Revista América Latina

Nadando con delfines

Por Captainflint

Bueno, no exactamente pero me admitireis que el título así puesto capta la atención y resulta que no está del todo alejado de la realidad. Pipa fue amor a primera vista para Sole y para mí. Un lugar mucho más “real” que Jeri, mucho más relajado y mucho más disfrutable sin necesidad de dejarse pasta.

Praia da Pipa

Por real me refiero a que no era un resort perdido en la nada y construido exclusivamente para sacarle la plata al turista. Pipa es una ciudad brasileña real, con sus barrios, sus calles y sus comercios para gente que vive allí permanentemente y no sólo se pasa un par de semanas de vacaciones.

Por supuesto que gilipollas no son y también han descubierto la gallina de los huevos de oro del turismo allí pero la han explotado de forma que no han jodido la esencia del lugar.

Hay una calle larguísima llena de restaurantes de todo tipo y millones de tiendas de souvenirs. Hay también posadas lujosas, un centro comercial y demás movidillas de más alto standing.

Pero alrededor de esa gringo-calle lo que hay es de lo más normal. Pipa se alza en una pequeña colina y la mayoría de sus calles son de esas empedradas con cierto aroma a pueblo. Desde muchas de ellas se puede divisar allí abajo el mar Atlántico, de un azul verdoso de lo más agradable. No es un entorno tan salvaje - remoto como el de Jeri pero tampoco es un Benidorm de edificios altísimos. Es, bajo mi punto de vista, la medida justa.

Allí también estaban en temporada baja y resulto fácil encontrar una posada por treinta reales. Sin embargo seguimos preguntando y acabábamos dando el lujo de alquilar un departamento con cocina y nevera por 45. El sitio era céntrico, espacioso, nos ahorró pasta porque cocinamos allí, tenía vistas y… agua caliente!!!

Pipa

Fue un momento mágico cuando me metí en esa ducha, hice cuentas y me dí cuenta de que, desde que salí de Medellín, el 25 de Julio, es decir hace dos meses, sólo una vez había disfrutado de semejante lujo.

Fue en Mérida en la posada de los hijos del mal aquellos que nos echaron al día siguiente por no contratarles un tour. No es que hiciera mucho frío en los sitios por donde había estado durante ese tiempo pero aún así, ducharse con agua fría siempre es jodido.

En cualquier caso, para encontrar apartamentos de este tipo hay que buscar en las calles de detrás de la panadería del pueblo. Hay bastantes carteles de “aluga-se” que señalan casas o habitaciones en alquiler.

La bahia de los Golfinhos

Los mejor de Pipa son las playas. La praia da Centro y la praia de Amor son las más cercanas. En cinco minutos estás allí y ya te encuentras en un sitio que merece mucho la pena. Arena de la buena, el mar de un color super agradable y barracas que te sirven birras y caipirinhas. Gente surfeando en el agua, gente jugando al volleyball fuera. Muy bien ambiente y todo muy limpio. Los brasucas parecen tomarse en serio lo de que sus playas estén en condiciones.

Mapa de Pipa

Si caminas desde la praia de Amor hacia el Sur pasas por un lugar con rocas negras bastante curiosas que, por momentos, recuerdan al paisaje de la cima de Roraima. Al final va a resultar que no hacía falta un trekking de cinco días para ver un paisaje lunar, valía por darse un paseo por la playa. Hay que joderse.

Hacia el Norte se abre la bahía de los Golfinhos. No se llama así porque esté llena de golfos (aunque alguna golfilla si que hay) sino porque es un lugar al que acuden a retozar un buen número de delfines (golfinho = delfín en portugués). Nos habían dicho que se acercaban tanto a la costa que se los podía ver de cerca e incluso nadar con ellos.

Sonaba a la típica exageración propagandística y que para ver a alguno se tendrían que alinear unos cuantos astros pero cuando llegamos allí vimos que era tatalmente cierto. Fue una pasada. Estás allí bañándote y ves a pocos metros las aletas de esos simpáticos bichos cuando salen constantemente a respirar.

De cuando en cuando alguno incluso da un salto o asoma el hocico para saludear o para papearse a un desgraciado pájaro que esté volando demasiado bajo. Evidentemente no se van a acercar a tí lo suficiente para que les des una colleja, ni resulta nada fácil sacarlos en una foto porque sólo salen un segundo a respirar. Aún así, sólo verlos allí “compartiendo” el agua contigo resulta una gran experiencia y hace que las playas de Pipa entren directas a mi top 5 del viaje.

