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"Pureza", de Jonathan Franzen: todo un descubrimiento

Publicado el 15 abril 2016 por Lidiacasado
  No había leído nada de Jonathan Franzen y me apetecía muchísimo a que cuando nos lo ofrecieron para reseñar en Anika entre Libros  no me lo pensé. Y no me arrepiento. Pero ni un poquito.Pureza Título: Pureza
Título Original: (Purity, 2015)
Autor: Jonathan Franzen
Editorial: SalamandraColección: Narrativa Salamandra
Copyright: © Jonathan Franzen, 2015© Ediciones Salamandra, 2015© De la portada: CompañíaTraducción: Enrique de Hériz
Edición: 1ª Edición: Octubre 2015
ISBN: 9788498387100
Tapa: Blanda
Etiquetas: internet, feminismo, literatura estadounidense, novela, novela de personajes, wikileaks, infiltraciones, paternidad, socialismo, Fama, maternidad, parejas, sentimientos, muro de Berlín, condición humana, poder económico, Alemania oriental
Nº de páginas: 704

Argumento:

  A través de una serie de personajes cuyas vidas se van entrecruzando a lo largo de la novela, Franzen va desgranando las diferentes formas de vivir y de sentir de un periodista, un hombre que mató a otro por amor, una mujer que renunció a su rica familia para llevar una vida más honesta o una chica que busca desesperadamente a su padre para entenderse a sí misma. Y todos ellos tienen en común la pureza que exigen a sus conductas, aunque no siempre la cumplan o no siempre sea compartida por el resto de los mortales.

Opinión:


  No había leído nada de Jonathan Franzen pero había escuchado y leído opiniones tan buenas sobre sus novelas que tenía muchas ganas de estrenarme con él. Y he de decir que "Pureza" no solo no me ha decepcionado, sino que ha sido mucho más de lo que esperaba.  Una de las cosas que más me han gustado es la manera de contar de Franzen. No necesita llamativos efectos ni oscuros secretos ni giros de guion ni grandes misterios para mantenerte pegada a su escritura. De hecho, me sentí hipnotizada por sus palabras desde las primeras líneas y pasó tiempo hasta que me di cuenta de que, en realidad, no sabía de qué iba la obra, qué me iba a contar en ella. Pero es que no me importaba. Me tenía tan entretenida con lo que me estaba contando que no necesitaba un objetivo ulterior para seguir leyendo.  Esto no quiere decir que no lo haya. Lo hay. Solo que Franzen tiene una capacidad narrativa tal que te va envolviendo con las palabras, contándote historias casi cotidianas, escenas que parecen intrascendentales y no lo son, pensamientos y sentimientos de personajes que, en principio, parece que no tienen conexión entre ellos. Pero sí la tienen. Y a medida que vas leyendo te vas dando cuenta de hasta qué punto la tienen.  Además de mostrar como pocos autores los sentimientos y los pensamientos de sus personajes, Franzen va sembrando la novela de reflexiones muy dispares y muy interesantes para el lector. Un libro de más de 700 páginas da para hablar de muchas cosas y el autor las aprovecha al máximo para hacernos pensar sobre el poder de internet, sobre la ocultación de información relevante, sobre quienes se dedican a filtrar esos secretos y el poder que les da, sobre el papel de la mujer en el mundo, en la cultura, en el entorno laboral y también en las relaciones personales; sobre la vida en la antigua Alemania el muro, sobre política, sobre el mundo en el que vivimos y sobre la herencia que queremos dejar a nuestros hijos.  Pero Franzen también profundiza en la dimensión más humana de las personas, en sus deseos íntimos, sus frustraciones, sus manías, sus grandes objetivos. Y así, nos habla de la pugna entre egoísmo y generosidad que se da en toda relación, sobre parejas conflictivas, sobre maternidad, sobre paternidad, sobre amor y desamor, sobre el deseo, sobre cómo nos afecta la fama, sobre lo más noble del ser humano o sobre su capacidad para manipular, para mentir, para ocultar verdades y hasta para matar.El autor estructura todas las subtramas de la novela y todas estas reflexiones en siete partes de parecida longitud (excepto la última, sensiblemente más corta) y las utiliza para ir presentándonos o profundizando en esos personajes cuyas vidas se entrecruzan en un determinado momento. Así, el narrador en tercera persona omnisciente va centrando el foco en Pip (Purity), Andreas Wolf, y Leyla y Tom para ofrecernos una realidad caleidoscópica cuya visión de conjunto tendrá que ir conformando el lector.Solo una de esas siete partes está escrita en primera persona: la quinta, narrada por Tom, lo cual resalta la importancia de este personaje y su condición de eje sobre el que pivotan los demás.  Con un estilo aparentemente sencillo pero lleno de profundidad y de matices, Franzen nos va desgranando la vida de estos personajes al tiempo que nos permite ahondar en la naturaleza del ser humano y su capacidad para lo mejor y para lo peor.  En definitiva, una obra profunda y diferente que no deja indiferente al lector. Enlace a la reseña original.
   Nos seguimos leyendo.


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