Revista Comunicación

Saga express: X-Men

Publicado el 20 mayo 2016 por Universo De A @UniversodeA

Con motivo del próximo estreno de la nueva entrega (que ya decidiré si veo), publico esta crítica express de la saga.

Personalmente, no fui muy fan de todo esto hasta que llegaron las películas, y empecé a sorprenderme con su calidad (de algunas), sin mencionar los nombres que estaban implicados.

Esta es una crítica que he retrasado muchísimo tiempo porque sabía que me iba a dar mucho trabajo… finalmente queda reducido a una crítica express en conjunto, puesto que las películas son muy desiguales entre sí (la 1ª y la 3ª de la saga me parecen las de más calidad, y realmente merecerían una crítica para ellas solas, el resto, está bien como está), y difícilmente se podía hacer de otro modo.

Una curiosidad, si uno espera al final de los créditos de todas las películas, casi siempre hay una escena sin demasiado sentido para el neófito (las referencias a los cómics son permanentes), que te deja intrigado.

En esta crítica de la saga se habla tanto de las oficiales, como de los spin-off; y seguiré aumentando con las que vengan (están previstas nuevas y próximas entregas) si las veo.

En fin:

Saga original

Las primeras con las que empezó todo, y la verdad sea dicha, las de más calidad, quizás porque se centraban algo más en contar una historia, y no sólo en coleccionar grandes efectos digitales y espectaculares escenas de acción.

Fueron las siguientes:

Saga express: X-Men

1: X-Men

El comienzo de la saga es tremendamente interesante, y comienza a plantear una serie de cosas que hacen que esta sea algo más que una saga fantástica o de acción (pues de ser solamente eso, probablemente nunca hubiera tenido cabida aquí, en Universo de A), reflexionando sobre cuestiones como: el racismo, el poder, la responsabilidad, el miedo a lo desconocido… etc, algunas de estas cuestiones son especialmente interesantes desde el punto de vista estadounidense (el derecho a tener armas, por ejemplo), pero en general, trata de cuestiones muy humanas y de problemas muy reales, si somos capaces de superar esa superficie de ciencia ficción; y eso es lo que le da su grandeza.

Y es que resulta muy interesante plantearse esa ficción como realidad (aunque no hay que esforzarse mucho para hacerlo, en un mundo en el que algo tan simple como tener una piel más oscura o más clara ya marca una diferencia), e imaginar como nos sentiríamos si unos sí y otros no tuvieran poderes; ¿son entonces válidos los derechos para todos que hemos creado?, ¿es la igualdad algo real?… aunque por otra parte, dentro de nosotros siempre ha habido personas más o menos extraordinarias, ya sea a nivel físico o mental (aunque ellos a menudo también son castigados por ello). En cualquier caso, el plantearse como reaccionaría la gente, nosotros mismos, y por supuesto, el aparato estatal, resulta sumamente apasionante; pues ciertamente, ya hemos visto varias veces (y en algunos productos especialmente destacados como “Embrujadas”) el como una persona que descubre que tiene poderes reacciona ante ello y lo que supone… pero quizás no se ha reflexionado y analizado tanto como sería eso a nivel público y los distintos posicionamientos que habría de darse el caso; tanto en el caso de las personas con poderes (aproximaciones a este tema las hemos visto también en “Harry Potter”) como de los que no los tienen (este tema también fue el principio del desarrollo de la serie de “Los 4400”).

Así pues La primera entrega traza una historia impecable con un buen guión y una gran presentación de personajes; por supuesto, la dirección es muy buena, de modo que consigue interesarnos totalmente por el tema.

El reparto, es uno de los mejor escogidos que se haya visto, especialmente siendo tan coral, y muchos de los actores deben un importante escalón de su carrera a su participación en esta saga (Hugh Jackman, James Mardsden), hubo quienes la consolidaron (Patrick Stewart, Ian McKellen), y en otros casos, ayudó a que se mantuvieran en el candelero (Anna Paquin, Halle Berry).

Saga express: X-Men

2: X-Men 2

Tras un gran comienzo, llega una gran decepción, la segunda parte de la saga es una auténtica pesadez, plúmbea, aburrida; apenas tiene acción y no cuenta nada interesante, es lo que mejor la describe.

Lo único salvable es el impactante comienzo del supuesto atentado contra el presidente de los EEUU (que presagia una emoción que nunca llega) y el final, con la aparente muerte de un personaje muy querido, lo que termina de hundir del todo la película.

Aquí es cuando te das cuenta de quien va a ser el auténtico protagonista de la saga: Lobezno (con razón el actor quedaría tan agradecido a este personaje). Si empezábamos con un reparto bastante coral, pronto todo se empezará a centrar demasiado en él (es más, tiene dos películas propias; y sólo hay que ver como serán los carteles de las películas desde este momento, en los que su personaje siempre está en un lugar más que principal), y, personalmente, siento decir que me parece el personaje menos interesante de todos, el más tópico y típico con esa actitud de “la vida me hizo así”, una auténtica vulgaridad.

