Revista En Femenino

Miopía en el embarazo

Por Patricia Patricia Manzano Gómez @lavidaentrebibe

Aunque parezca que no tienen nada que ver físicamente hablando, los problemas de la visión pueden verse agravados durante el embarazo, incluso pueden ser determinantes en la fase final realizando, por ejemplo, cesáreas a mujeres con muchas dioptrías.

La acción de las hormonas va a provocar, entre otros muchos cambios, la famosa retención de líquidos, lo que ya no es tan conocido es que esa retención afecta también al líquido presente en los ojos.

El ojo retiene más líquidos y se dilata, modificando por tanto la curva de la córnea y el cristalino debido a esa dilatación.

Miopía en el embarazo

La miopía es la afección ocular más común en el embarazo

Hablamos de miopía porque es la afección más común, en general el aumento es leve, como mucho puede llegar a una dioptría por lo que no suele ser necesario cambiar la graduación de las gafas o lentillas. Además, una vez pasado el parto, lo habitual es que el ojo vuelva a su situación inicial recuperando así la visión que se tenía antes del embarazo.

En todo caso la mujer que presente algún problema en la visión debe acudir al oftalmólogo para conocer cual es su situación y prevenir posibles complicaciones. Y es que, aunque la miopía no es un riesgo a la hora de tener un bebé y tampoco es irreversible la falta de visión durante el embarazo, si hay que valorar que tipo de miopía se padece ya que las consecuencias en uno y otro caso no son las mismas.

En una miopía sencilla no hay alteración de la retina por lo que no hay riesgos asociados, pero si existen lesiones que afecten a la misma la cosa cambia. Durante el parto se produce un gran aumento de la presión sanguínea que también afecta a los ojos, si hay alguna lesión en la retina en los casos extremos se puede llegar a dar rotura y desprendimiento de la misma, por ello en estas situaciones se suele programar una cesárea.

Será el oftalmólogo el que realice la valoración con sencillas pruebas, en general las alteraciones de la retina se presentan en casos que superan las seis dioptrías pero hay situaciones que también puede existir esta alteración en menores grados, por lo que no está de más la visita al especialista.

Miopía en el embarazo

Lentes de contacto o lentillas en el embarazo

Otro tipo de molestias que puede causar la miopía durante el embarazo son las relacionadas con las lentes de contacto. Debido a esa retención de líquidos que se produce en los ojos es probable que a la mujer embarazada le resulte molesto llevar lentillas. La única solución es dejar de utilizarlas hasta que pase el parto para evitar estas incomodidades.

En lo que respecta a los tratamientos con láser, durante el embarazo no se recomiendan, no porque el láser sea negativo para la madre o para el bebé, si no para evitar tener que realizar con posterioridad otra intervención. Como se ha visto las dioptrías y características de los ojos van a cambiar durante esta etapa por lo que no es el mejor momento para realizar una intervención de este tipo, los expertos recomienda esperar al menos un año después de haber dado a luz.


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