Revista Remedios

Tipos de bullying

Por Gabriel Giner @esaludcom

Esta palabra anglosajona denominada como bullying, por desgracia, ha obtenido una gran popularidad estos últimos años, y tiene una estrecha relación con la educación que estamos recibiendo; ya no solo a nivel escolar sino también en el hogar. Cada vez son más los “matones” y “abusones” que van en busca de víctimas a las que humillar. Hay muchos tipos de acoso y de maltrato, como veremos a través de los distintos tipos de bullying.

Este tipo de conductas son cada vez más frecuentes, y además tienen una gran repercusión siendo causantes incluso de suicidios de muchos menores de edad.

El tema del bullying es un tema para tomarlo muy en serio. Ya hemos visto noticias de toda clase, sobre cuáles pueden ser las consecuencias de que nuestro hijo pueda estar sufriendo humillaciones continuas, por parte de sus compañeros de clase. Se trata de un hecho muy desagradable el cual no podemos echar la vista atrás, hay que poner cuanto antes soluciones para que no sea demasiado tarde.

No se trata de algo de niños, y de algo natural entre compañeros de clase. Detrás de estas conductas existen muchos problemas asociados. Sobre todo los padres y los educadores han de saber que este tipo de conductas responden a un proceso complejo de victimización, que va mucho más allá de una discusión o una pelea entre compañeros.

¿Qué dicen las investigaciones acerca del bullying?

Lamentablemente, el fenómeno del bullying se ha instalado y apoderado de la mayoría de escuelas ya sean del ámbito público o privado. Es algo que sucede desde hace unos años atrás hasta la actualidad con un gran incremento de casos.

Los investigadores  se han hecho muchas preguntas acerca de esta cuestión que tiene un gran impacto a nivel social. Involucra incluso a la globalidad de las culturas, ya que no representa un hecho aislado de unos países en concreto, es un hecho que se produce en la mayoría de los países independientemente de cuál sea su cultura.

Los investigadores que han tratado este tema han diferenciado lo que puede ser un hecho cotidiano y sin más importancia, de lo que puede suponer algo grave con importantes secuelas psicológicas. El bullying se caracteriza por su intensidad, las formas de actuar, su duración, la naturaleza de estas conductas, y por quienes son sus protagonistas. Se desarrolla dentro de un ámbito concreto como es el escolar y sus consecuencias son realmente graves.

Estas son algunas de las propuestas hechas por investigadores acerca de lo que supone el bullying:

“Conducta de persecución física y/o psicológica que realiza un alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción negativa e intencionada, sitúa a la víctima en posiciones de las que difícilmente puede salir por sus propios medios” (Olweus, 1993).

“El bullying es una forma de maltrato, normalmente intencionado, perjudicial y persistente de un estudiante o grupo de estudiantes, hacia otro compañero, generalmente más débil, al que convierte en su víctima habitual, sin que medie provocación y, lo que quizá le imprime el carácter más dramático, la incapacidad de la víctima para salir de esa situación, acrecentando la sensación de indefensión y aislamiento” (Cerezo, 2009).

Una de las primeras investigaciones sobre el fenómeo del buylling tuvo lugar en Noruega, en 1970. Se realizó un estudio longitudinal donde la mayoría de los niños eran de sexo masculino. Encontraron que el carácter de los agresores o “Bully” es el de un carácter violento, autosuficiente y con baja autoestima. Mientras que las víctimas no tienen un carácter ni agresivo ni violento, aunque muestran un alto grado de inseguridad y altos niveles de ansiedad.

El estatus socioeconómico así como la habilidad intelectual se comprobó que no era un factor relevante que influyera. El investigador Olweus avisa de que tanto los “bully” como las víctimas, son dos caras de la misma moneda. Este investigador encargado del primer estudio longitudinal, que tuvo lugar entre el año 1970 y el año 1973 comprobó como estos niños, tanto las víctimas como los agresores, que tenían entre 13 y 15 años de edad, a la edad de 24 años tenían mayores probabilidades de verse inmersos en actividades antisociales y delictivas.

Causas del bullying o acoso escolar

Bullying o acoso escolar

La falta de información, muchas veces nos hace dejar de actuar como deberíamos ante estas situaciones. Tanto los profesionales de la educación como los padres viven ciegos ante lo que suponen estas circunstancias y esta problemática, que con el tiempo pueden llegar a causar en la víctima del bullying un malestar significativo, problemas físicos, sociales y psicológicos.

Indudablemente esta ceguera, y el echar la vista hacia otro lado, justificando estos hechos como algo de niños o algo natural que sucede en los colegios. Es una muestra de la falta de visión e información que existe al respecto. De esta manera los adultos eluden su responsabilidad, dejan de actuar conforme a sus roles, ya sea de padres o educadores promoviendo actitudes que acaban por afectarnos a todos, y principalmente a las víctimas que se ven totalmente desprotegidas.

Aunque son muchas las causas que pueden estar implicadas en el fenómeno del bullying, las principales son de naturaleza personal, familiares y/o escolares. De hecho en los centros escolares más grandes suelen darse más casos de acoso escolar, debido sobre todo a que hay una mayor dificultad de vigilancia por parte de los adultos.

Como anteriormente hemos comentado la ceguera en la que viven muchos de los padres y la falta de información que tienen, les lleva de algún modo a ser partícipes en las causas que mantienen esta situación tan destructiva.

Entre las causas personales, nos encontramos ante agresores que habitualmente tienen problemas de autoestima, y necesitan sentirse superiores a sus compañeros mediante conductas agresivas e intimidatorias, para poder suplir la falta de confianza en sí mismos. Además suelen vivir en un entorno familiar que promueve su inseguridad, encontrándose ante padres que se muestran agresivos, contextos familiares en los que predomina una tensión económica, ausencia de reglas y valores, mala relación entre los padres, y pocas muestras de cariño y afecto. Estas serían algunas de las causas en las que se ven envueltos los niños y jóvenes agresores.

