Revista Educación

Mariano Narodowski, la profesión docente requiere volver a la centralidad de la vida social

Por Daniela Daniela Leiva Seisdedos @elarcondeclio

Revista Educativa El Arcón de Clio. Daniela Leiva Seisdedos
Mariano Narodowski, la profesión docente requiere volver a la centralidad de la vida social 1.  Según su apreciación ¿Cómo logramos los docentes generar discusión, consensos y nuevas culturas de trabajo en las escuelas públicas?
M.N.  La mejor forma de trabajar en educación es que las escuelas tengan amplia autonomía para tomar decisiones (pedagógicas, administrativas, financieras) y rindan cuentas de los resultados que obtienen. La idea de que los docentes individualmente y contra todos los condicionantes van a obtener buenos resultados es de una ingenuidad supina y una atroz ignorancia sobre cómo funcionan las escuelas reales
Ahora bien, para que los docentes y las escuelas construyan proyectos reflexivos en cada escuela y en cada aula, es necesario contar con herramientas institucionales adecuadas y la capacidad del Estado de evaluar los resultados obtenidos.
Un ejemplo claro de las discriminación que en este sentido sufren las escuelas públicas es la contratación de los docentes ya que los directivos de las instituciones no tienen arte ni parte en el proceso mientras las escuelas privadas, aún financiadas al 100% por el Estado, si eligen a sus docentes. Esta diferencia explica mucho de la imposibilidad de formar equipos en escuelas públicas. Y está claro que la solución a este problema y revertir esta discriminación brindándole a las escuelas públicas idénticas herramientas de gestión que las que se les concede a las escuelas privadas, no parece muy complicada ni requiere mayores recursos sino, apenas, voluntad política.
  1. ¿Qué opinión pedagógica y didáctica le merecen actualmente los institutos terciarios en cuanto a la enseñanza del magisterio y profesorado? ¿Están actualizados en cuanto a las nuevas formas de impartir la enseñanza pedagógica y conceptual propia de cada disciplina?
M.N.  La profesión docente requiere volver a la centralidad de la vida social, al lugar del docente como lugar del saber: una tesitura que vengo proponiendo hace muchos años.  Sin embargo, los funcionarios de la educación hace más de 25 años que insisten con que los docentes están mal formados, lo que promueve formas ocultas de desprestigio: la constante  e inconsistente insistencia en este punto termina por cuestionar la legitimidad de la función docente en el seno de la sociedad.
Mi opinión es que los institutos de formación docente deben funcionar como institutos autónomos, muy vinculados a las escuelas y proponiendo metas concretas de formación y un seguimiento institucional  de sus egresados en los primeros tres años de trabajo, tendiendo a fortalecer ese lugar de saber en forma concreta en los inicios de la actividad laboral.
  1. ¿Cómo se logra una transparencia en el sistema de calificación docente? ¿Por qué es necesario estar calificando a los docentes?
M.N.  Los docentes deben ser evaluados por los directivos en los términos de una evaluación rigurosa y constructiva,  pero esa evaluación debe estar construida en función de las metas propuestas por cada docente y cada escuela. Creo que esta evaluación debe formar parte de un proceso mayor de reconocimiento salarial de los docentes: hoy los sueldos de los educadores se aumentan por antigüedad que es un premio descomprometido y burocrático  al mero paso del tiempo.
Debemos encauzar el debate para que los docentes ganen más no solo por su antigüedad en el cargo sino especialmente por su capacitación, formación de posgrado, compromiso social e institucional con la escuela en la que trabaja
  1. En los tiempos que corren donde todo es ya y para ayer como logramos conformar una pedagogía moderna que se sostenga en el tiempo más allá de los gobiernos?
M.N.  En la Argentina hace ya muchas décadas que la política de Estado en materia educativa se basa en la centralidad de los gobiernos y la irrelevancia y el desprecio a la realidad de las escuelas.
Nos hace falta un verdadero giro copernicano que en vez de insistir en el intento frustrado de construir una pedagogía de Estado (que para colmo es pobre desde todo punto de vista) se construya una verdadera pedagogía desde las escuelas, y la función del Estado sea apoyar, brindar recursos a los proyectos-escuela y evaluar la tarea emprendida facilitando la información a la comunidad y profundizando el debate sobre la educación que necesitamos.
  1. ¿En la escuela actualmente está roto el contrato emocional ante el malestar que se genera entre padres y docentes?
M.N.  El concepto de alianza escuela familia, que desarrollé por primera vez en mi libro Infancia y Poder (Aique, 1994)  reflejaba que para el discurso pedagógico moderno la familia se debía ajustar a las demandas de la escuela ya que  frente a un conflicto entre ambas, la alianza lo resolvía siempre a favor de las escuelas.
Pero ya en mi libro Después de Clase (Noveduc,  1999), planteé la “inversión“ de la alianza escuela familia: con el fin de evitar conflictos ahora son las escuelas los que se adaptan a las familias, diluyendo la centralidad de la escuela, la autoridad del docente y la legitimidad de su lugar de saber.
En los últimos capítulos de mi nuevo libro Un mundo sin adultos (Debate, 2016) planteo  escenarios posibles para reconstruir la alianza escuela familia a partir de una reivindicación de la relación entre escuelas y familias como una relación asimétrica, de reciprocidad pero de responsabilidad final de los educadores.
 6. Cómo podemos lograr mejorar la educación si seguimos ignorando al niño u adolescente con los índices de pobreza que se registran en nuestro país?
M.N.  Prefiero ser aún más realista: si el modelo de desarrollo económico de la Argentina es el que se evidencia en las últimas décadas, tenemos un sistema educativo pobre que se ajusta a las pobres pretensiones de desarrollo del país. La educación puede contribuir en mucho a la realidad social pero hace falta el liderazgo de su dirigencia (y la presión social) para construir un proyecto de país distinto en el que la educación juegue un rol central
Gracias Mariano.
Perfil de Mariano Narodowski
Docente, pedagogo e investigador en Educación (UNICAMP). Maestro del Mariano Acosta. Universidad Torcuato Di Tella. Entre los principales logros de su corta gestión se encuentra la introducción de la enseñanza del idioma inglés desde el primer año de la escolaridad primaria (único sistema educativo latinoamericano en contar con esa herramienta pedagógica.
Algunas de sus obras.
Ospina, H. F.,  Narodowski, M.,  & Martínez Boom, A.  (2006), La escuela frente al límite. Actores emergentes y transformaciones estructurales. Contingencias e intereses, Buenos Aires: Novedades Educativas.
Narodowski, M., & Gomez Schetinni, M. (2007), Escuelas y familias. Problemas de diversidad y justicia social, Buenos Aires: Prometeo.
Narodowski M., & Brailovsky, (2007) Dolor de escuela, Buenos Aires: Prometeo.
Narodowski, M. & Scialabba, A., (2012), ¿Cómo serán? El futuro de las escuelas y las nuevas tecnologías, Buenos Aires: Prometeo.
Narodowski, M., Vinacur, T. & Alegre S. (2014) Los mejores maestros. Mitos, leyendas y realidades, Buenos Aires: Prometeo.
Narodowski, M. (2016) Un mundo sin Adultos, Buenos Aires: Debate.
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