Revista Religión

Letanía Lauretana: Christe Eleison

Por Santos
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Para celebrar la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, os dejo con la segunda súplica de la Letanía Lauretana:

En el lugar superior de esta imagen se deja ver Cristo nuestro bien, que tiene tres saetas en la mano, para significar el grave castigo, que amenazaba al mundo por sus muchos, y graves pecados; el cual se detuvo misericordiosamente por la intercesión de Maria Santísima. Porque en aquel relajado tiempo, en que se iba á promulgar la sentencia de la ira Divina, los Santos Patriarcas Francisco y Domingo, acudieron al Patrocinio de María, diciendo: "Nos acogemos, Señora, a tu amparo" y entonces, por María, fue alcanzado el perdón (1).

El texto que aparece en el lugar inferior de la imagen, nos dice el que Betsabé dijo a su hijo Salomón: “Una pequeña súplica quiero alcanzar de Vos; no dejes confundir mi rostro”. A lo que respondió el Rey: “Pide, Madre mía, que no es razón que yo aparte tu rostro de mi”. Del mismo modo nuestro Rey Cristo habla con María: "Pide, Madre mía, que todo cuanto pidieres alcanzarás, y será concedido". Por esto fe dice con mucha razón de esta Señora: Tú, Virgen, puedes por tus ruegos lo que Dios por su poder.

Por esta razón la Iglesia, cuando canta la Letanía Lauretana, luego en el principio clama, y dice: Christe eleisson; esto es, Cristo, haced misericordia. De este modo clamaron a Cristo los dos ciegos, diciendo: "Hijo de David, haced misericordia de nosotros". De este modo clamó a Cristo aquel padre del Evangelio: "Señor, haced misericordia de mi hijo, que está frenético". Y así, como Cristo fe compadeció de estos y otros muchos, así también se compadecerá de todos aquellos que buscan y piden la misericordia y el perdón por medio de su Madre.

ORACIÓN: Señor mío Jesucristo, por aquella grande misericordia , que usaste en el mundo con los hombres, dando vista a los ciegos, lengua a los mudos, oído á los sordos, salud a los enfermos, vida a los muertos, y gracia y absolución de sus pecados a los mayores pecadores, te pido humildemente, que también á mi me concedas tu gracia, y amparo contra todos mis enemigos y me asistas en todas mis necesidades; pero especialmente te suplico perdones a todos los pecadores, que claman a ti por Maria, Christe eleison.


(1) Este motivo iconográfico de la letanía es bastante frecuente en ambientes dominicos y franciscanos. La oración de los Santos Padres, pidiendo la intercesión de María, ante Cristo airado. Tanto valora la intercesión mariana, como la ejemplaridad y santidad de Francisco y Domingo, luces reformadoras de la Iglesia y la sociedad de su época. Su presencia bastó para detener "el castigo" que Cristo tendría preparado para la humanidad.

Súplica anterior: Kirie Eleison


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