Revista América Latina

¿Qué hay detrás del discurso de Capriles?

Publicado el 14 junio 2012 por Jmartoranoster
Posted on 14 junio, 2012 by

Julio Escalona


El discurso es coherente con la conducta política de la oposición

Sin duda fue un discurso mediocre, muy mal expresado y comunicado.
Quizás sea el peor discurso que un candidato a la Presidencia de la
República haya presentado en el momento de oficializar su candidatura.

Con la mala suerte para él, que exactamente al día siguiente el
Presidente Chávez, uno de los mejores oradores que haya dado Venezuela
(país de buenos oradores), pronunció una pieza oratoria magistral.
Plena de contenido, referencias históricas, anécdotas, imágenes
literarias, buen estilo, humor, entusiasmo, emotividad, compromiso
patriótico, liderazgo y sentido pedagógico.

No presentó Capriles un programa, pero eso era de esperarse. La
oposición venezolana no lo necesita. Su programa está previamente
elaborado y los medios de información opositores se encargan de
remacharlo todos los días reforzando el egoísmo, el individualismo, el
culto a la propiedad privada, el éxito fundado en la acumulación de
bienes materiales, el anticomunismo, el antifidelismo, el rechazo a la
solidaridad internacional, al comercio justo, a la cooperación
solidaria, etc. Desarrollando y reforzando un imaginario colectivo
forjado en las reglas del mercado capitalista. En fin, estimulando el
antichavismo, que es aspecto que más los cohesiona.

Es más, si se analiza la campaña política que han realizado, se
observará claramente que ha estado orientada a encubrir sus verdaderas
creencias y posiciones programáticas. Omiten defender el capitalismo,
su estrategia neoliberal privatizadora, sus vínculos transnacionales,
etc.

Han tratado de reforzar y cosechar prejuicios y sentimientos que ellos
han sembrado en el electorado que los sigue y en sectores de la
población que puedan estar confundidos. Aprovechar la fuerza de la
tradición y la costumbre heredada por siglos de dominación del
capital, ha sido su práctica.

Durante estos trece años ellos siempre han mantenido una actitud
hipócrita, de doble cara con total ausencia de transparencia y cero
sentido autocrítico. El golpe de Estado de abril de 2002 no fue tal,
fue un vacío de poder, pues el Presidente Chávez supuestamente
renunció por petición del alto mando militar. Pero en cualquier lugar
del mundo, donde un presidente renuncie por petición del alto mando
militar, es un golpe de Estado. Pero no, por obra de manipulaciones
leguleyas, caradurismo e hipocresía, lo que hubo fue un vacío de
poder.

Luego, todos firmaron el decreto Carmona, pero ellos sólo estaban de
visita en Miraflores o se habían ido antes, en fin, ninguno participó
en el golpe de Estado. De la misma manera, Capriles no violó la
inmunidad de la embajada de Cuba, no detuvo violenta e ilegalmente
(junto con Leopoldo López) al ministro Rodríguez Chacín y así por el
estilo.

¿Un discurso carente de contenido?

Sí, desde el punto de vista programático por supuesto. Esto lo
acabamos de explicar, pero sí hay un contenido desde el punto de vista
de repetir lugares comunes que vienen siendo el eje de la campaña
oposicionista. No se puede pensar que el equipo de asesores de
Capriles no preparó ese discurso y le imprimió un determinado
contenido y un estilo. Lo que pasa es que a juzgar por los resultados,
parece que Capriles fue muy mal ejecutor de las instrucciones que
recibió. No es un líder popular, no es un orador brillante, no tiene
solidez intelectual, carece de ingenio y no tiene el don de la
palabra. Parece muy inculto y eso no lo resuelve un comando de campaña
de un día para otro.

Sus asesores le han hecho daño. Seguramente porque algunos son
estadounidenses y no conocen bien nuestro país. Por ejemplo, lo han
puesto a imitar a Chávez. Esa es una misión imposible. Entonces lo
ponen en una posición tragicómica con unos inesperados alaridos de
“¡Cómo te quiero Venezuela” “¡Viva Venezuela!” “¡Mi vida es el
pueblo!” Lo mismo pasa con referencias religiosas como “El tiempo de
Dios es Perfecto,” “Dios los bendiga a todos,” “Después de Dios Están
Uds.” y el “Amén” final. La gente no puede ser lo que no es. Mejor
hubieran contratado a Emilio Lovera.

Esos deslucimientos afectaron el uso de los lugares comunes con los
que Capriles ha tratado de encantar al electorado opositor. El autobús
del progreso, el compromiso con el futuro, la unión de todos los
venezolanos, el rechazo a la violencia y la culpabilización de Chávez
y del chavismo como responsables de la violencia, la promesa de unir a
chavistas y escuálidos, la conquista de una especie de reino de la
armonía donde predomine la paz como base para la construcción de un
gran país. Están obligados a mantenerse en esas generalidades, pues
las concreciones originan preguntas, que por el tipo de campaña que
han diseñado, no están dispuestos a responder.

Estos lugares comunes son lo suficientemente generales como para
captar los sentimientos de frustración de las capas medias y otros
sectores populares, que se ven afectados por la inseguridad, la
inflación, la violencia. Esa ha sido la apuesta de la oposición y
Capriles fue coherente con dicha apuesta.