Saga express: X-Men

3: X-Men: La decisión final

El cambio de director favorece extremadamente a esta saga que, por fin, recupera las interesantes reflexiones que se habían empezado a plantear en la primera parte y que retoma los motivos por los que nos cautivó en un principio (o por lo menos a un público más intelectual, a los que esperen escenas de acción grandilocuentes, supongo que lo anterior les valió perfectamente).

Esta vez, además de todas las reflexiones anteriormente vistas; se aumentan conceptos también extremadamente interesantes como la idea de lo diferente, y de si puede y debe ser suprimido, incluso por decisión propia, ¿realmente está bien anular lo distinto que hay en nosotros, aunque sea por decisión propia, si podemos? (si lo pensamos, esto no es tan irreal, al fin y al cabo, las operaciones de cirugía estética se hacen por algo, ¿está bien cambiarnos a nosotros mismos?, ¿una autoestima dañada -lo que lleva a la pregunta de quién la dañó- justifica el querer cambiar como somos?).

Y por supuesto, se reflexiona sobre las ideas del poder absoluto y del como un don puede devorar a una persona (una vez más, si quitamos el halo fantástico, algo muy real, ¿acaso no se vieron múltiples genios de nuestra historia superados e incluso autodestruídos precisamente por las cualidades que les hacían extraordinarios?).

Además, desde luego, también están presentes los conceptos de amenaza y miedo, y como la gente reacciona ante ellos.

Así, a través de una brillante historia y un muy buen guión que potencian al máximo los conceptos anteriores, y los unen a unos impecables efectos digitales que hacen que el mundo que plantean sea de lo más verosímil, la saga de X-Men se prepara para su espectacular conclusión (o se suponía que ese era el plan original).

De ese modo, la dinámica dirección consigue un buen ritmo, que hace que las bellas imágenes de agradable fotografía y muy buenas dirección artística y vestuario brillen en todo su esplendor.

Los actores por su parte, se preparan para su gran final, y aprovechan hasta el último momento su trabajo… aunque en algunos casos, se echa de menos verles más.

Con un espléndido trabajo a todos los niveles, técnico y artístico, del que sólo se pueden decir bondades, esta última película era un final más que digno para la saga, aunque dejase con ganas de más, visto lo que el tema daba de sí, desgraciadamente, y a pesar de las continuaciones, los temas morales, sociales… etc, tan interesantes para debatir quedan definitivamente apartados de la saga en próximas entregas en función de una mayor espectacularidad e impacto exclusivamente visual pero bastante vacuo a nivel de ideas.

Saga aumentada

¡Cuánto le cuesta a Hollywood dejar una gallina de oro, y más en tiempos de tanta crisis tanto económica como creativa!. Poco tardaron en regresar los X-Men al rescate, aunque con algunas novedades que no tardarían mucho en desaparecer, al menos en apariencia….

Saga express: X-Men

1: X-Men: Primera generación

Cuando creíamos concluída la saga, de repente y sin previo aviso, aparece esta película, precisamente con el que era el actor de moda en Hollywood en ese momento, James McAvoy.

Aparentemente, es una malísima excusa para resucitar a los X-Men, la saga parecía más que cerrada, y encima, hacerlo en versión jovencitos… la cosa no termina de convencer.

Sin embargo, y contra todo pronóstico, la película acaba siendo aceptable, incluso buena, nada magnífico, pero sí una aceptable continuación. Con una ubicación histórica curiosa (la guerra fría), da resultado, sobre todo sabiendo la evolución que acabarán teniendo estos personajes y como acabarán siendo realmente, quizás es eso lo que más funciona, el contraste, y que todo termine por encajar bastante bien, es como si completásemos el puzzle.

Así pues, el argumento y el guión están bastante bien y la dirección igual, lo mismo que los actores, dando pues, un producto agradable de ver y con escenas tan espectaculares como cabría esperar; que, hasta cierto punto, justifica medianamente la continuación de la saga… aunque espera a hacerlo totalmente con la siguiente película, puesto que no termina de convencer del todo.

En principio iba a ser el comienzo de otra saga (en versión juvenil)… pero algo se debió de torcer en el camino, porque cuando llegó la siguiente entrega ya habían pasado muchos años, y se hicieron una serie de tremendos cambios de los que ahora hablaremos, y que anularon todo lo que esta primera parte parecía pretender y ofrecer.

Saga express: X-Men

2: X-Men: Días del futuro pasado

Si la anterior suponía una especie de soplo de aire fresco, puesto que se renovaba la saga, los logros conseguidos, desaparecen en esta nueva entrega de la saga ampliada en la que todo el plan original que parecía haber (la creación de una precuela de la saga original) desaparece por completo.

No es que sea mala, de hecho, una vez más, es aceptable, pero su barroquismo y su indecisión, acaban siendo sus peores defectos, busca tan desesperadamente conseguir el favor del público que se le nota demasiado.

