Revista Cultura y Ocio

Madrid, cien años atrás. Fiesta de la Flor

Por Historia Urbana De Madrid Eduardo Valero García @edjaval
"Fiesta de la Flor... Fiesta de primavera.Día caballeresco de piedad, de donaire, de galantería. Las mujeres ne han vestido con las primeras galas estivales, han prendido en su pecho un puñado de ardientes claveles y han alzado sobre sus cabellos un pabellón de gloria que tejió el mar con sutil espuma de las olas. Estaban muy hermosas las madrileñas.Su obligada audacia encendía el color de sus mejillas y la fascinación de sus ojos. Sus manos prendían la margarita de papel en todas las solapas, y eran un momento, blancas, perezosas y gráciles, sobre el pecho de los hombres, una flor más, armoniosa y fragante como una magnolia.[...] Fiesta de la Flor... Detrás de un nombre bello y galán hay un dolor humano que no quiere mostrar su semblante trágico para no entristecer a la muchedumbre.
Generosidad por generosidad."

Con esas palabras resumía el día de la Fiesta de la Flor un periodista en el diario La Acción. La fiesta se celebró el lunes 5 de junio de 1916, por lo que hace cien años y dos días de aquella cuestación en beneficio de los tuberculosos.
Bajo el sol abrasador, desde bien temprano y durante todo el día, las jóvenes y hermosas postulantes de cada distrito lucían sus preciosos mantones de Manila, pañololes, mantillas, testas adornadas de peineta y flores coloridas, regalando su mejor sonrisa y ese gracejo tan particular de las madrileñas, mientras depositaban en las solapas unas florecillas de tela a cambio del caritativo donativo.
Esta escena se repetía una y otra vez en puntos estratégicos de la ciudad, mostrandose abarrotada de gente, alegre, colorida, y con un rumor de piropos constante flotando en el aire.

Madrid, cien años atrás. Fiesta de la Flor

MUNDO GRÁFICO VI (241) Madrid, 1916
Fotografía de CAMPÚA
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-020 EFEMERIDES 1916
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Como cada año, los reyes abandonaron el palacio para mezclarse con el pueblo y disfrutar de la algarabía. Aquel día de 1916, pasadas las once de la mañana, Alfonso y Victoria Eugenia marcharon en automóvil descubierto por las calles, repartiendo saludos y pesetas.

Madrid, cien años atrás. Fiesta de la Flor

LA ACCIÓN. Madrid, 5 junio 1916
Fotografía: Cervera
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-020 EFEMERIDES 1916
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Durante el recorrido los monarcas fueron acompañados por multitud de gente y muchos fotógrafos y periodistas. Esta fue la regia ruta:
Plaza de Oriente, calle del Arenal, Puerta del Sol, calle de Alcalá, Paseo de Recoletos y Castellana hasta la calle de Lista. Desde allí por el bulevar y la calle de Quintana, la de Ferraz hasta la Plaza de España. Desde allí a la Cuesta de San Vicente, entrando al palacio por el Campo del Moro a las doce en punto.
Las mesas por zonas
Desde temprano se habían instalado los "cuarteles generales" de los ejércitos de bellas féminas. Al mando señoras distinguidas, muchas de ellas esposas de renombrados señores, y conocidas marquesas y condesas.
En las decoradas mesas muchas flores y bandejas donde se iban depositando las donaciones: monedas, billetes, y alguna que otra alhaja.
Las jóvenes postulantes, elegidas entre las más guapas de las clases acomodadas y no tan acomodadas, disponían de un carné e insignia que las identificaba. Toda precaución era buena cuando se trataba de recaudar dinero.
Plaza de Oriente
Aquí estaba la mesa de la marquesa de Comillas, ubicada en la mismísima Puerta del Príncipe, con más de treinta bellas postulantes.
En la fotografía, de Díaz, vemos al ministro de la Gobernación sorprendido por cuatro postulantes.

Madrid, cien años atrás. Fiesta de la Flor

LA ACCIÓN. Madrid, 5 junio 1916
Fotografía: Díaz
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-020 EFEMERIDES 1916
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Estación del Norte
Esta mesa fue la más madrugadora; se constituyó a las seis de la mañana en el andén de la estación.
La presidía la señora de Prieto, acompañada por los alcaldes de barrio señores Charlo y López Arroyo. Las postulantes eran treinta.
Plaza de Isabel II (Ópera)
Estaba presidida por la marquesa de Alhucemas, acompañada por casi treinta postulantes.
Plaza de España
En la presidencia la señora de Prieto de Castro acompañada por dieciséis postulantes.