Llama la atención la falta de referencia a la economía, a la pobreza y
otros temas a los que han tratado de sacarle provecho político y
electoral ¿Fue un olvido de Capriles debido a la presión generada por
la naturaleza del acto? Puede ser. Pero también puede tener otro
origen.

La convicción de la derrota y la huida hacia la desestabilización

En la oposición puede estar haciendo mella la convicción de que a
estas alturas, hagan lo que hagan, van a ser derrotados electoralmente
y por tanto, se van comprometiendo más con el escenario de la
desestabilización y el desconocimiento de los resultados electorales.

En el discurso está recalcada la culpabilización de Chávez y el
chavismo, como responsables del odio, la violencia, las peleas, y muy
acentuada la afirmación de que Capriles es garantía de la paz.
Entonces, deberíamos prepararnos para la acentuación en Venezuela de
los secuestros, el sicariato, los enfrentamientos entre pandillas, la
multiplicación de las muertes violentas, del tráfico y microtráfico de
drogas, etc. También veremos el crecimiento de la infiltración de
paramilitares y de las acciones violentas promovidas por estos. De la
misma manera puede multiplicarse el sabotaje a los servicios públicos
y las deficiencias de estos por real o aparente ineficacia. Los
apagones, los cortes en el servicio de agua, los problemas en las
comunicaciones (en la telefonía fija y en la telefonía celular), los
desórdenes en el tránsito, incluido el metro y en general en el
servicio de transporte, etc.

Se trata de multiplicar un deterioro acelerado de la vida cotidiana de
la población para tratar de impedir, que la aceptación que tiene el
Presidente Chávez, que linda por el 70% se transforme en intención de
voto, que hasta ahora linda entre el 55% y el 60%, para impedir que el
triunfo de Chávez tenga la contundencia necesaria, es decir, que se
llegue o se acerque a los diez millones de votos, lo que podría
facilitar el grito de ¡Fraude! y el desconocimiento de los resultados
electorales.

Puede ser que el discurso de Capriles esté más lleno de contenidos y
mensajes de lo que al principio podamos suponer. Llama la atención su
reiterada insistencia en la no violencia, a la paz, a la armonía, a la
unión de todos los venezolanos, la condena a la polarización y la
culpabilización de Chávez y el Chavismo de la violencia, de la
división… Por detrás está implícita la denuncia de las “hordas”
chavistas y de Chávez como jefe de grupos violentos, que yace muy viva
en el imaginario opositor.

Este ha sido un argumento permanente de la oposición. Sin embargo,
debemos registrar los momentos en los que han renunciado a
planteamientos programáticos explícitos y se han concentrado en
señalamientos como los contenidos en el discurso de Capriles. En el
pasado la reiterada denuncia de la violencia ha tenido como finalidad
crear un clima propicio para estallidos violentos con el disimulo del
que tira la piedra y esconde la mano. Ellos han propiciado la
violencia, por la supuesta amenaza, siempre presente de las “hordas”
chavistas o del “dictador” Chávez que en cualquier momento nos va a
exterminar a todos. Una psique enferma como es la de los sectores
radicales de la oposición, reacciona no sólo preparándose para la
violencia, sino justificando los golpes “preventivos”. En el fondo es
la psicología del sionismo y del “bushismo”. Es la política de
convertir el terror y el miedo en instrumento de cohesión social y de
movilización política. Recordemos el plan y el desarrollo del golpe de
abril de 2002.

El capital financiero, el sionismo y la destrucción de los Estados soberanos

He abordado este tema en otros artículos. Ahora sólo ratificaré
algunos aspectos relevantes. El modo de existir del capital financiero
es la guerra. En el mundo se desenvuelve una guerra global y
permanente, que entre otros propósitos tiene la destrucción de los
Estados soberanos, en particular, aquellos que desarrollan
transformaciones antiimperialistas y de integración de los Estados
soberanos, para construir otros espacios de poder, otros proyectos de
vida que desafían la globalización neoliberal derrotando en los hechos
el “pensamiento único”.

La finalidad de las fuerzas imperiales, entre otras, es construir dos
mundos: un mundo, el mundo de las poblaciones ricas del Norte y una
periferia empobrecida, caótica, plena de violencia y muy rica en
recursos naturales y biodiversidad, que el Norte desarrollado espera
controlar.

Libia fue destruida como nación, como Estado soberano. Se está
tratando de destruir Siria y en la lista están Irán y los países de la
Alba. Desde esta perspectiva, el triunfo de Chávez difícilmente puede
ser aceptado.
El sionismo ha colocado sus cartas sobre la mesa. Capriles es una de
ellas. A sabiendas de sus limitaciones, fue escogido como candidato a
Presidente. Lo importante es su obediencia. Su inevitable derrota
tampoco será fácilmente aceptada. otras opciones.El Mossad tiene sus propios planes,
el uribismo y las fuerzas imperiales, que ya nos han invadido, tienen la inteligencia social, la movilización y la organización del poder popular más la unidad cívico-militar, son parte de nuestro plan de defensa. De esto hablaremos más tarde.

julio.escalona99@yahoo.com

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