Revista Cine

Tráiler de "Killing them Softly" entre cabezas partidas y política noir

Publicado el 02 agosto 2012 por Fimin

trailer-de-killing-them-softly-entre-cabezas-partidas-y-politica-noir

Parece que Cannes finalmente se ha dejado seducir por el efecto "Drive'', es decir, por el cine que nos proponen iconoclastas del mainstream, que juegan con el género para brindarnos la relectura de una tradición y la renovación de un modelo a través de un potente e innovador rigor formal que aspira a dejar eterno poso en nuestra retina. Algo que, precisamente, ya lograran el año pasado con todos los honores Nicolas Winding RefnRyan Gosling y su Corvette. Pues bien, mismo objetivo podríamos atribuir a "Killing Them Softly", thriller en el que director y estrella de "El asesinato de Jesse James" vuelven a unir fuerzas entre policías corruptos, mafiosos y ladrones (supuestamente) honrados que no solo apuntan directamente a Obama, si no también a Tarantino, los hermanos Coen, "The Wire", John Woo, De Palma, Michael Mann, "Toro Salvaje" o incluso Darren Aronofsky. No podía ser menos tratándose de Andrew Dominiky Brad Pitt.

Hoy nos llega su primer tráiler, ocasión que se nos antoja inmejorable para recuperar nuestras crónicas cannoises. En principio, a España llegará el 27 de septiembre de la mano de Planeta.

¿De qué va?

El atraco de dos delincuentes de clase ínfima en una timba de póquer de los jefes mafiosos provoca que estos le hagan un contrato por medio de su abogado a asesinos profesionales para que se carguen a los audaces insensatos.

¿Quién esta detrás?

El director neozelandés Andrew Dominik nos contó hace cuatro años con estimulante rigor formal, turbiedad narrativa y mensaje desmitificador, el asesinato de Jesse James a manos del retorcido Robert Ford. Ahora aspira a reinventar el cine negro adaptando una novela del espléndido escritor George Higgins con"Killing them Softly". 

¿Quién sale?

Además de Brad Pitt, una cartografía de estrafalarios personajes sugerentemente llamados Scoot McNairy ("Monsters", "Buscando un beso a medianoche"), Ray Liotta ("Uno de los nuestros"), Ben Mendelsohn (auténtica estrella de la función de "Animal Kingdom" con el permiso de Jackie Beaver) , el 'Soprano' James Gandolfini y nuestro querido Richard Jenkins ("The Visitor").

Tráiler de

¿Qué es?

Quiere ser el "Drive" de este año. ¿Su fórmula? Tarantino + el primer capítulo de The Wire, o por que no, el no country for no men de Andrew Tarantino.

¿Qué ofrece?

Abrimos fuego con el excelente post que le dedica Manu Yañez en su blog deFotogramas. La conversación que mantiene con Laura y las múltiples referencias con las que nos obsequia, resume a la perfección lo que podemos esperar de "Killing them Softly": "Sobre el papel, la propuesta es audaz y estimulante: un choque de trenes entre el noir de corte posmoderno y el cine político americano más nihilista. La idea no carece de audacia y ambición. (...) la película podría titularse No Country for NO Man. (...) ¿Te acuerdas del prólogo del primer capítulo de la primera temporada de The Wire? Pues diría que el discurso político de Killing Them Softly no va más allá de esa escena. Todo lo que viene después en The Wire está lejos del alcance de Dominik.(...) El conjunto tiene un punto collage: hay una paliza que parece Toro Salvaje pasado por el filtro hiperrealista de Michael Mann; unas cámaras lentas que remiten a John Woo y Brian de Palma; y tiene una charla lisérgica entre yonquis que parece filmada y montada por Darren Aronofsky. Es una ambiciosa película-compendio que responde a fuerzas contrapuestas".

Criterio parecido el que nos ofrece Luis Martínez en El Mundo, trasladándonos su decepción por que "Killing them softly quiere ser desde el primer segundo la verdad del barquero que un buen ciudadano necesita, y eso, además de cargante, altera los índices de colesterol. Lo que, ya lo hemos dicho, es malo. (...) Dominik, eso sí, maneja con soltura las teclas de un género que se quiere presentar en su desnuda desnudez. La cámara se maneja siempre consciente de las lecturas y películas que habitan a un género milenario. Y así, cada una de las escenas funciona con la prestancia, espectacularidad y ferocidad exigibles. (...) El problema, y volvemos al principio, está precisamente en la respuesta del actor: en la ambición de contarlo todo, de hacer pedagogía con las cabezas partidas en dos, de convertir cada plano en metáfora de nuestros días. Toda la cinta discurre con el sonido de fondo de los telediarios en los que Obama explica la crisis a sus votantes, es decir, al mundo entero. Y ese recurso se repite y repite con una insistencia tan cargante que acaba por desactivar las legítimas aspiraciones de una película salvaje por fuera, perfectamente domesticada por dentro".

