Revista Regiones del Mundo

R. de la Garza: “Soy el chico malo de la moda polaca”

Por Nestortazueco

(Néstor Tazueco, 03/10/2011, Varsovia)

Rodrigo de la Garza nació en Toluca, México, en 1978, donde pasó los primeros años de su niñez. Con nueve años se trasladó a vivir a Estados Unidos. Desde muy pequeño mostró su curiosidad por el mundo de la moda, pero decidió estudiar medicina. En 1998 se alistó a los US NAVY como médico para comprobar lo acertado de su decisión. Pero incluso como militar continuó sus estudios y su amor por la moda. Sin embargo, la inseguridad del diseño le llevó a continuar como médico.

Aproximadamente un año después de dejar la marina estadounidense, entró a colaborar en el negocio familiar en la sección europea, para lo que pidió un año de abstención de la carrera de medicina. Doce meses que se multiplicaron por dos, momento en el que se decidió a dar el paso definitivo y abandonar el estudio galénico y volcarse completamente en el negocio familiar. Tras un año viviendo en Alemania, Francia e Italia se mudó a Polonia, donde continúo con la cría de las alpacas.

Una vez aquí, Rodrigo de la Garza decidió hacer realidad su sueño de toda la vida y dedicarse por completo al mundo de la moda. Aunque el camino no ha sido fácil ni rápido, parece que para los críticos y expertos se ha consolidado como “el hombre del color”. Con un estilo muy propio, que combina un corte entallado, materiales de alta calidad, colores vivos y precios asequibles, ha conseguido abrirse un hueco en el complicado mundo del diseño. Son numerosas las portadas de revistas con rostros conocidos vistiendo un De la Garza y su próximo paso es una colección femenina que presentará el próximo 9 de noviembre en Soho Factory (Varsovia).

R. de la Garza: “Soy el chico malo de la moda polaca”

Pregunta: – ¿Cómo acaba un ex marine de los EEUU convertido en diseñador de moda?

Respuesta: De niño me trasladé a vivir a EEUU y cuando comencé la Universidad decidí estudiar medicina. Sin embargo, a mí siempre me había interesado el diseño, la moda, la ropa, y quería saber si realmente la medicina podría ser mi profesión del futuro. ¿Y qué mejor forma de comprobarlo que practicándolo? Y allí te daban la posibilidad.

Así que un día, salí de la Facultad, fui a la oficina de reclutamiento, me gustó lo que me dijeron y firmé un contrato de cinco años…, a la semana siguiente ya estaba embarcando.

Fue una gran experiencia. Viajé, hice muchas cosas que no pensaba que podría hacer, como por ejemplo estar una semana con los NAVY Seal en una costa de Puerto Rico haciendo maniobras. Fui a Nicaragua a hacer entrenamientos en la jungla… muchas cosas que nunca olvidaré.

P: – Una decisión muy impulsiva. ¿Eres siempre así?

R: Si. Por ejemplo, la decisión de venir a Polonia fue un impulso motivado por el negocio familiar. Estaba viviendo en Alemania y estaba aburrido de ese país. No me gusta. Y vine una semana de visita a Polonia y me encantó. Ví las posibilidades que me podría ofrecer tanto a nivel interior como económico. Me lo planteé como el puente con los países del este y dos meses más tarde ya estaba aquí con la empresa familiar de la cría de alpacas.

P: - ¿Y cómo te encuentras ahora mismo?

R: Pues el mes que viene ya serán ocho años los que llevo aquí y me encuentro muy bien.

P: - ¿Fue difícil el comienzo?

R: Bueno, lo que para muchos extranjeros es más traumático, el invierno, para mí no lo ha sido tanto. Yo estuve viviendo en Chicago y Nueva York, donde hace mucho frío y nieva tanto como aquí, así que ya estaba acostrumbrado. Además, me encanta la nieve.

En realidad podría decir que mi vida es más complicada ahora que antes.

P: – ¿Por qué ahora?

R: Porque al ser diseñador, estoy en el punto de mira de los medios. Ser un personaje público es diferente a ser una persona anónima. No es que yo haya cambiado, porque soy el mismo ahora que hace 10 años: tengo los mismos amigos, salimos, hacemos pendejadas, a veces nos emborrachamos…, nadie es perfecto. Pero ahora tengo que tener más cuidado porque me juzgan más. Y eso cuesta. Por eso me gustaría que mi ropa se hiciera famosa, pero que yo pudiera seguir siendo siempre Rodrigo.

P: - ¿Cómo han entrado tu estilo y tus diseños en el mundo de la moda polaca?

R: Por un lado ha tenido una buena aceptación y por otro no. Hay personas que piensan que yo solo uso colores rojos y amarillos, y es difícil demostrarles que puedo trabajar con lo que sea: azul, negro, gris, café…, pero sí entró bien. No me puedo quejar.

