Revista Ciencia

Perros melindrosos para comer. algunos trucos

Por Carlosgutierrez @nutricioncanina

PERROS MELINDROSOS PARA COMER. ALGUNOS TRUCOS

Todos sabemos de perros que son como aspiradoras. Yo conozco una, Kenya, espero que no lea este post y se sienta ofendida, pero es la verdad.

Como veterinario dedicado a la nutrición de perros y gatos, no sé qué es peor, los tragaldabas o los melindrosos –pijoteros, tiquismiquis, como ustedes gusten-. Hoy nos ocuparemos de estos. Si ustedes tienen algún caso, y como cada perro es un mundo, no duden en consultarme que con gusto les atenderé.

Una vez descartado todo problema de salud, para lo cual es necesaria la consulta con el médico veterinario, debemos de pensar en un problema idiosincrático, que es lo que sucede la mayoría de las veces. Este comportamiento es más frecuente y asociado a perros de tamaño pequeño a mediano, menos de 20 kilos de peso.

Hay dueños que acuden realmente frustrados a la consulta porque su perro no come. Aquí también hay que ver varias cosas. Si yo, como veterinario, veo que el perro está delgado, pero es una delgadez sana, no me preocupo y sé que el problema no es el perro sino el dueño ¿Me explico? Aprendamos a ver dónde está el problema, en el perro o en el dueño. Si el problema está en el dueño, hablamos casi siempre de comportamientos aprehensivos, como lo hacen los padres con los hijos, aunque el hijo este sano y coma “suficiente pero no en exceso” el padre y/o la madre no dejan de pensar que su hijo come poco. Todo padre quisiera que su hijo devorara hasta la última cucharada del potito. Creo que un problema serio de las sociedades pudientes es el exceso de comida, no en balde hay más de mil millones de personas con sobrepeso, mientras la misma cantidad se está muriendo de hambre ¡Qué paradoja!

Entonces, una vez que sabemos que el dueño no es el problema, y que el perro realmente está flaco porque no come lo suficiente, y descartada toda enfermedad –todo esto sólo se logrará acudiendo a nuestro médico veterinario- comenzamos a actuar y a buscar la manera de que nuestro perro coma un poco más. Pasos a seguir:

Recuerden que para intentar solucionar este problema haremos una técnica de DESCARTE de situaciones, iremos descartando problemas. Así es más o menos como los médicos tanto de animales como de humanos llegamos a los diagnósticos.

ALIMENTO. En el mercado actual existen suficientes alimentos de calidad y palatabilidad (sabor) excelente. Entonces lo primero que debemos de buscar, bajo la recomendación de nuestro veterinario, son dos o tres variedades de alimentos adecuados para la edad y estado fisiológico de nuestro perro. Hay incluso alimentos específicos para distintas razas. Comprar las muestras más pequeñas y hacer nuestras pequeñas “pruebas de palatabilidad” poner dos o tres platos con los diferentes alimentos, la misma cantidad, y ver qué alimento es el más consumido. Cuatro consideraciones muy importantes:

a) No dejemos el alimento a su libre disposición.

b) Se deja el alimento quince a treinta minutos y se recoge hasta la siguiente comida.

c) Poner los alimentos dos o tres veces al día.

d) Durante el periodo de prueba no alimentar con nada más, nada de picoteos porque nos puede confundir con los resultados de nuestro “experimento”

Aquí pueden suceder dos cosas: alimento consumido y alimento no consumido. Analicémoslas.

Alimento consumido. Hay una buena y una mala noticia. La buena. Si nuestro amigo realmente muestra preferencia por un alimento el problema está solucionado. Felicidades. La mala. Esto sucede una de cada ¿cien, doscientas veces? Pasemos a la situación más común

Alimento no consumido.  Esto es lo más común. De ser así añadamos a cada uno de nuestros platos de alimento. Un 5 – 10% del alimento “para humanos” que sea el preferido de nuestro can. Entiéndase por alimento para humano, salchichas, jamón York, arroz, etcétera. Muy importante, NUNCA DAR MÁS DEL 10% del total en forma de alimento para humano, es decir, si damos 100 gramos de pienso, dar no más de 10 gramos de salchicha, por ejemplo.

Aquí observaremos alguno de los distintos comportamientos (los más comunes): se come todo lo de un plato, se come sólo el alimento para humanos de uno o de los tres platos. Estos son los comportamientos más comunes. Puede existir un perro que coma un poco de pienso del plato A y alimento para humano del B, pero no es lo común.

Tenemos una buena noticia. Casi siempre aquí se resuelve el problema, es decir, que el añadir algún alimento para humano dispara el estímulo del apetito en el perro, quizá no se coma todo el pienso pero en definitiva come más que antes.

Cada perro es un mundo, así que si ustedes tienen uno de estos casos no duden en preguntarme que con gusto les atenderé.

En posterior entrega hablaré sobre los alimentos para humanos y/o sobras de la comida, estimulantes del apetito, etcétera.

Hasta luego.


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