Sergi Sánchez, por su parte, también ha sido (moderadamente) absorbido por los encantos del nuevo Dominik en La Razón"Thriller cínico y desencantado. (...) El principal atractivo de «Killing Them Softly» es haber recuperado la conciencia política del cine negro sin renunciar a la reflexión estética sobre su identidad". Aunque no es oro todo lo que reluce: "Es imposible sustraerse del contexto político del filme: aunque las conexiones entre el microcosmos de los bajos fondos y el macrocosmos del derrumbe económico son reveladoras, Dominik insiste demasiado en hacerlas visibles, como si no acabara de confiar en la capacidad del espectador para sacar conclusiones".

Más efusivo se muestra E. Rodríguez Marchante en el ABC razonando de forma coloquial que "Lo de Dominik, con un Brad Pitt con perilla y con pistola, pues supongo que habrá decepcionado a los que esperaban más de él. Como no es mi caso, yo estuve entretenido con esa historia negruzca de pringados y asesinos profesionales".

No es el caso de su amigo Carlos Boyero, quien muestra sus apáticas sensaciones en El País: "El argumento no es demasiado original, pero Dominik se esfuerza por desarrollarlo de forma transgresora, imitando a Tarantino, comparando el funcionamiento del crimen organizado con la crisis económica que atraviesa Estados Unidos, jugando con la cámara para expresar los efectos de un chute de heroína, estilizando la violencia". Y añade: "Tanto afán por ser distinto y dinamitar el género se queda en el exhibicionismo inútil del que se cree el más listo de la clase. Ves excesivamente la fórmula, el ansia por ser brillante y revolucionario. Y te quedas fuera, te da lo mismo que los personajes mueran o se salven".

Tráiler de

Y en cuánto a la prensa internacional, luce el sol para Andrew Dominik con los contrastados piropos que le dedican:

Kevin Jagernauth le otorga una incontestable A en su crónica de The Playlist titulándola: "la brillante y enojada "Killing them softly" es el anti-thriller de nuestros tiempos". Y preguntándose "¿Es esta la primera económico / políticopelícula de gángsters jamás se ha hecho? Todo lo que sabemos es quequeremos verlo de nuevo para seguir investigando en esta película densa y penetrante. Fácilmente un contendiente para una de las mejores películas del año, "matando suavemente" las legumbres y las quemaduras de una manerapocas películas que haga.¿Estamos ante la primera película económico-política de gángsters jamás realizada? Lo únci que si podemso asegurar es que nos morimos de ganas de verla otra vez para interiorizar nuevamente esta maravillosa película que resulta tan densa como penetrante. Sin duda, aspira a ser uno de los mejores títulos del año, "Killing them Softly" apunta y dispara como pocos films son capaces de hacerlo".

Al igual que Drew McWeeny, quien le otroga una A- en HitFix asegurando que"no resulta tan ambiciosa en la superficie como lo fue la última colaboración entre Dominik y Pitt, pero "Killing Them Softly" resulta extremadamente sincera, está rodada de forma magnífica y está tratada con verdadero nervio".

Más de lo mismo Mark Adamas en Screen: "Deliciosamente estilizado, este violento y desoladamente divertido drama criminal hard-boiled es un film tan sombrio como nihilista que se revela a través de su contundente y brutal contexto".

Eric Kohn y la B+ que le otorga, además de la sugerente dedicatoria que le ofrece a Obama en Indiewire: "Dominik ha construído una provocativa revisión histórica que transforma el originario mensaje de esperanza y progreso que Obama promulgó durante su campaña en ríos de sangre". Y añade "es la máxima expresión que surge de la combinación entre los puntos fuertes y los puntos débiles de la película y que revierten el "Yes, we can" en términos brutalmente irónicos".

Peter Bradshaw también le da 4 estrellas en The Guardian razonando que"la dimensión política de la película, destacada con cosntantes y recurrentes destellos de presidentes que aparecen y desaparecen en las noticias de televisiones que aparecen en pantalla, se actualiza con un monólogo grandilocuente de Cogan. Tal vez es demasiado contundente para contar como sátira, pero si le ofrece una ventaja extra a una película tan desagradable como inteligente y apasionante".

Como conlusión final, quizá podríamos tirar de la crítica de Todd McCarthy enThe Hollywood Reporter: "La sabrosa delincuencia moderna nos ofrece tintes políticos además de Brad Pitt y un estiloso rigor estético en "Killing them Softly", un jugoso, sangriento y profanador drama criminal que satisface ampliamente como una profunda pieza de género que, sin embargo, insiste constantemente en querer ser algo más".

Finalmente, señalar que en Micropsia actualmente tiene una media de 5,48. Entre las notas más destacadas el 8,1 que le otorga Alejandro G. Calvo(Sensacine), el 6,5 de Manu Yañez (Fotogramas), el 3 de Scott Foundas, el6,5 de Nando Salvá (El Periódico) o el 7,1 de Carlos Reviriego, el 6,8 deCarlos F. Heredero, el 5,5 de Jaime Pena y el 6,9 de Eulalia Iglesias, todos ellos de Cuadernos Caimán.

Tráiler de


También podría interesarte :

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Quizás te interesen los siguientes artículos :

Añadir un comentario