Revista Música

La variación musical

Publicado el 16 abril 2011 por Alma2061
Variación, uno de los principios fundamentales de la composición musical, y forma musical basada en dichos principios. Variar una idea musical significa cambiar partes de ella a la vez que se conservan otras sin alterar, como en una canción folclórica en la que la segunda frase tiene una nueva melodía pero el mismo ritmo que la primera; o en la manipulación continuada de una serie dodecafónica, como en las obras del compositor austriaco Arnold Schönberg.En las variaciones de una forma musical, la idea que se decide variar puede ser una melodía completa, una única frase o incluso un motivo corto. En los arreglos para teclados de canciones populares de los siglos XVI y XVII, se conservaban la armonía y la melodía, pero la melodía recibía distintas ornamentaciones cada vez que se repetía. Algunas formas de variación repetían una frase o motivo aunque cambiando constantemente su contexto; entre éstas se incluye el pasacalles (en el cual hay una frase recurrente que flota de una voz a otra) y las obras que usan un bajo obstinado (una frase de bajo reiterada constantemente). En algunas formas, las armonías de una canción se pueden conservar pero cambiando las melodías, como en el jazz cuando se improvisa o en las Variaciones Goldberg de Johann Sebastian Bach. En obras tales como la chacona de la Partita en re menor para violín solo de Bach, el elemento musical recurrente es simplemente una secuencia de armonías. Los compositores austriacos Joseph Haydn y Wolfgang Amadeus Mozart solían variar la melodía aún más, y a veces sólo mantenían sus líneas básicas —la longitud, el comienzo, el final y los puntos cálidos—, un desarrollo que llegaría a su cumbre magistral con Ludwig van Beethoven en obras tales como las Variaciones Diabelli (1823). En el siglo XIX, Johannes Brahms y otros compositores modificaron a menudo también las armonías. Más tarde muchos emplearon la variación libre, alterando incluso el esqueleto estructural de la melodía, como en el poema sinfónico Don Quijote (1898) del compositor alemán Richard Strauss.Las variaciones, como una forma relacionada con el arte de la improvisación, fueron durante muchos años asociadas con los teclados, los instrumentos que mejor se adaptaban a expresar la combinación de melodía y armonía. No obstante, durante los siglos XIX y XX, a medida que la forma evolucionaba, se comenzaron a escribir cada vez más variaciones para orquesta. Las Variaciones sobre un tema de Haydn (1873) de Brahms son un ejemplo primitivo de ello, al que seguirían las Variaciones enigma (1899) de Eduard Elgar, las Variaciones para orquesta (1928) de Schönberg y las Variaciones sobre un tema de Frank Bridge (1937) de Benjamin Britten.Las ideas musicales que mejor se adaptan a las variaciones, son aquellas que permanecen reconocibles incluso cuando se las somete a una alteración drástica, por lo que deben tener un ritmo fuerte y unas líneas melódicas y armónicas claras. Uno de los temas más usados, el Capricho nº 2 en la menor para violín solo de Niccolò Paganini, presenta dichas características: un único motivo rítmico que se repite en casi todos los compases, la melodía pone el acento en la quinta, uno de los intervalos fundamentales, al comienzo de cada compás y la armonía alterna al principio entre la tónica y la dominante (los dos acordes básicos de cualquier tonalidad) antes de que una progresión en el círculo de quintas nos lleve a la cadencia final. Este tema ha servido de base para variaciones de Robert Schumann, Johannes Brahms, Boris Blacher, Serguéi Rajmáninov y Witold Lutoslawski.

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LOS COMENTARIOS (1)

Por  julia rafael
publicado el 26 septiembre a las 19:55
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