Madrid, cien años atrás. Fiesta de la Flor

LA ACCIÓN. Madrid, 5 junio 1916
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-020 EFEMERIDES 1916
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


Distrito Centro
Aquí era donde más se recaudaba, con mesas en la calle Montera (Red de San Luis), Plaza de Santa Cruz, Puerta del Sol, Plaza de Callao y Santo Domingo.
La mesa de la Puerta del Sol estaba presidida por la marquesa de Portago, acompañada por la condesa de la Quinta de la Enjarada y señoritas de Portago y Rózpide.
En la de la Plaza de Santa Cruz presidía la señora de Sáiz de Carlos, acompañada de un numeroso ejército de señoritas. A las diez y media de la mañana ya habían recaudado 150 pesetas.
La de la Plaza de Callao estaba presidida por las señoras de Díe y Aranda; con ellas la guapísima artista Amalia Escalante y una veintena de postulantes.
Presidian la mesa de la calle Montera la señora de Baüer y condesa de Fuente Blanca, acompañadas de más de treinta postulantes.
Universidad
En este distrito sólo se había instalado una mesa, situada en San Bernardo esquina con la calle del Pez.
Los alrededores estaban adornados con vistosos macetones, y en la pared que servía de fondo se colocó una cruz pontificia, confeccionada con claveles rojos.
Presidía esta mesa la señora de Barroso, acompañada de casi cuarenta bellas postulantes.
A las diez de la mañana habían caído en la bandeja dos "papiros" de cien pesetas.
Chamberí
Uno de los distritos más alegres en el que las postulantes lucieron sus vistosos mantones y mantillas con la gracia típica de esos barrios.
La mesa de la glorieta de Bilbao estaba presidida por la señora condesa de San Antonio y la señora viuda de Ruiz Martínez, ayudadas por el alcalde del barrio del Dos de Mayo, don Miguel Laura, y el de Monteleón, don Ángel del Hoyo.
En la mesa del Obelisco estaban la marquesa de Valdemolinos y la duquesa de Montellano.
En la plaza de Chamberí, la condesa viuda de Montano.
En los Cuatro Caminos, doña Amparo Trulla de Vidal, y en la plaza de Alonso Martínez, la marquesa de Pozo Rubio.
Latina
Dos mesas había en este distrito; la de la plaza de la Villa, esquina a la calle Mayor, y otra en la popular plaza de San Millán.
Preside la primera la señora condesa de Romanones, que estaba rodeada de 2.100 claveles.
La segunda estaba presidida por la señora condesa de Heredia Spínola.
Hospital
La mesa colocada en la plaza de Lavapiés estaba presidida por la caritativa señora marquesa de Alhucemas, acompañada por el subsecretario de la Gobernación, señor Mendoza; el director del Patronato, señor Verdes Montenegro; el teniente alcalde del distrito del Hospital, don Enrique Flores Valles, y los señores Sampelayo, Aguilar y Gallardo.
En la calle de la Magdalena, frente a Lavapiés, estaba ubicada la mesa que presidia la marquesa de Camarines.
Presidia la mesa de la calle de Santa Isabel, esquina a la Magdalena, la señora de Sáiz de Vicuña con la señorita de García Prieto.
En la mesa de los andenes de la estación del Mediodía presidia la señora de Villegas.
En cuanto a las postulantes, sumadas las de cada mesa, fueron casi cien.
Inclusa
Dos fueron las mesas de este distrito: una en la plaza de Nicolás Salmerón, y otra, en la del Progreso.
La primera estaba presidida por la señora del doctor Fatás; la segunda lo estaba por las señoras de Ranero y Sáinz de los Terreros.
En total sumaron más de sesenta postulantes, a cada cual más guapa.
La nota graciosa, contaba un periodista de La Acción, la habían puesto dos vecinos de la zona.
"Al pasar por la calle del Duque de Alba, una mujer del pueblo, vieja, y con una cara de gracia propia de estos barrios, dice a dos monísimas criaturas que, con mantilla blanca ataviadas, van prendiendo florecitas en todos los ojales:
—¡Hijas mías; no vayáis por el sol, para que no cojáis una insolación!
Y un chusco que oye el consejo, agrega :
—Pues el que va a coger la insolación soy yo si las niñas van por la sombra."