Cuando empecé, pensé: ¿qué hago, trajes clásicos, con el corte tradicional para ser uno más, o arriesgo y utilizo los colores que a mí me gustan y rompo con la monotonía cromática de este país? Porque en Polonia no había nada de color. Y empecé. Recuerdo que cuando abrí la tienda tenía unos 50 zloty en la cuenta de mi banco. (Risas). Fue un momento de un poco de miedo porque no tenía ningún plan, pero un día vinieron unas estilistas y unas personas a las que les gustó la ropa y compraron algún traje. Y así empezó todo a mejorar.

P: - ¿En qué se ha basado entonces su éxito?

R: En la suerte y en el trabajo. Suerte porque cuando empecé no conocía a nadie en este mundo. Ahora sí conozco a muchos estilistas, pero al principio no, era un desconocido. Y aún hoy soy una persona alejada de ese mundo porque todos los estilistas polacos trabajan con los mismos diseñadores, editores, salen juntos, van de vacaciones juntos, son amigos. Pero yo estoy completamente fuera.

Y trabajo, claramente, porque la ropa es buena, el material es bueno y el esfuerzo es enorme. Cuando comencé, pensé, tengo que hacer una colección como a mí me gusta, con muy buena onda, y los clientes vendrán.

P: - ¿Entonces no has conseguido entrar en ese círculo de la moda?

R: No, soy un poco como el diseñador rebelde de Polonia, soy completamente diferente.

P: - ¿Cómo es la moda polaca?

R: Al principio era muy simple y básica. Básica en los colores, no existen muchas opciones. Hay tres diseñadores que ya están asentados y trabajan solos. La gente les tiene un gran respeto, y yo también se lo tengo, porque dejaron las empresas internacionales para las que trabajaban y se independizaron. Fueron muy valientes y hacen buena ropa, pero creo que en Polonia faltaba el sabor extranjero, el color de fuera, el corte importado y un aire fresco.

R. de la Garza: “Soy el chico malo de la moda polaca”

P: - ¿Cómo mexicano supongo que habrá traído tus raíces?

R: Claro, los colores de México, pero no sólo. Me gusta mucho el estilo italiano, y me ha ayudado a crear mi estilo. Viajar mucho te ayuda a incorporar diferentes destrezas.

De todos modos, la moda está cambiando, como todo en Polonia, las carreteras, los aeropuertos, las calles, los edificios. Cuando un país crece económicamente, también lo hace la moda, porque la gente empieza a demandar diferentes propuestas.

P: - Sin embargo, tus atrevidos colores y cortes, las cinturas entalladas… ¿cree que llegarán a ser del gusto del gran público en Polonia o están destinados a una minoría más atrevida?

R: Me gustaría crecer más que solo Polonia. Querría tener una base fuerte aquí y asentarme completamente, pero también me gustaría exportar a Italia, España, México, Chile…

Sobre la pregunta, es importante tener en cuenta que mi estilo es una moda urbana, de ciudad. Los trajes de otras firmas tienen normalmente en la cintura unos 8 centímetros de espacio, los míos tienen 3. Por eso creo que, aunque pueda alcanzar un público amplio, mis trajes nunca serán del gusto de todos, y yo quiero mantener mi estilo y la calidad. No busco que le guste a todo el mundo, sino que mantengan su sello de exclusividad, por eso quiero crecer fuera también.

P: - ¿Cuál será su siguiente paso?

R: Ahora mismo estoy trabajando en una colección de moda femenina. Quiero que sea un poco más casual, pero no demasiado. Creo que sorprenderá positivamente a todos. La presentaré el próximo 9 de noviembre en Soho Factory, en Praga, y uno de los modelos será Zombie Boy (modelo canadiense que ha trabajado en uno de los últimos video clips de Lady Gaga). Sobre la ropa no quiero desvelar nada, pero estoy trabajando mucho y el evento será un éxito.

Para el hombre, mi idea es que sienta que pueda vestirse con diferentes estilos combinando la misma ropa. Que entienda que la americana no sirve solo para ir de traje a la oficina.

P: - Y siempre trabajando con la lana de alpacas…

Sí, siempre. Su lana es maravillosa, se compara con el cashmere. Mi familia tiene en Chile muchas alpacas, que hemos criado durante muchos años hasta conseguir que den una lana tan suave como el cashmere, pero además es hipoalergénica, no causa reacciones alérgicas, y no irrita la piel y pesa menos.

De todos modos, también uso otros materiales como el auténtico cashmere, aunque poco, porque en estos momentos hay mucho pero poco de buena calidad. Trabajo con merino y con telas italianas…

Intento que todo el mundo pueda tener un traje moderno y de telas de gran calidad a un precio asequible. Mis diseños no son tan caros comparados con las otras grandes firmas y la calidad es hasta mejor.

P: - ¿Cree que ya ha triunfado?

R: Todavía no. Creo que soy demasiado inconformista como para que considere que ha llegado un momento en el que me sienta un triunfador pleno.

