nuevo aquel día. La propia Cathy conocía a su vecina Marlene, una señora arisca y enemiga del mundo. Pero fue eso precisamente lo que hizo que se ganara un sitito en nuestro corazón seriéfilo, ese que todos compartimos. Y luego estaba Andrea, la alumna rebelde a la que Cathy quiso ayudar a adelgazar, y con la que formó una más que curiosa alianza.
Junto a Cathy fuimos a ver al doctor Todd Mauer, el cuál le diagnóstico un melanoma en un estado bastante avanzado. La noticia fue un auténtico jarro de agua fría, pero sirvió a Cathy para abrir los ojos. De hecho le pidió a su marido vivir un tiempo separados. Poquito a poco fue intimando más con Marlene, que se convirtió en su principal confidente al ser la única que conocía su secreto. Y aunque la vida le había dado un revés, Cathy se compró un coche y jugó a ser la novia de su doctor, al que siempre he querido que quisiera (ese episodio fue tremendamente divertido). Pero ella no quería a su médico, ella quería a Lenny, un caramelito que se le puso a la vista y que no dudó en aceptar, aunque un poco sí le costó. A la vez nos dimos cuenta de que Marlene también tenía un secretito que fue descubierto por Adam.
La piscina de Cathy
Con la llegada de su amiga Rebecca celebramos su cumpleaños, y la fiesta fue un auténtico éxito, con bukakes incluídos. Y de aquella celebració surgió una curiosa pareja: dirtyman y psycho. Todo parecía ir bien, hasta que Adam descubrió la aventura de su mujer con Lenny, y Cathy aprovechó entonces para contarle la verdad. Y mientras Cathy, Rebecca y Marlene disfrutaban de la comida en un particular buffet, Adam conocía a Mia. Otro capítulo para recordar. Y fue entonces cuando la serie puso de manifiesto lo que abría esta entrada: cuando parece que todo es un mundo de color y Cathy se somete a la abejaterapia (y es besada por Todd), Paul hace ver a Marlene que en su situación es un peligro, y mientras termina de pintar una ventana, un disparo rompe el silencio. El final de su capítulo 12 fue un auténtico drama.
Y así es como llegamos a su fantástica y dramática season finale. Y es que, al ver que el capítulo estaba siendo todo alegría, tenía claro que en cualquier momento nos harían un zas. Rebecca y Sean van a ser padres, y aunque éste se ha trasladado a la casa de Marlene, se niega a dejar atrás su guarrerismo. Paul y Cathy está atravesando un buen momento, razón por la cual ella decide someterse a un tratamiento, aun sabiendo de su peligro. Además, tenemos a un Adam incapaz de mostrar sus sentimientos tras la muerte de Marlene. Pero poca le dura la coraza cuando descubre el almacén en el que su madre ha ido guardando todos sus regalos de cumpleaños futuros. La escena es verdaderamente desgarradora. Y ya si le añadimos la música, mucho más. Pero aún faltaba la última escena: Cathy recibiendo el tratamiento, y con los ojos cerrados reencontrándose con Marlene, mientras ella baila su detestada polca y nuestra Cathy se zambulle en su querida piscina (piscina para la cual ya tiene los permisos necesarios).
La piscina de Cathy
Tendremos que esperar hasta verano para descubrir si la escena es un simple sueño, o si iremos más allá y nos quedaremos sin protagonista. ¿Acaso alguien duda lo que va a pasar? Me he quedado con ganas de más Cathy, y de más momentos de bajón, de esos que tanto me gustan y que me incitan a tirarme al suelo ante semejante atraco emocional.

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