Para empezar, adios a eso de los actores desconocidos, que vuelvan las caras de siempre (de la saga original) y los grandes actores, llenemos el cartel de nombres llamativos… aunque no nos equivoquemos, eso del reparto coral se acabó definitivamente, ahora sólo hay un auténtico protagonista, una estrella verdadera que brilla sobre todas las demás, y ese es Lobezno (Hugh Jackman, con razón en las presentaciones de la película decía que esta película era la mejor de la saga que se había hecho hasta ahora… pobres de los que creímos su palabra), que, por alguna extraña razón que yo soy incapaz de entender, parece ser el personaje que más gusta. Y por supuesto, se consolida definitivamente esa regla no escrita de que debe lucir cuerpo en alguna escena con un desnudo, todo lo integral que permite el puritanismo estadounidense, y tan justificado como suele ser en el cine español.

Así, se crea una enredadísima historia, con una extraña mezcolanza de viajes temporales más bien difícil de entender (ni os molestéis en intentarlo, no vale la pena buscarle sentido), perfectamente diseñada para poder meter a todos los nombres más famosos de la saga al completo, muchos de ellos, casi reducidos a simples cameos (que la pobre Halle Berry, ganadora de un Oscar, se vea obligada a esto… ¿de verdad estará tan desesperada?).

A pesar de lo embrollado que resulta todo, la película acaba siendo visible, y aún con todo su barroquismo, llevadera. Poco más se puede decir de ella, puesto que en el fondo no es más que humo: grandes efectos, mucha pomposidad visual… pero a la hora de la verdad, la película dice más bien poco. Muy desgraciadamente, confirma que las grandes ideas, las reflexiones interesantes, terminaron en la saga original, ahora ya sólo queda el espectáculo por el espectáculo.

(supuestamente) 3: X-Men: Apocalipsis

Spin-off de Lobezno

Hugh Jackman es sin duda un actor agradecido, es consciente de que el personaje de Lobezno ha hecho mucho por su carrera… pero no parece entender que tal y como le ha levantado, también podría hundirlo. Haciendo una analogía con el propio personaje, el seguirlo puede llevarle a la autodestrucción.

Y es que las películas de Lobezno son malas a rabiar, vulgares películas de acción con apenas algo de argumento. En serio, sr. Jackman, el personaje te lo agradecerá más si no lo arrastras por el barro, y una persona que ha hecho “Los miserables” (entre otros hitos de su carrera) puede mirar mucho más allá que todo esto, pues aunque sea “de bien nacidos ser agradecidos”, tampoco hay que ser tontos.

Por otro lado, yo confieso que las vi en situaciones muy particulares, nunca tomando yo la iniciativa para ir a tragármelas.

Saga express: X-Men

1: X-Men Orígenes: Lobezno

En esta primera entrega no tarda en quedar claro de que van a ir estas nuevas películas de Lobezno que poco o nada tienen que ver con la saga inicial y que funcionan como producto de segunda para los que les gusten ver residuos de X-Men.

Así, cargada de acción por todas partes, la tetosterona sólo afloja para las ineludibles escenas del actor exhibiendo su desnudo casi integral, de modo que una parte de la audiencia se sienta atraída, ya que no por los golpes, al menos sí por la cuestión sexual (al final, irónicamente, todo apela a los instintos más bajos). Que el señor Jackman se conserva muy bien a pesar de su edad, y que está en muy buena forma física es incuestionable, pero debería de tomarse más en serio su carrera como actor con productos que le degraden menos profesionalmente (aunque en parte no me extraña, sus pinitos en Hollywood los hizo como galán de comedias románticas con más bien poco resultado -por ejemplo con Meg Ryan en “Kate & Leopold”-…).

En cualquier caso, la película es un mero vehículo de lucimiento del actor con acción por doquier, un argumento escaso, por encima pretencioso… y el resultado final es definitivamente aburrido. Ojalá este fracaso hubiese supuesto el fin de tan aciaga saga, pero no….

Poster Lobezno Inmortal

2: Lobezno inmortal

Si la anterior ya brillaba por su falta de argumento en función de aumentar las escenas de acción, esta ni se molesta en crear lo primero, ¿para qué, cuando podemos tener a Jackman semidesnudo o sacando las cuchillas y repartiendo golpes?, ¡que tontería!, ¿quién necesita una historia con tan gran y profundo material?.

Así, en un incoherente y absurdo argumento que mezcla a la mafia japonesa con unos increíbles enfrentamientos financieros, y una aún menos verosímil historia de amor (pues Lobezno al igual que 007 tiene una chica diferente para cada película), culmina en un desastre completo sin pies ni cabeza; que reune todos los peores defectos de la saga.

Insoportable desde los primeros minutos, empiezas a suponer que ese subtítulo de “inmortal” se debe a que ningún mortal sería capaz de aguantarla.

Y supuestamente habrá tercera parte (por lo visto titulada “Wolverine 3” o algo así; el título parece, lógicamente, provisional)… y por ahí sí que no paso, ¡por ahí sí que no!.


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