Los distintos tipos de bullying

Este fenómeno no se presenta en todos los casos de igual manera. Lo cierto es que existen distintos tipos de acoso escolar tal y como indica el Centro Nacional Contra el Bullying, (NCAB son sus siglas en inglés). Estos son los tipos de bullying que se han podido identificar por tener características diferentes cada uno de ellos.

Los distintos tipos de bullying y acoso escolar

1. Bullying físico

Este tipo es al que mejor atienden los adultos, debido a su impacto visual. Se caracteriza por un comportamiento violento con agresiones intimidatorias. El acosador es capaz de pegar patadas, dar empujones, bofetadas, etc. Este tipo de Bullying es el más conocido y el que suele generar la alerta en los adultos.

Un ejemplo claro de este tipo de bullying sería: Un niño que está en su pupitre escribiendo tranquilamente, su agresor pasa por detrás y le da con la palma de la mano un golpe en la nuca, delante de todos los compañeros de clase.

En este caso detectarlo podría resultar algo más sencillo por parte de los adultos, sin embargo, los agresores habitualmente lo hacen fuera de la vista de los adultos y el niño que sufre las agresiones tiene miedo de contarlo tanto al profesor como a sus padres. Sin embargo, debido a las características de este tipo de bullying muchas veces se evidencian las marcas de la agresión mediante moratones o alguna otra señal: ropa rasgada, cortes, dolores de cabeza y de barriga. Gracias a estas señales se encienden las alarmas por parte de los adultos que comienzan a investigar qué está sucediendo.

2. Bullying verbal

El acoso verbal también es uno de los tipos más utilizados de bullying. El acosador a través de palabras hirientes sabe cómo hacer daño a su víctima. Representa un maltrato más psicológico que se caracteriza por amenazas, insultos y palabras que atentan contra la autoestima de quien las sufre. Este tipo de acoso de manifiesta a través de bromas, chantajes, manipulación, arremetiendo contra algún familiar, ridiculizando su forma de ser, de vestir, o por sus características físicas, religión, etnia, condición sexual, apariencia; metiéndose con algún defecto que todos pueden apreciar, etc.

Un ejemplo bastante representativo, es cuando se pone un mote que genera un profundo malestar en la víctima, también cuando se hacen comentarios hirientes sobre algún familiar como: “eres tan feo y bajo como tu madre”.

3. Cyberbullying

Este es un nuevo fenómeno que se ha presentado en nuestros días, debido a la gran repercusión y avance de las tecnologías. Los niños tienen acceso a todo tipo de aparatos electrónicos con los que pueden interaccionar con otras personas, esto ha supuesto que a través del medio digital los agresores también manifiesten su acoso a través de mensajes intimidatorios, difundiendo falsos rumores, utilizando las redes sociales para hacer comentarios obscenos e hirientes, etc.

Este tipo de bullying se caracteriza porque es más difícil de identificar por los adultos. La víctima lo vive de una forma aislada sintiéndose indefenso. Ante este tipo de acoso algunas víctimas jóvenes piensan e n el suicidio e incluso a veces lo llevan a cabo.

Se produce sobre todo en el entorno de las redes sociales. Muchos padres están atentos a este tipo de circunstancias debido a las noticias trágicas que hemos visto ya en muchas ocasiones, a través de los medios de información. Aunque todavía no es suficiente y tiene que haber un mayor control sobre este tipo de circunstancias que se pueden producir.

4. Bullying social

Bajo este tipo de agresión lo que se pretende es aislar a la víctima, para que se quede totalmente indefensa y sea ignorado por todos los compañeros de clase. A ciertas edades como el inicio de la adolescencia las relaciones sociales son una de las mayores prioridades para cualquier joven. Las víctimas al sentirse solos, aislados y rechazados por su grupo de iguales, viven la situación como una tragedia de la cual no ven salida.

Se caracteriza en que los agresores convencen al grupo para que no dejen participar a la víctima en las actividades, le excluyan, ignoren y traten como si no existiera. Quienes participan en este acuerdo implícito o explícito contribuyen a que los agresores obtengan un mayor poder.

5. Bullying sexual

Este tipo es el más difícil de identificar, ya que muchos adultos no quieren reconocer haya niños  capaces de realizar este tipo de agresiones. Se caracteriza por abusos sexuales, comentarios malintencionados hacia las partes íntimas, homofobia y humillaciones que giran en torno a la orientación e identidad sexual de la víctima.

Las conductas van referidas hacia la sexualidad, se presentan a través de comentarios, tocamientos o rechazo hacia lo que representa la condición sexual de la víctima, ya sea por una homosexualidad real o imaginada.

Un ejemplo: un niño, que hace el papel de agresor, insulta a otro niño llamándole “nenaza” y “marica” por su vestimenta o conducta. Cualquier estímulo puede precipitar este tipo de comentarios, que van en aumento causando un gran malestar en la víctima que se siente rechazada y apaleada.

En definitiva estos tipos de bullying representan una trágica realidad en las aulas e incluso fuera de ellas. Se suele producir entre compañeros de clase y supones unas graves consecuencias para quien tiene el papel de víctima, aunque tanto agresor como víctima, dicen los expertos, que son dos caras de la misma moneda. El agresor aprovecha para hacer un alarde de poder ante quienes se muestren más débiles e indefensos. Los padres y educadores son quienes tienen que estar atentos a este tipo de circunstancias y ofrecer soluciones lo antes posible.


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