Hospicio
La mesa estaba ubicada en la confluencia de las calles Fernando VI y Barquillo, presidida por la señora de Albarrán.
Gran animación había por las calles del Barquillo, Fernando VI, Hortaleza y Fuencarral, donde una docena de señoritas graciosas y bellísimas se las ingeniaron para conseguir una suculenta recaudación.
Congreso
En la calle de Santa Isabel la mesa estaba presidida por la señora de Sáinz de Vicuña.
En la de la calle de la Magdalena, la marquesa de Camarines.
En la de la En la plaza de Santa Ana, en la mesa la condesa de Bugallal con su hija, la señora de Fernández-Barrón.
La mesa de la carrera de San jerónimo estaba la marquesa de Ogaba con su sobrina Conchita de Alfonso.
En la mesa del Banco de España presidia la señora Carmen Escario; desde allí y por la calle de Alcalá transitaban las jóvenes postulantes sin dejar escapar ni una solapa.
Junto a la iglesia de San Manuel y San Benito se ubicaba la mesa presidida por la señora de Eduardo Dato.
La de la plaza de la Independencia estaba presidida por la marquesa de Comillas,pero en su ausencia la encargada era la señora do Rubio.
Impresionante debió ser aquel despliegue logístico de jóvenes madrileñas tan vistosamente ataviadas. Fruto de la elegancia y la simpatía de aquellas bellas damas se lograron importantes recaudaciones en beneficio de los enfermos, recibiendo ellas los halagos y piropos de este solidario pueblo.
No quedó títere con cabeza
Atestadas las solapas de los caballeros con cantidad de florecillas, muchos escapaban a la belleza por no quedar paupérrimos. Más las postulantes no cejaron en su solidario intento y hasta vaciaron los bolsillos de los ínclitos señores del Consejo de ministros, del Ministerio de Fomento y del de Instrucción.
Tampoco se salvaron los que acudieron a comer al Ritz, donde se consiguieron 1.200 pesetas, ni los viajeros que ya estaban instalados dentro de los trenes.
Y si algún lugar falta citar, hasta en las redacciones de los periódicos dejaron su florida impronta. La fotografía muestra a dos elegantes postulantes cumpliendo su benéfica labor en una sala de máquinas de Mundo Gráfico.

Madrid, cien años atrás. Fiesta de la Flor

MUNDO GRÁFICO VI (242) Madrid, 1916
Fotografía: Cortés
© 2016 Eduardo Valero García-HUM 016-020 EFEMERIDES 1916
© 2016 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325


La Fiesta de la Flor, sin ser religiosa, tenía la misma magnitud e importancia que la Romería de la Cara de Dios.

Fiesta de la Flor, colorido, alegría, belleza y animación por las calles madrileñas. Resume la celebración don José Montero en la revista Nuevo Mundo:
"No hay que darle vueltas. Mientras las mujeres se envuelvan en el mantón de Manila y se velen el rostro con los arabescos de la mantilla, andar por la calle cuando se celebre la Fiesta de la Flor, será un grave peligro. A pesar de todo, como el buen español nunca es más bravo que cuando lo mira una mujer, todos deseamos ser blanco de una mirada y del «sablazo» que descarguen unas manos gentiles. Si una madrileña juncal se nos acerca nos sentimos hidalgos de otro siglo y sentimos que la vulgaridad del traje no nos permita barrer el suelo con la galana pluma del chambergo."

Madrid, cien años atrás. Fiesta de la Flor

Bibliografía

De las imágenes:- Archivo HUM- Biblioteca Nacional de España
Todo el contenido de la publicación está basado en información de prensa de la época y documentos de propiedad del autor-editor.
En todos los casos cítese la fuente: Valero García, E. (2016) "Madrid, cien años atrás. Fiesta de la Flor", en http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/ ISSN 2444-1325 [VER: "Uso del Contenido"]
Citas de noticias de periódicos y otras obras, en la publicación.
En todas las citas se ha conservado la ortografía original.


© 2016 Eduardo Valero García - HUM 016-020 EFEMERIDES 1916 Historia Urbana de Madrid ISSN 2444-1325

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