Revista Salud y Bienestar

Revisión de literatura: Suplementación con ATP ¿SÍ O NO?

Por Mark Fit @markfit91
Los seres humanos obtenemos la energía que necesitamos para nuestros procesos vitales a través de los alimentos ingeridos, los alimentos se degradan y la energía liberada se almacena en forma de ATP (adenosín trifosfato). Podríamos calificarlo como la ‘moneda universal de energía’.
A grandes rasgos, éste sería el esquema del ATP y el proceso de obtención de energía:Revisión de literatura: Suplementación con ATP ¿SÍ O NO?El ATP fue descubierto en 1929 por Karl Lohmann analizando muestras de tejido muscular estriado, y es a finales de siglo cuando se empieza a investigar sobre los efectos de la suplementación con ATP.
En 1991, en un primer estudio (1) para examinar el efecto de la suplementación con ATP-Extracelular en el test de Wingate, no se encontraron cambios en la potencia media y máxima, ni en respondedores ni en no-respondedores, en cambio sí se encontró un aumento de ATP en sangre pre-ejercicio y una disminución post-ejercicio de lactato en plasma en los respondedores tras 14 días de suplementación.
En otros dos estudios muy similares, uno –además de los mismos datos obtenidos en el anterior estudio- reveló cambios en la potencia media tras 14 días de suplementación con una dosis de 0,2g/kg/día (2), y el otro no observó diferencias en las concentraciones de ATP en sangre, potencia o disminución de lactato post-ejercicio de alta intensidad, aunque sí observaron pequeñas diferencias sobre la fuerza muscular con una dosis de 225mg (3).
Me gustaría hacer un paréntesis en la suplementación con ATP para centrarme en la ribosa (componente del ATP), y más concretamente en la suplementación con D-Ribosa que venden muchas casas de suplementación para aumentar la energía y la síntesis de ATP.
Existe la hipótesis de que la suplementación con ribosa repone rápidamente las reservas de ATP y por lo tanto mejora el rendimiento deportivo (7). Sin embargo, NO existe evidencia que respalde la suplementación con D-Ribosa para aumentar el rendimiento deportivo (4, 5, 6, 7, 8).
Prosiguiendo con la suplementación con ATP, surgieron dudas respecto a su biodisponibilidad. Dos estudios (9, 10) con dosis de 5.000mg/día no experimentaron cambios en las concentraciones de ATP en sangre tras 28 días de suplementación y una única dosis respectivamente, aunque sí se observaron cambios en las concentraciones del producto catabólico del ATP, el ácido úrico, que podría tener efectos ergogénicos, aunque se requieren más estudios (10).
Por otra parte, se ha demostrado que los niveles basales de ATP disminuyen a medida que envejecemos, lo que conlleva a una capacidad disminuida del ejercicio, actividad física y eventualmente podría conducir a la sarcopenia, enfermedades metabólicas o cardiovasculares (11). Aunque es conocido que la suplementación con creatina puede ayudar a frenar el ritmo de pérdida de masa muscular en edades avanzadas (12), ¿podría la suplementación con ATP combatir la sarcopenia?
Los últimos estudios en suplementación con ATP son favorables, tanto a corto plazo como a largo plazo:
La suplementación con 400mg/día (dividido en dos tomas) de ATP durante 15 días tendió a reducir la fatiga muscular (13), mientras que en otro estudio se utilizó la misma dosis durante 12 semanas con un programa de musculación en entrenados y demostró aumentar la masa muscular, la fuerza y la potencia en comparación con un control con placebo (14).
Este último estudio (14) pone de manifiesto la importancia de la dosis de ATP (400mg en una sola toma) y el timing (30 minutos antes del ejercicio). La administración de ATP supuso aumentos de la fuerza para la sentadilla y peso muerto con 12,9% y 16,4% respectivamente, en comparación con el grupo placebo (4,4% y 8,5%), así como en el salto vertical (15,3% por 11,5%). Además, promueve directamente el aumento de la síntesis y liberación de óxido nítrico afectando a la vasodilatación y flujo sanguíneo (15, 16), lo que sugiere cambios inducidos por el ejercicio en la masa muscular e hipertrofia, aunque se requieren futuras investigaciones (14), y particularmente eficaz durante la recuperación del ejercicio (16, 17).
Recientemente, se investigaron los efectos de la interacción entre HMB-FA (3g) y ATP (400mg) en la masa muscular, fuerza y potencia en sujetos entrenados, con un programa de 8 semanas de entrenamiento de musculación, 2 semanas de sobrecarga y otras 2 de descarga. La masa muscular se incrementó en un 12,7% y las ganancias de fuerza en un 23,5%. Durante el ciclo de sobrecarga, la fuerza disminuyó en el grupo placebo del 4,3% al 5,7%, mientras que el grupo con suplementación obtuvieron ganancias del 1,3% (18).