No se ve mucho pero ahí hay un delfín...

No son sólo los delfines. La arena está muy bien y el agua limpia. No hay muchos brasas de esos que te joden el día playero tratando de venderte algo cada cinco minutos. Hay viento sí, pero para nada tan terrible como el que soplaba en Jeri e, insisto, estamos en la época ventosa de esta parte Brasil. Se puede estar perfectamente allí. Seguro que algo tienen que ver también los cerros multicolor que rodean toda la playa y le dan un aspecto tan particular.

Surfing Pipa

En Pipa también hay paseos en buggies y movidas por el estilo, bastante más baratos que los de Jeri por cierto. Pero lo que acabamos haciendo allí fue algo bastante más convencional y accesible. Algo que me había planteado ya hacer en otras etapas del viaje, especialmente en el Norte del Perú. Vamos a ver de qué va esto del surf!

Dicen que Pipa, y especialmente la playa en la que estábamos, es ideal para gente que empieza con este deporte porque hay olas pero suaves y estupendas para aprender. Así que contratamos a un instructor para los dos. De una hora íbamos a disponer para que el hombre consiguiera que al menos nos pusiéramos de pie en la tabla.

Surfing Pipa

El asunto empieza con los pertinentes ejercicios de calentamiento. Luego te explican como te tienes que mover para acabar erguido en la tabla mientras la ola te lleva en lugar de estrellarte en el agua. Parece sencillo, un movimiento seco, como haciendo una flexión tiene que llevarte a la posición adecuada: las piernas separadas en el centro de la tabla, el cuerpo flexionado, los brazos extendidos y la vista al frente, hacia la playa. Tenía yo el presentimiento de que, a pesar de mi nula coordinación corporal, aquello se me iba a dar bien. Veía hacerlo a la gente y no parecía tan difícil.

Vaya presentimiento de mierda. Lo intenté millones de veces y fracasé miserablemente en todas menos en dos que conseguí aguantar erguido unos segundos. Fue un desastre aquello y notaba que la paciencia del instructor no daba más de sí.

En teoría no es tan difícil. Él te pone en una ola, te empuja la tabla y te grita indicándote cuando te tienes que poner de pie. Todo lo que tienes que hacer entonces es el puto movimiento que practicaste en la arena. Demasiado para mí, siempre la cagaba en algo, generalmente terminaba con las piernas demasiado juntas y la tabla se me iba a la mierda. Está claro que hay ciertas cosas que no debería ni intentar y aún debería estar agradecido de que no me acabé reventando la cabeza.

Sole sí surfea...

Lo peor es que a Sole se le dió de puta madre. Triunfó a la tercera y ya apenas volvió a caerse más. Cada vez que lo intentaba ella iba de pie casi hasta la orilla como si llevara toda la vida haciéndolo. Cada vez que lo intentaba yo naufragaba al instante como un retrasado .

Y sí no era capaz de hacerlo cuando tenía al tipo que me ponía en la ola buena y me empujaba mucho menos cuando se piró porque habíamos agotado la hora que teníamos de enseñanza. Teníamos las tablas para seguir practicando y la verdad que lo intenté alguna vez más pero ahora era mucho más difícil porque había que colocarse y pillar la ola adecuada, asunto que no nos había explicado del todo. Al menos eso sirvió para que Sole dejará de conseguirlo

;)

En fin, supongo que la plata estuvo bien gastada para salir de dudas y descubrir que el surf NO es lo mío y al menos Sole se fue contenta así que todo bien. Un buen ejercicio eso del surf, por otra parte, se cansa uno bastante…

Fue la despedida de Pipa que, supongo os habeis dado cuenta, vence a Jericoacoara en mi particular concurso de playas mochileras. No me extraña que mi colega Pedro se pasara meses viviendo allí. Es un lugar tranquilo, seguro, divertido, con cosas que hacer y sin pretensiones.

Otro bonito atardecer

Un sitio en el que estuvimos dos noches y tres días que viene a ser un record para el ritmo que llevamos pero en el que nos hubiéramos pasado una semana. No podía ser y nos piramos en un bus a Recife, la penúltima parada de thecaptainflint/america. Esto se acaba amigos.

Concepto Reales Euros

Jeri a Fortaleza 60 26

Fortaleza a Natal 89 40

Natal a Pipa 10 4,4

Apartamento Pipa por día 45 20

Instructor Surf 1h más alquiler tablas 70 31


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