Revista Coaching

Robertito o el pensamiento sistémico. 2ª parte

Por Pedro Goni @pereorienta

                Por fin hemos logrado poner a Robertito en órbita. Si no has leído el cuento, recomiendo que lo hagas primero. A continuación voy a detallar herramientas, hábitos del pensamiento sistémico, que nos han ayudado a resolver este problema y nos pueden ser muy útiles en la vida real.     Robertito o el pensamiento sistémico. 2ª parte.
   Pues bien, el pensamiento sistémico, simplemente es una forma de interpretar, afrontar y resolver los problemas. Cuando en el mundo real tenemos un problema, o perseguimos un objetivo, la consecución del mismo está influenciado por innumerables variables y la única forma de de aproximarnos al resultado es intervenir en el mayor número de las mismas: Potenciando aquellas que nos acerquen al objetivo y disminuyendo o anulando las que lo entorpezcan. No nos dejemos engañar, buscando un culpable, la causa, generalmente no hay solamente una, el origen suele ser múltiple y la estructura del propio sistema o las leyes que lo rigen puede ser el causante de la situación.
   Encima, la relación entre variables sobre todo en ciencias sociales, casi nunca es lineal causa-efecto, sino que son circulares siendo ambas variables causa y  efecto respectivamente. Tengo seguridad-tengo éxito-tengo seguridad-tengo éxito...    Estas variables están distribuidas en diferentes niveles, dependiendo del punto de vista del observador. Cada vez que ampliamos el campo de visión, subimos de nivel, encontramos nuevas variables que influyen en nuestro problema. Por lo que si queremos obtener la máxima información sobre las variables que influyen en la situación, solamente lo podemos hacer cambiando el punto de vista:
   -En ocasiones, simplemente  moviéndonos dentro del mismo nivel. ¿Alguien recuerda la empatía, ponernos en lugar del otro?.    -En otras ocasiones aumentando el rango de visión, para que nos permita "ver el bosque, en lugar de centrarnos en los árboles".    El cambio de punto de vista debe convertirse en un hábito, continuamente debemos ascender y descender nuestro punto de vista para obtener la máxima información sobre cualquier fenómeno. Sobre todo si los ensayos no son satisfactorios.         En nuestro cuento, el primer cambio de punto de vista es la salida del laboratorio, salir al mundo real y comprobar nuestras hipótesis. Sobre el papel todo es muy bonito, todo parece funcionar, pero al poner en marcha un proyecto, una idea, entonces;  abrimos los ojos y comenzamos a percibir variables que no habíamos tenido en cuenta.
   Al salir al exterior lo primero que detectamos es el tiempo, en este caso el tiempo atmosférico, totalmente dependiente del cuándo.  ¿Cuándo vamos a poner en marcha el proyecto? Lo que se llama "sensibilidad a las condiciones iniciales", pequeñas variaciones en estas condiciones pueden derivar en grandes cambios a largo plazo. "El famoso efecto mariposa" o "Si vas a vender helados no empieces en noviembre, al menos en el hemisferio norte"    Otra de las técnicas del pensamiento sistémico es el ensayo. Debemos hacer una y otra vez, probar es la clave, no solamente en el aspecto que nos recuerda Thomas Alba Edison: No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla “ una visión micro,  sino que intentaremos encontrar patrones, tendencias a lo largo del tiempo, una visión macro, observando cómo las variables se modifican en el trascurrir del mismo. Esto lo saben muy bien los diseñadores de moda, analizando la temporalidad anual de los diseños (primavera, otoño)  y las tendencias, que son ciclos de varios años ¡Vuelven los 80!.     "No existe el fracaso, solamente oportunidades de aprendizaje".    Como hemos dicho anteriormente, probar es la clave, y cada ensayo es una oportunidad de aprendizaje, debe ser analizado, medido,  y en función del objetivo, modificar las variables intervenidas para aproximarnos al mismo. Es lo que se llama retroalimentación. Sin duda el principio más importante de todas las técnicas y tecnología humana. Sin la cual, es imposible aprender. Y si lo hacemos en tiempo real, es decir, como Robertito o como cualquiera de nosotros al conducir un coche, ya es LA REPERA.
   Espero haber aclarado un poquito en qué consiste el pensamiento sistémico, pero, todo esto sin práctica no sirve de nada. Un saludo y mucha suerte.


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