P: - Sin embargo, su última colección, Spring in the City, fue un éxito.

R: Sí, para mí, ver tantas personas en la presentación de la colección, tantos amigos cerca, rostros conocidos… fue muy importante. Cuando tienes este apoyo significa que estás haciendo las cosas bien, que estás creciendo, pero no que hayas triunfado.

P: - Además, las críticas fueron muy buenas.

R: Sí, pero eso no es lo importante. Llegará el día en que no lo sean y estoy preparado para ese momento. Ahora se habla bien de mí, pero no siempre será así. Como te dije antes, yo no he cambiado y por eso sé que tan pronto estás arriba como puedes bajar. Sigo siendo el mismo que tenía 50 zloty en el banco cuando abrió la tienda.

P: - ¿Dondé se retira cuando tienes un mal día para estar solo?

R: A mi estudio.

P:- Y al contrario, ¿dónde va para disfrutar con sus amigos?

R: A Sketch, en la calle Foksal.

P: - Cuándo añoras Mexico, ¿dónde va a comer?

R: A Tortilla Factory en Wilcza. Me encanta el burrito allí. De la cocina mexicana me gusta todo: tacos al pastor, mole, como el que hacía mi abuelo, enchiladas, tortas… Cada vez que voy a México engordo. No salgo de fiesta, no bebo, solo como.

P: - Y de la comida polaca, ¿qué es lo que más le gusta?

R: El jamón ahumado que luego cortamos en rodajas para hacer sandwiches. Pero me quedo 100% con la cocina mexicana.

P: - ¿Qué prefiere un chupito de vodka o uno de tequila con sal y limón?

(Risas). Ahora el vodka, ya me acostumbre. Me han conquistado. Hasta me sienta mal cuando tomo tequila solo.

P: - ¿Tiene algún fetiche? ¿Conserva algún objeto de su juventud?

R: Un Cristo de madera que fue de mi tatarabuela y que pasó de generación en generación por mi familia hasta mí. Yo no lo conservo por su significado religioso, sino por el familiar. Me recuerda a mis raíces, a mi abuela, a mi madre.

R. de la Garza: “Soy el chico malo de la moda polaca”

P: - ¿Es importante para usted la familia?

R: Bueno, no tanto, pero sí los recuerdos. Porque mi familia es un poco rara. Conocí a mi madre cuando tenía 10 años, a mi padre con 18, me críe con mis abuelos. Estábamos separados. Pero siempre intento volver a México al menos una vez cada año o dos años.

P: - ¿Y qué es lo primero que hace cuando llega?

R: Voy a la primera taquería que veo en una esquina y entonces me doy cuenta de que estoy en casa. En una de ellas. (Risas).

P: - ¿Se ve viviendo siempre en Polonia?

R: En Europa seguro, lo que no sé si en Polonia, aunque puede ser. En México no, porque es un poco peligroso para los mexicanos. También Chile parece un país muy atractivo, pero me encantan las mujeres polacas. (Risas).

P: - ¿En este momento tiene pareja?

R: Ahora mismo sí. Y aunque tener pareja es un poco difícil rodeado de tantas chicas bonitas, tengo la suerte de que sea mi mejor amiga, trabajamos juntos, me ayuda, me apoya… y esto es mil veces más importante que la belleza de cualquier otra mujer. Es muy importante para mí.

P: - ¿Se ve con una familia, casa, jardín, perro…?

R: Me gustaría decir que sí, porque creo que sería un padre fantástico, pero tengo tantas aspiraciones en la vida que no sé si llegaré a tiempo de tenerla. Si todo sale bien en unos años, creo que habré madurado lo suficiente… (Risas)… porque en este momento ni siquiera tengo plantas. (Risas).

P: - Comentaba la difícil situación de México, ¿cómo la vive desde la distancia?

R: Desgraciadamente estamos muy cerca de EEUU y muy lejos de Dios. He tenido familiares asesinados, secuestrados… tienen que cambiar muchas cosas. México es un país con unas posibilidades enormes, con muchos recursos, petróleo… pero creo que los males están arraigados en lo más profundo. Serán necesarios muchos años para acabar con esto, tantos que no creo que yo pueda verlo.

P: - ¿Qué aficiones tiene a parte de la moda?

R: El fútbol, el Real Madrid 100% desde que jugara Hugo Sánchez. Además, cuando estaba en EEUU jugaba a beisbol, y me gustaba el fútbol americano, pero por una lesión en la rodilla ya no puedo practicarlos.

P: – Ha sido un auténtico placer. Muchas gracias por su tiempo.

R: El placer ha sido mío y quiero aprovechar para invitar a PolskaViva al desfile del 9 de noviembre.

P: – Allí estaremos. Gracias de nuevo.

R. de la Garza: “Soy el chico malo de la moda polaca”

Sígue a Rodrigo de la Garza a través de su web: http://www.delagarza.it/ y de Facebook: http://www.facebook.com/delagarzamoda?ref=ts


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