Revista Espiritualidad

Tu enemigo más potente. Conversaciones internas

Por Ritacoach

Tu Enemigo Más Potente. Conversaciones InternasTerminé mi anterior post “Los Cuentos Que Nos Contamos” con la promesa de que en éste, conocerías a uno de los enemigos más grandes para tu desarrollo, que vive con vos.
Para eso, voy a referirte una historia real.
Una líder de un multinivel en el que una de las fuentes de ingreso era la venta y a quien llamaremos María me presentó en una de nuestras sesiones de Coaching, el caso de una nueva afiliada a quién ella veía con un excelente potencial pero la señorita en cuestión, a quien llamaremos Susana, no lograba vender nada.
Le pedí que me refiriera un diálogo entre ellas, tratando de ser lo más literal posible.
Esto es lo que dijo: 
-Susana, ¿qué pasa? Quisiste hacer este negocio por propia iniciativa, tenés un entorno que por su poder económico y sus características es consumidor de nuestro producto, sabés comunicarte, tenés soltura, estás convencida de lo que vendemos. ¿Por qué te parece que no podés vender?
-Mirá, María. Supongo que lo que decís es cierto y yo lo intento pero pienso que quedaré fuera de lugar si vendo a mis compañeras y no siempre estoy tan segura de que puedan ser consumidoras, bueno, a veces creo que sí y a veces que no. Es muchísimo lo que tengo que vender por mes si es que quiero hacer una diferencia en mis ingresos. Yo no soy capaz de lograrlo, nunca he vendido nada, siempre he sido administrativa. Estoy acostumbrada a trabajar haciendo lo que me indican, no se planificar mi trabajo por mí misma, tengo miedo de equivocarme… ¿Y si el producto no resulta? ¿Qué hago? ¿Y si no me pagan? Porque yo lo tengo que entregar y esperar a que ellas cobren para que me paguen…y etc., etc., etc.
Pregunté a mi Coachee si sabía de dónde sacaba Susana todos estos argumentos, si había alguien que le estaba diciendo este tipo de cosas.
-No, absolutamente. Y lo que me sorprende más es que cuando se va de mi oficina, lo hace entusiasmada, con ganas…No sé qué es lo que pasa después.
Le propuse resignar una de sus sesiones para enviar a Susana en su lugar. Le hice ver que esto sería una inversión para ella.
Ya en la sesión con Susana y después de haber escuchado una conversación parecida a la que me relatara María, le pregunté:
-¿Quién dice todo eso?
-Nadie –respondió. Bueno, yo…
-¿Vos?
-Sí…yo…mi cabeza no para, digo y me desdigo, cuando voy a hablar con algún posible cliente…empieza todo esto y bueno, prefiero no hacer nada.
Trabajamos para desarticular este mecanismo, mantenerse alerta ante la producción de su “cabeza”, aprendió a chequear sus juicios y cambiarlos.
Fueron más de una sesión, por supuesto, hasta que supe que lo había conseguido.
Pasaron tres meses. En sesión con María pregunté:
-¿Y Susana? ¿Cómo le va?
-No te imaginás…Está en el puesto número dos, sumó a su venta dos productos nuevos, me sorprende día a día. No entiendo… ¿Qué habrá pasado?
-Sólo pudo dominar a su peor enemigo…su Conversación Interna.

La Conversación Interna es esa voz interior que puede llevarte a tu éxito o a tu fracaso. Ésa que escuchás y te dice: ¡Vos podés! Y también ésa que te dice: ¡No servís para esto! Una y otra fluyen en forma simultánea y te dan razones para abandonar o motivos para triunfar.

Sé que a estas alturas, vos sabés de qué te estoy hablando.
¡Sí! De esa vocecita que te llena de miedos o de esa que te llena de entusiasmo y ganas.
Hasta podemos identificarla con un ronroneo que no nos abandona. ¡Voy y vengo! ¡Voy y vengo! ¡Puedo…no puedo! ¡Lo voy a hacer…pero…!

Nuestra intuición es sabia pero a veces, no la dejamos hablar o no la escuchamos porque nuestros juicios de auto-valor le ponen un coto.

¿Qué te está diciendo tu conversación interna?
-No servís para vender.
-No podés con tu vida.
-Sos pésimo administrando tu tiempo.
-No tenés memoria. No te acordás de nada.
-No te arriesgues…vas a quedar mal.
-Siempre elegís mal tus parejas.
-A lo mejor naciste para estar solo.
-Los hombres son todos iguales.
-Esto no se arregla más.

Todos estos son Sólo Juicios y por ende, válidos o inválidos de acuerdo a lo que vos decidas pensar.
Veamos:
¿Por qué no servís para vender? ¿Lo intentaste? ¿Cuál es el miedo que no te lo permite?
¿No podés con tu vida? ¿Quién puede con tu vida si vos no podés? ¿Qué se siente en la posición de víctima? ¿Qué beneficios estás obteniendo de esta postura?
¿Analizaste por qué no te alcanza el tiempo? ¿Separaste entre urgente e importante? ¿O es más fácil decir: “No tengo tiempo” y quedarte con eso?
¿No tenés memoria? ¿Sabés la cantidad de ejercicios que existen para tener una buena memoria? ¿Probaste a hacerlos alguna vez? Científicamente, esto que decís No Existe excepto en personas muy mayores y con algún padecimiento al respecto. Es una cuestión de práctica.
¿Qué es quedar mal? ¿Hasta dónde va tu miedo al ridículo?
En vez de declarar “Los hombres son todos iguales”, “Nací para estar solo” o “Siempre elijo mal mis parejas”, ¿qué te parecería observarte y detectar cuáles son las acciones que generan estos resultados, y en consecuencia, cambiarlas para cambiarlos?

Las conversaciones internas que nos limitan nacen siempre de los miedos.
Nosotros creamos nuestros propios límites internos. Cuando nos atrevemos a desafiarlos podemos concretar cualquier sueño que tengamos.

“Si oyes una voz dentro de ti que dice:
“No eres un pintor”, entonces, por supuesto, ¡más que nunca!, ¡PINTA!…
Y callarás esa voz.” Vincent Van Gogh

Las conversaciones internas alimentan Los Cuentos Que Nos Contamos y dependerá de ellas cuál será nuestro argumento poderoso…La historia que mostramos al mundo para que se sepa a qué se debe nuestro éxito o nos justifique en forma de nuestras explicaciones por no salir adelante.

“A lo largo del camino de la vida verás muchos abismos, ¡salta que no son tan profundos como crees!”
“El momento más oscuro de la noche es el que precede al amanecer.”

Iluminalo con…Confianza en vos mismo.

                                                      y

                                 La sabiduría de tu corazón… y elegí la conversación interna que te conecta con tu poder personal.

Aquí te comparto un trozo de una película extraordinaria. Se trata de “Huracán” con Denzel Washington. El protagonista, un boxeador famoso, es acusado de un crimen que no cometió. Apenas llega a la cárcel, comienza a pelearse con sus voces internas. Cada una de ellas tiene un discurso especial pero él se da cuenta de que escucharlas, lo debilitan. Entonces, las trasciende ya que su único objetivo es sobrevivir. (Pido disculpas por el lenguaje. Es acorde al contexto. Preferí priorizar el ejemplo. ¡Gracias!)

¿Cuál es el nuevo cuento que te vas a contar a partir de cambiar tu conversación interna?

¿Identificaste tus conversaciones internas?

¿Cuál es la que más te acompaña en este momento de tu vida? ¿En qué áreas? ¿Cuál es la que ya sabés que tenés que cambiar?

Por el placer de compartir.


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