Parece ser que la investigación reciente apoya la suplementación con ATP (una única dosis de 400mg 30 minutos antes del ejercicio) con el fin de aumentar el rendimiento en entrenados, aunque se requieren futuras investigaciones que confirmen y establezcan nuevos datos.


Referencias:
  1. Maresh, CM. et al. (1991). Anaerobic power responses to amino acid nutritional supplementation. Int J Sport Nutr. 1991 Dec;1(4):366-77.
  2. Maresh, CM. et al. (1994). Dietary supplementation and improved anaerobic performance. Int J Sport Nutr. 1994 Dec;4(4):387-97.
  3. Jordan, AN. et al (2004). Effects of oral ATP supplementation on anaerobic power and muscular strength. Med Sci Sports Exerc. 2004 Jun;36(6):983-90.
  4. Kerksick C. et al. (2005). Effects of ribose supplementation prior to and during intense exercise on anaerobic capacity and metabolic markers. Int J Sport Nutr Exerc Metab. 2005 Dec;15(6):653-64.
  5. Kreider, RB. et al. (2003). Effects of oral D-ribose supplementation on anaerobic capacity and selected metabolic markers in healthy males. Int J Sport Nutr Exerc Metab. 2003 Mar;13(1):76-86.
  6. Berardi, JM. et al. (2003). Effects of ribose supplementation on repeated sprint performance in men. J Strength Cond Res. 2003 Feb;17(1):47-52.
  7. Dunne, L. et al. (2006). Ribose versus dextrose supplementation, association with rowing performance: a double-blind study. Clin J Sport Med. 2006 Jan;16(1):68-71.
  8. Eijnde, BO. et al. (1985). No effects of oral ribose supplementation on repeated maximal exercise and de novo ATP resynthesis. J Appl Physiol (1985). 2001 Nov;91(5):2275-81.
  9. Coolen, EJ. et al. (2011). Oral bioavailability of ATP after prolonged administration. Br J Nutr. 2011 Feb;105(3):357-66.
  10. Ilja, CW. et al. (2011). Adenosine 5′-triphosphate (ATP) supplements are not orally bioavailable: a randomized, placebo-controlled cross-over trial in healthy humans. Journal of the International Society of Sports Nutrition 2012, 9:16.
  11. Sunderland, KL. et al. (2011). Effects of Aging on Intramuscular ATP and Creatine. Journal of Strength & Conditioning Research 2011.
  12. Dalbo, V. et al. (2009). The effects of age on skeletal muscle and the phosphocreatine energy system: can creatine supplementation help older adults. Dyn Med. 2009; 8:6.
  13. Rathmacher, J. et al. (2012). Adenosine-5'-triphosphate (ATP) supplementation improves low peak muscle torque and torque fatigue during repeated high intensity exercise sets. Journal of the International Society of Sports Nutrition 2012, 9:48.
  14. Wilson, J. et al. (2013). Effects of oral adenosine-5′-triphosphate supplementation on athletic performance, skeletal muscle hypertrophy and recovery in resistance-trained men. Nutrition & Metabolism 2013, 10:57.
  15. Nyberg, M. et al. (2010). Interstitial and plasma adenosine stimulate nitric oxide and prostacyclin formation in human skeletal muscle. Hypertension. 2010 Dec;56(6):1102-8.
  16. Lowery, R. et al. (2013). Oral ATP administration improves blood flow response to exercise in an animal model and in resistance trained athletes. Journal of the International Society of Sports Nutrition 2013, 10(Suppl 1):P16.
  17. Jäger, R. et al. (2014). Oral adenosine-5’-triphosphate (ATP) administration increases blood flow following exercise in animals and humans. Journal of the International Society of Sports Nutrition 2014, 11:28.
  18. Lowery, R. et al. (2014). Interaction of Beta-Hydroxy-Beta-Methylbutyrate Free Acid (HMB-FA) and Adenosine Triphosphate (ATP) on Muscle Mass, Strength, and Power in Resistance Trained Individuals. Journal of Strength & Conditioning Research: Post Acceptance: April 7, 2014.
  19. Apuntes de Fisiología del Ejercicio I, correspondientes al 2º Curso de Grado de CC. de la Actividad Física y Deporte. INEF Galicia (UDC). 2011-2012.

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