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"Rabia" de Stephen King

Publicado el 20 julio 2017 por Librosquevoyleyendo @librosqvleyendo

Un adolescente al borde de la locura toma veinticuatro rehenes en un colegio. Los intentos de encontrar una salida pacífica por parte del profesorado y la policía resultan vanos. Mientras, los jóvenes retenidos se contagian gradualmente del frenesí de violencia que les impone su captor. Cada palabra, cada acto, se convierte en descarnadas acusaciones contra un sistema de enseñanza corrupto y un modelo de familia basado en la hipocresía, que obligan a los jóvenes a reprimir sus sentimientos para convertirlos en carnaza de una sociedad que los devorará implacablemente...

Encuadernación: Tapa dura

Precio: Desde 50 € de segunda mano

Cuando le coges el gusto a un autor tan prolífico como Stephen King, llega un punto en que para elegir siguiente libro te limitas a ir a su bibliografía y a elegir uno al azar. Es por esto que todos los que disfrutan los libros de King en algún momento han llegado a toparse con "Rabia". "Rabia", un libro de los tiempos en que Stephen King aún firmaba con el pseudónimo de Richard Bachman, nos cuenta como Charlie Decker secuestra a su clase del instituto durante varias horas después de matar a su profesora de matemáticas. Lo chocante de este libro no es el tema sino la historia tras él, por lo que ésta merece ser contada. Al poco tiempo de ponerse este libro en circulación, varios adolescentes de Estados Unidos secuestraron a su clase de la misma forma que Charlie Decker, sintiéndose inspirados por este (más información aquí). Uno de ellos, que llegó a matar a varias personas y más tarde fue diagnosticado con esquizofrenia, tenía una copia de este libro en su taquilla. Debido a esto, King decidió que el libro dejaría de publicarse, por lo que la única forma de acceder al libro es comprar una copia de segunda mano (algunas a precios desorbitados) o a través de una biblioteca. Curiosamente, aquí en España ha sido fácil dar con un ejemplar (la mayoría de bibliotecas de Castilla-La Mancha tiene uno), así que en cuanto cayó en mis manos empecé a leerlo.

Las primeras impresiones fueron un poco de decepción: dado el oscuro pasado de esta historia y los acontecimientos que desenvolvió, una parte de mí esperaba encontrarse una historia tal que me hiciese sentir que estaba leyendo un libro prohibido o maldito (expectativas sin fundamento, lo sé). No obstante, una vez rota esa burbuja inicial he podido apreciar el libro como uno más.

La historia empieza con Charlie mirando a una ardilla que corre por el césped que hay frente a su instituto. Charlie está en clase, pero como si no estuviera. Es entonces cuando es llamado a ver al director. En estas primeras páginas, nuestro protagonista nos cuenta que hace poco estuvo a punto de matar a su profesor de Química, por lo que el instituto lleva un gran control sobre él: charlas con psicólogos, reuniones regulares con el director, etc. Pero Charlie está cansado, los nervios y la ansiedad le mantienen el estómago revuelto gran parte del tiempo y está harto de ser un número en un expediente para todos aquellos que dicen preocuparse por él. Es por ello que quiere armarla. Así, coge la pistola de su padre, que había llevado previamente a su taquilla, vuelve a su clase y dispara a su profesora de álgebra. A partir de aquí comienza una encerrona que durará varias horas. A lo largo de ésta, Charlie hablará con policías, con el director, con el psicólogo, etc.

Lo que me ha resultado más chocante de la historia es que, aunque sus compañeros de clase se asustan cuando dispara a la profesora, no hay histerismos, ni miedo. Charlie les explica que solo quiere "armar jaleo", les deja fumar en clase, y salvo por el volumen de policías que empieza a aglutinarse fuera, todo parece una charla entre amigos. El único que está alarmado por la situación es Ted Jones, que representa el prototipo de "chico modelo" en contraposición a Charlie.

"Cuando te haces daño a los cinco años, lo anuncias al mundo con gran alboroto; a los diez, lloriqueas, pero cuando cumples los quince empiezas a tragarte las manzanas envenenadas que crecen en tu árbol del dolor. Es el camino occidental hacia el conocimiento. Empiezas a meterte los puños en la boca para acallar los gritos, sangras por dentro."

Durante las horas que dura el " secuestro ", las razones de Charlie para hacer lo que ha hecho empiezan a aflorar, lo que despierta empatía en sus compañeros. Todos están cabreados con la sociedad, la escuela, los hipócritas, los que juzgan sin saber, los que creen que el mundo es suyo. Cansados de ser invisibles, un número en un mar de datos. Todos empezarán a hacer confesiones, a hablar de si mismos, a entenderse unos a otros, siendo Ted Jones, el único preocupado porque Charlie tiene un arma y ha matado a su profesora, la "oveja negra" de la clase.

"Eché un rápido vistazo al público. Todos estaban pendientes del espectáculo, hipnotizados. No pensaban en el señor Grace, Tom Denver o Charles Everett Decker. Observaban la escena y quizá veían una parte de sus propias almas reflejadas en un espejo agrietado. Era magnífico. Era como la hierba nueva en primavera."

Esta obra choca un poco con las obras actuales puesto que éstas suelen incluir algún elemento sobrenatural, alienígena, sextos sentidos, poderes paranormales, etc., mientras que en este libro solo tenemos a un chico cansado y frustrado con el sistema. Lo más escalofriante, atendiendo no solo al libro sino a la historia a su alrededor es que lo que hace Charlie parece hasta una buena idea. Si bien ha matado a su profesora, de la encerrona de la clase salen, en su mayoría, cosas buenas: se cuentan verdades, se fortalecen vínculos, etc. Es fácil empatizar con el personaje, y pensar que otras personas pueden empatizar con él e imitar sus actos (como pasó en su momento en Estados Unidos) le da a este libro su propio aire de terror, uno más real que cualquier otro de Stephen King.

Si quieres hacerte con un ejemplar, puedes hacerlo desde el siguiente enlace: Rabia


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