Revista Economía

¿Realmente funciona el do-it-yourself en la bolsa?

Publicado el 08 junio 2018 por Slowinver @slowinver

do-it-yourselfEn este artículo quiero estudiar las ventajas y los problemas del DIY (hazlo tu mismo) en inversiones en bolsa.

El do-it-yourself está en boga desde que el acceso a Internet ha democratizado el acceso a la información. Puedes ver cientos de videos y páginas web para cambiar la batería del móvil, para hacer una vichyssoise o para operar en el mercado con futuros.

Pero, ¿Es factible invertir uno mismo sus ahorros en la bolsa, sin intervención de nadie, y ganar dinero de forma consistente?

Para saberlo, voy a resumir las posibilidades al invertir:

Gestión delegada en fondos de inversión o cuentas bancarias: Una mala elección

La gestión delegada es la que la inmensa mayoría de personas utiliza: contratas un fondo de inversión y les cedes tu dinero. O una cuenta de ahorro.

Está demostrado que contratar un profesional de las inversiones es, en promedio, muy mala idea. Prácticamente no existen fondos que superen a los índices de referencia.

No lo digo yo, lo dicen decenas de estudios que demuestran que, en España y en el extranjero, los fondos de inversión no baten a sus índices de referencia cuando observas históricos largos. En algunos periodos, como el 97/2007, sólo el 0,2% de los fondos comercializados en España batieron al índice.

Y los fondos de pensiones, pese a orientarse al largo plazo, lo hacen igual de mal.

Las cuentas de ahorro en bancos son un opción menos arriesgada que los fondos, pero, claro, apenas en muchas ocasiones ni siquiera superan la inflación, o lo hacen por muy poco.

Claro que siempre hay algún fondo que destaca, que supera al mercado de modo sostenible. El problema es saber cuál.

Desde luego, la mayoría son mediocres o malos. El 60% ni siquiera supera la inflación.

Puede parecer sorprendente, pero es asi. Y es que los grandes fondos tienen varios problemas importantes.

Por qué los fondos no consiguen superar a los índices.

Los inversores de gran tamaño tienen dificultades que un inversor particular no tiene:

  1. En muchas ocasiones un fondo no puede comprar las acciones más interesantes, porque no se ajustan a su folleto de inversión, o por temas de marketing, o por decisiones empresariales poco relacionadas con la bolsa.
  2. Al invertir grandes cantidades de dinero, sus operaciones de compra venta y de venta deben ser escalonadas, para no incurrir en deslizamientos excesivos del precio. Nunca pueden comprar a un precio barato, sin más.
  3. Por la misma razón, los fondos dejan fuera de su radar del 60% al 80% de las acciones del mercado, obviando las pequeñas y medianas compañías, que tienen mayor potencial de revalorización.
  4. Muchos fondos de inversión son dinosaurios: tienen un proceso de toma de decisiones muy lenta, donde las compras deben ser aprobadas por un comité de riesgos en el que un gestor debe defender sus ideas exponiendo argumentos en una reunión. El proceso en conjunto puede durar días o semanas, cuando quizá el valor ya no es tan atractivo.
  5. Los gestores de fondos, aunque estén bien formados, no se juegan su dinero. Si lo hacen mal, como mucho pierden su trabajo. Su motivación no va a ser como lo de un inversor particular.

Por tanto, inicialmente podemos concluir que es mejor invertir con tus propios criterios.

Si es que los tienes, claro.

En este punto, hay dos visiones del tema: un DIY parcial, o un DIY total.

DIY parcial: suscripción a servicios de consejos

En Internet hay multitud de páginas web y empresas que, previo pago, te aconsejan qué activos comprar o vender. Este caso es un D-I-Y en parte, puesto que eres tú mismo el que compra y vende, pero en función de los consejos o señales de compra-venta.

Existen muchas alternativas: Darwinex, Forexsignal, Collective2, o muchos otros.

Confieso que yo, en mi larga búsqueda de sistemas de inversión solventes, he utilizado en ocasiones algunos de esos servicios.

En general, apenas he ganado dinero. En algunos sí, y además mucho. Pero en otros he perdido. En conjunto he tenido resultados positivos, pero por poco.

El problema de las señales o consejos de inversión es que suelen ser métodos de inversión muy orientados al corto plazo, sistemas desarrollados por ordenador muy sobreoptimizados. Es decir, cuando funcionan, funcionan muy bien, pero según pasa el tiempo suelen entrar en fuertes rachas de pérdidas y pierden todo lo ganado, o más.

Por eso la mayoría de servicios de señales son sobre divisas o futuros, que con su apalancamiento permiten hacer dinero muy rápido.

Los servicios que yo he buscado siempre han sido sin apalancamiento, orientados al largo plazo, y con históricos largos y lo más estables posibles. Y además con riesgo bajo y que por detrás haya una idea lógica, más o menos razonable, y que se pueda entender.

La verdad es que hay muy pocos asi.

Quizá te parezca extraño que critique este tipo de suscripciones, puesto que yo vendo en este blog una suscripción de consejos, mi “robota” E.M.I.L..servicio do-it-yourself EMIL

Pero precisamente por eso construí este sistema (que en realidad son dos sistemas que se promedian, para disminuir el riesgo) porque es el estilo sencillo y de largo plazo en el que yo confío.

Y por eso, hemos ganado un 15% en 2017 y llevamos un 3,5% en 2018.

Nunca hay certeza de ganar, claro, pero vamos acumulando.

Pero los servicios de consejos tienen un problema: la suscripción mensual es un coste fijo que hay que restar a los resultados, sí o sí. Y en muchas ocasiones son servicios caros, con tarifas mensuales de  40€, 50€, 100€ o incluso más. Cuanto más prometen, más caros resultan, y más probable que estén sobreoptimizados.

Asi que si no quieres empezar gastando dinero, puedes pasarte al DIY puro:

DIY total: sólo si tienes un buen método

Invertir en bolsa en función de tus propios análisis es factible, y se puede ganar dinero, pero siempre que tengas uno (o más de uno) métodos claros de inversión.

La mayoría de los particulares que invierten en bolsa no tienen un método claro. O si lo tienen, lo cambian con frecuencia. O lo tienen mal definido, con ambigüedades, y al albur de los cambios de humor del inversor, o del mercado.

Para mi, la primera necesidad es tener un método, aunque sólo un método no es suficiente. Hacen falta varias cosas:

a) Primero el método

Por tanto lo primero es seleccionar un método claro de inversión.

No tiene porqué ser muy complicado, Como comentaba en mi artículo sobre la guía ZEN de inversión, puedes comprar un índice según sus máximos y mínimos y es probable que acabes superando al mercado, y por ende, al 95% de los fondos de inversión.

Pueden ser métodos un poco más sofisticados. En este blog yo propongo unos cuantos métodos de largo y de corto plazo, pero puedes encontrar muchos en libros u otras páginas de bolsa. La cuestión es que sea apropiado para el tiempo y capital del que dispones, que tenga un buen histórico de beneficios, una ventaja matemática, y por supuesto que lo entiendas y ejecutes sin errores. Lo cual no suele ser tan fácil como parece.

Pero hace falta más:

b) Aunque tengas método, debes ser consistente.

Esto es la regla más importante que Weinstein aprendió en 30 años de inversiones: si tienes un método, síguelo, atente a él y no lo cambies.

Si en una situación eres largo placista, y cuando cambian las condiciones o tus poiniones sobre el mercado te conviertes en corto placista, simplemente no tienes ningún método. La consistencia en el tiempo acaba por dar sus frutos.

c) Apunta tus resultados.

La mayoría de particulares no llevan una cuenta precisa de sus resultados, y acaban por engañarse.

revista money

Segun la carta de la bolsa,  la revista Money hizo un encuesta a más de 500 inversionistas sobre si sus acciones o fondos de acciones habían superado el Dow Jones Industrial Average en los últimos doce meses.

El 40%, dijeron que sus carteras habían superado al Dow Jones.

Luego se les pidió cual había sido su rentabilidad.

  • Una décima parte informó que su cartera había subido un 12% o menos.
  • Un tercio, hasta el 20%
  • Otro tercio hasta el 28%
  • Una cuarta parte, que habían ganado más del 28%

Pero el Dow Jones había subido en esos doce meses un 46%, Es decir, había superado a tres cuartas partes de los inversores que habían afirmado haberlo hecho mejor.

La percepción de los inversores suele ser muy engañosa, salvo que lleves las cuentas con precisión.

d) no te dejes llevar por las emociones

Las personas que invierten en bolsa suelen ser razonablemente inteligentes: estudian los valores, observan el mercado y toman decisiones de compra o venta más o menos lógicas.

Pero cuando llega el pánico alcista o bajista.. ¡Adios a la inteligencia!

En este tipo de situaciones, las emociones toman el control y compras o vendes en mal momento.

Recuerda que,

En bolsa, unas pocas malas decisiones pueden meterte en graves problemas.

Este tema tiene que ver con los dos primeros: si tienes un método razonable, síguelo e ignora tus emociones, que suelen dar señales falsas.

En resumen, creo que es posible e incluso aconsejable, con las condiciones adecuadas, gestionar tu mismo tus inversiones, si tienes el tiempo necesario. Con ayuda o sin ayuda, aunque siempre con formación, paciencia y prudencia.

En esas condiciones, yo te recomiendo que lo intentes.


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